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REMI 2329. Rocuronio frente a succinilcolina en la intubación traqueal

ARTÍCULO ORIGINAL: Effect of Rocuronium vs Succinylcholine on Endotracheal Intubation Success Rate Among Patients Undergoing Out-of-Hospital Rapid Sequence Intubation: A Randomized Clinical Trial. Guihard B, Chollet-Xémard C, Lakhnati P, Vivien B, Broche C, Savary D, Ricard-Hibon A, Marianne Dit Cassou PJ, Adnet F, Wiel E, Deutsch J, Tissier C, Loeb T, Bounes V, Rousseau E, Jabre P, Huiart L, Ferdynus C, Combes X. JAMA. 2019 Dec 17;322(23):2303-2312. [Resumen] [Artículos relacionados]
  
INTRODUCCIÓN: Succinilcolina era el relajante muscular más utilizado para la intubación de secuencia rápida hasta la aparición del rocuronio. Hoy en día, los clínicos utilizan uno u otro en función de sus preferencias. Succinilcolina tiene un inicio de acción más rápido mientras que rocuronio tiene menos contraindicaciones [1]. El objetivo de este estudio era demostrar que rocuronio no era inferior a succinilcolina para intubar al primer intento.
   
RESUMEN: Estudio multicéntrico aleatorizado francés realizado por servicios de emergencia extrahospitalaria. Se comparó rocuronio (1,2 mg/kg) frente a succinilcolina (1 mg/kg) en 1.200 pacientes. Los clínicos conocían el medicamento utilizado pero no los investigadores que analizaron los datos a posteriori (simple ciego). La diferencia para considerar “no inferior” se estableció en el 7%. La intubación al primer intento sucedió en el 74% de los pacientes que recibieron rocuronio frente el 79% en los que recibieron succinilcolina. A pesar de la diferencia absoluta del 5%, dado que el intervalo de confianza abarcó el 7% de límite, los autores concluyen que rocuronio no es inferior a succinilcolina para este objetivo. Las complicaciones observadas (sobretodo arritmias e hipotensión) fueron menores en los pacientes relajados con rocuronio, 18% frente 23% (P = 0,04).
  
COMENTARIO: El estudio presenta dos limitaciones. El diseño de “no inferioridad” complica su comprensión frente a los clásicos de “superioridad”; y la falta de enmascaramiento de los clínicos que realizaron la intubación, que se puede justificar por la dificultad logística ante la situación de urgencia en extrahospitalaria y por las fasciculaciones secundarias a la succinilcolina difíciles de enmascarar. ¿Es clínicamente relevante ese 5% a favor de succinilcolina? A mi entender, el estudio apoya la sensación que muchos tenemos en nuestra práctica diaria y es que succinilcolina proporciona mejor y más rápida visibilidad que el rocuronio y por lo tanto, facilita la intubación. Personalmente, ante una intubación de riesgo (un solo médico, hipoxemia grave, cuello difícil…) donde prima asegurar la vía aérea, seguiré utilizando succinilcolina, mientras que en una intubación de menor riesgo, rocuronio puede ser una buena alternativa dados sus menores efectos adversos.
  
Ferran Roche Campo
Hospital Verge de la Cinta, Tortosa, Tarragona.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Abril 2020.
  
ENLACES:
  1. Guidelines for the management of tracheal intubation in critically ill adults. Higgs A, McGrath BA, Goddard C, Rangasami J, Suntharalingam G, Gale R, Cook TM; Difficult Airway Society; Intensive Care Society; Faculty of Intensive Care Medicine; Royal College of Anaesthetists. Br J Anaesth. 2018 Feb;120(2):323-352. [PubMed] [PDF]
BÚSQUEDA EN PUBMED:
  • Enunciado: Rocuronio frente a succinilcolina en la intubación orotraqueal
  • Sintaxis: Rocuronium vs Succinylcholine AND endotracheal intubation
  • [Resultados]

REMI 2310. Ventilación manual durante la intubación traqueal en pacientes críticos

ARTÍCULO ORIGINAL: Bag-Mask Ventilation during Tracheal Intubation of Critically Ill Adults. Casey JD, Janz DR, Russell DW, Vonderhaar DJ, Joffe AM, Dischert KM, Brown RM, Zouk AN, Gulati S, Heideman BE, Lester MG, Toporek AH, Bentov I, Self WH, Rice TW, Semler MW; PreVent Investigators and the Pragmatic Critical Care Research Group. N Engl J Med. 2019 Feb 28;380(9):811-821. [PubMed] [Artículos relacionados]
  
INTRODUCCIÓN: La hipoxemia es común durante la intubación del paciente crítico y puede predisponer a paro cardiaco y muerte. La ventilación manual con mascarilla y bolsa autoinflable (Ambú) durante la inducción de la intubación puede evitar la hipoxemia, pero teóricamente puede favorecer la broncospiración. Las nuevas guías, a diferencia de las antiguas, recomiendan utilizar la ventilación manual preventiva, pero la evidencia científica es escasa [1]. El objetivo de este estudio fue evaluar el riesgo y beneficio de esta maniobra.
  
RESUMEN: Estudio aleatorizado multicéntrico no ciego realizado en Estados Unidos. Se aleatorizaron 400 pacientes críticos a recibir de manera preventiva, ventilación manual durante el periodo entre la inducción y la intubación frente a no ventilación. Se excluyeron aquellos pacientes en que el clínico consideraba que la ventilación era necesaria por hipoxemia. El objetivo principal fue la saturación de oxigeno más baja entre la inducción y 2 minutos post intubación. El objetivo secundario fue la incidencia de hipoxemia grave definida por saturación menor de 80%. Los principales motivos de intubación fueron insuficiencia respiratoria aguda y sepsis. La saturación en ambos grupos previa inducción fue del 99% (no diferencias en utilización de ventilación mecánica no invasiva [VMNI] y/o alto flujo). La media de la saturación más baja del grupo ventilación manual fue del 96% por 93% del grupo no ventilación (P = 0,01). La hipoxemia grave ocurrió en el 11% de pacientes del grupo ventilación manual y en el 23% del grupo no ventilación (RR = 0,48; IC 95% = 0,30-0,77). La incidencia de broncoaspiración fue similar en ambos grupos (3% grupo ventilación manual frente a 4% grupo control, P = 040).
  
COMENTARIO: El estudio corrobora una práctica que todos hacemos y que ahora ya está documentada. La ventilación manual durante la inducción de la intubación de pacientes críticos disminuye la incidencia de hipoxemia respecto a la no ventilación, sin causar mayor incidencia de broncoaspiración. La intubación es la técnica más peligrosa que realizamos, y siempre que sea posible, debemos planificarla [2]. Por ello es importante recordar que para mejorar la oxigenación antes de la inducción, la VMNI ha demostrado su eficacia y seguridad [3]. Sugiero conectar la mascarilla al ventilador que vamos a utilizar y aplicar presión de soporte de 10 cm H2O con PEEP de 5 cm H2O durante 5 minutos con FiO2 1, sujetando nosotros mismos la mascarilla. En caso de estar oxigenando con cánulas nasales de alto flujo, aumentar la FiO2 hasta 1 durante 5 minutos hasta el momento de la laringoscopia es similar a preoxigenar con VMNI [4]. Para terminar, recordar siempre tener un "plan B".
   
Ferran Roche Campo
Hospital Verge de la Cinta, Tortosa, Tarragona.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Julio 2019.
 
ENLACES:
  1. Guidelines for the management of tracheal intubation in critically ill adults. Higgs A, McGrath BA, Goddard C, Rangasami J, Suntharalingam G, Gale R, Cook TM; Difficult Airway Society; Intensive Care Society; Faculty of Intensive Care Medicine; Royal College of Anaesthetists. Br J Anaesth. 2018 Feb;120(2):323-352.  [PubMed] [Artículos relacionados] [PDF]
  2. How I manage a difficult intubation. Casey JD, Semler MW, High K, Self WH. Crit Care. 2019 May 16;23(1):177. [PubMed] [Artículos relacionados] [PDF]
  3. Noninvasive ventilation improves preoxygenation before intubation of hypoxic patients. Baillard C, Fosse JP, Sebbane M, Chanques G, Vincent F, Courouble P, Cohen Y, Eledjam JJ, Adnet F, Jaber S. Am J Respir Crit Care Med. 2006 Jul 15;174(2):171-7. [PubMed] [Artículos relacionados] [PDF]
  4. Non-invasive ventilation versus high-flow nasal cannula oxygen therapy with apnoeic oxygenation for preoxygenation before intubation of patients with acute hypoxaemic respiratory failure: a randomised, multicentre, open-label trial. Frat JP, Ricard JD, Quenot JP, Pichon N, Demoule A, Forel JM, Mira JP, Coudroy R, Berquier G, Voisin B, Colin G, Pons B, Danin PE, Devaquet J, Prat G, Clere-Jehl R, Petitpas F, Vivier E, Razazi K, Nay MA, Souday V, Dellamonica J, Argaud L, Ehrmann S, Gibelin A, Girault C, Andreu P, Vignon P, Dangers L, Ragot S, Thille AW; FLORALI-2 study group; REVA network. Lancet Respir Med. 2019 Apr;7(4):303-312. [PubMed] [Artículos relacionados]
BÚSQUEDA EN PUBMED:
  • Enunciado: Ventilación manual durante la intubación orotraqueal
  • Sintaxis: bag-mask ventilation AND tracheal intubation
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REMI 2248. La hipotensión postintubación se asocia a aumento de mortalidad en el traumatizado grave

ARTÍCULO ORIGINAL: Increased mortality in trauma patients who develop postintubation hypotension. Green RS, Burler MB, Erdogan M. J Trauma Acute Care Surg 2017; 83: 569-574. [Resumen] [Artículos relacionados]
  
INTRODUCCIÓN: La hipotensión postintubación (HPI) en el paciente crítico se ha asociado con un peor pronóstico; sin embargo, se desconoce cómo afecta al paciente traumatizado grave.
  
RESUMEN: Estudio retrospectivo de 15 años de todos los pacientes traumatizados graves que precisaron intubación al ingreso en Urgencias. Se analizaron los pacientes que presentaron HPI y se compararon con un grupo control sin HIP. Se definió la HPI cuando hubo una presión arterial sistólica (PAS) menor de 80 mm Hg o disminución de la PAS ≥ 20% respecto a la basal, con presión arterial media menor de 60 mm Hg o incremento de perfusión de drogas vasoactivas. Analizan entre otras variables: datos demográficos, comorbilidades, tipo de lesiones, tiempo de la intubación, agentes de inducción, puntuación ISS y necesidad de drogas vasoactivas. Los datos fueron registrados durante los 15 minutos antes y después de la intubación. Hubo un total de 444 pacientes, con una prevalencia de HPI del 36,3%. El grupo que desarrolló hipotensión tenía mayor edad e ISS ≥ 12, siendo el resto de variables similares en ambos grupos. La mortalidad intrahospitalaria fue mayor en los pacientes que presentaron HPI (30% frente a 16% de los que no desarrollaron hipotensión; P = 0,001). Las drogas utilizadas para la inducción fueron ketamina, propofol y fentanilo, y los relajantes utilizados rocuronio y succinilcolina. El modelo de regresión logística mostró asociación entre la HPI, uso de drogas vasoactivas, mortalidad intrahospitalaria y mortalidad en urgencias; la mortalidad intrahospitalaria también estuvo asociada a la edad, al facultativo que realiza la técnica, ISS ≥ 12 y traumatismo craneoencefálico asociado.
COMENTARIO: Este estudio, aunque es retrospectivo, es el primero que analiza la relación de la HPI con la mortalidad. Es importante el dato de que la HPI tiene una prevalencia importante (un tercio de los pacientes intubados), estando asociada con un incremento de la mortalidad en Urgencias e intrahospitalaria, así como mayor uso de drogas vasoactivas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en el paciente traumatizado la hipotensión suele ser multifactorial y por tanto hay que ser cautos al analizar los factores que influyen en la hipotensión. Se precisan nuevos estudios que aclaren los resultados obtenidos.
 
Encarnación Molina Domínguez
Hospital Universitario General de Ciudad Real.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Diciembre 2017.
      
ENLACES:
  1. Predictors of the complication of postintubation hypotension during emergency airway management. Heffner AC, Swords DS, Nussbaum ML, Kline JA, Jones AE. J Crit Care 2012; 27: 587-593. [PubMed]
  2. Postintubation hypotension in intensive care unit patients: A multicenter cohort study. Green RS, Turgeon AF, McIntyre LA, Fox-Robichaud AE, Fergusson DA, Doucette S, Butler MB, Erdogan M; Canadian Critical Care Trials Group (CCCTG). J Crit Care 2015; 30: 1055-1060. [PubMed]
  3. The frequency and significance of postintubation hypotension during emergency airway management. Heffner AC, Swords D, Kline JA, Jones AE. J Crit Care 2012; 27: 417.e9-13. [PubMed]
BÚSQUEDA EN PUBMED:
  • Enunciado: Hipotensión tras la intubación
  • Sintaxis: postintubation hypotension
  • [Resultados]

REMI 2227. Manejo antibiótico ante pacientes intubados por coma

ARTÍCULO ORIGINAL: Antibiotic Therapy in Comatose Mechanically Ventilated Patients Following Aspiration: Differentiating Pneumonia From Pneumonitis. Lascarrou JB, Lissonde F, Le Thuaut A, Bachoumas K, Colin G, Henry Lagarrigue M, Vinatier I, Fiancette M, Lacherade JC, Yehia A, Joret A, Lebert C, Bourdon S, Martin Lefèvre L, Reignier J. Crit Care Med. 2017 Aug;45(8):1268-1275.  [PubMed] [Artículos relacionados].
  
INTRODUCCIÓN: Los pacientes en coma presentan elevado riesgo de broncoaspiración. De entre los que la presentan, diferenciar entre neumonitis (por acción del ácido) y neumonía bacteriana (por las bacterias del tracto digestivo) es difícil, y de ello depende el uso de antibióticos [1, 2]. El objetivo de este estudio fue estimar la frecuencia de neumonía bacteriana en pacientes intubados por coma.
  
RESUMEN: Estudio pragmático prospectivo monocéntrico francés. Se incluyeron todos los pacientes que recibieron intubación traqueal por coma que no hubieran recibido antes antibióticos. Si en las primeras 48 horas había sospecha de neumonía por aspiración (infiltrado en la radiografía más fiebre, leucocitosis y aspiración purulenta), se recogía una muestra microbiológica y se iniciaba antibiótico. Si no había sospecha de neumonía, no se iniciaba antibiótico. Si la muestra era negativa, se retiraba el antibiótico y si era positiva se mantenía. Se incluyeron 250 pacientes, de los cuales 152 (60%) no presentaron sospecha de neumonía y 98 (40%) sí la presentaron. De entre estos, el 50% (el 20% del total) presentaron microbiología positiva (S. aureus, Haemophilus y S. pneumoniae). Del 50% con microbiología negativa, sólo el 5% presentó posteriormente una infección respiratoria. Los pacientes que no presentaron sospecha inicial de neumonía, más tarde tampoco la presentaron. Los autores concluyen que si no hay sospecha clínica fundada, parece seguro no iniciar antibióticos y ante la sospecha, debe extraerse una muestra de microbiología e iniciar antibióticos. Si la muestra es negativa, éstos pueden retirarse con seguridad.
  
COMENTARIO: El estudio aportar luz a un tema controvertido. Personalmente destacaría: 1) más de la mitad de los pacientes intubados en coma no presentan una broncoaspiración significativa y por lo tanto, no se debería administrar antibióticos de manera sistemática y prolongada; 2) tampoco estaría justificada la administración de una dosis única de antibiótico en el momento de la intubación para prevenir la neumonía precoz [3, 4]. Con los datos de este estudio, en un 80% de los casos, no sería necesario; 3) si se han iniciado antibióticos, éstos pueden retirarse con seguridad si la microbiología es negativa. Finalmente, recordar que la procalcitonina, tan sobreutilizada últimamente, tampoco sirve para diagnosticar infección bacteriana en estos casos [5].
  
Ferran Roche Campo
Hospital Verge de la Cinta, Tortosa, Tarragona.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Agosto 2017.
  
ENLACES:
  1. Aspiration pneumonitis and aspiration pneumonia. Marik PE. N Engl J Med. 2001 Mar 1;344(9):665-71. [PubMed]
  2. Aspiration pneumonia: a review of modern trends. DiBardino DM, Wunderink RG. J Crit Care. 2015 Feb;30(1):40-8. [PubMed]
  3. Protective effect of intravenously administered cefuroxime against nosocomial pneumonia in patients with structural coma. Sirvent JM, Torres A, El-Ebiary M, Castro P, de Batlle J, Bonet A. Am J Respir Crit Care Med. 1997 May;155(5):1729-34. [PubMed]
  4. Efficacy of single-dose antibiotic against early-onset pneumonia in comatose patients who are ventilated. Vallés J, Peredo R, Burgueño MJ, Rodrigues de Freitas AP, Millán S, Espasa M, Martín-Loeches I, Ferrer R, Suarez D, Artigas A. Chest. 2013 May;143(5):1219-1225. [PubMed]
  5. Diagnostic use of serum procalcitonin levels in pulmonary aspiration syndromes. El-Solh AA, Vora H, Knight PR 3rd, Porhomayon J. Crit Care Med. 2011 Jun;39(6):1251-6. [PubMed] [PDF]
BÚSQUEDA EN PUBMED:
  • Enunciado: Neumonía en pacientes intubados en coma
  • Sintaxis: Pneumonia in comatose mechanically ventilated patients
  • [Resutados]

REMI 2199. Influencia de la intubación traqueal en la supervivencia de la parada cardiaca hospitalaria en adultos

ARTÍCULO ORIGINAL: Association between tracheal intubation during adult in-hospital cardiac arrest and survival. Andersen LW, Granfeldt A, Callaway CW, Bradley SM, Soar J, Nolan JP, Kurth T, Donnino MW. for the American Heart Association's Get with Guidelines-Resuscitation investigators. JAMA 2017; 317: 494-506. [Resumen] [Artículos relacionados]
   
INTRODUCCIÓN: La intubación traqueal durante la resucitación de la parada cardiaca, según las recomendaciones internacionales [1], es un procedimiento que no se debe realizar inicialmente y solamente por profesionales expertos, dando prioridad a compresiones torácicas ininterrumpidas. Al igual de otras intervenciones, como la administración de adrenalina, no se dispone de ensayos clínicos que demuestren sus efectos, aunque existe cierta evidencia contra su empleo [2].
  
RESUMEN: Análisis retrospectivo sobre el registro prospectivo multicéntrico de paradas cardiacas hospitalarias “Get with Guidelines-Resuscitation registry” (2000-2014). El objetivo principal fue evaluar la asociación entre la intubación traqueal y supervivencia al alta en la parada cardiaca intrahospitalaria (PCIH) en adultos. Los secundarios fueron recuperación de la circulación espontánea (ROSC) y estado funcional favorable (EFF) al alta. Se valoró también la influencia de otros factores como ritmo inicial (desfibrilable o no desfibrilable), características de los pacientes, de los hospitales o del lugar del evento. De un total de 108.079 pacientes de 668 hospitales se seleccionó una cohorte de propensión emparejada en dos grupos de 43.314 pacientes cada uno, unos intubados en los primeros 15 minutos y otros no intubados en los mismos minutos. La supervivencia fue menor en los intubados (16,3% frente a 19,4%; RR 0,84; P < 0,001); la ROSC fue en los intubados 57,8%, y en los no intubados 59,3% (RR 0,97; P < 0,001); el EFF también fue peor en los intubados (10,6% frente a 13,6%; RR 0,78; P < 0,001). En ambos tipos de ritmo inicial las diferencias fueron favorables a la no intubación, aunque mucho menores en los ritmos no desfibrilables. En los demás subgrupos las diferencias fueron favorables al grupo de no intubados, salvo en los casos de causa médica no cardiaca de la PCIH e insuficiencia respiratoria previa al evento, en que no hubo diferencias.
  
COMENTARIO: A pesar de su tamaño y características, y de la complejidad del análisis realizado, y tal como se comenta en un editorial que acompaña [3], el estudio presenta una serie de limitaciones y potenciales confusores, como la falta de información sobre el grado de severidad de la enfermedad de base de los pacientes, la experiencia de los que realizaron las intubaciones, el tiempo de duración del procedimiento, los posibles intentos fallidos del mismo, la calidad de las compresiones torácicas o la propia indicación de intubar. Sin embargo, los hallazgos del estudio confirman las recomendaciones internacionales y no refuerzan la intubación inicial en la PCIH; confirmar o no los resultados, en base a ensayos clínicos controlados no ha de ser tarea fácil en este tipo de procesos e intervenciones. Corroboramos lo recomendado recientemente en caso de PCIH en niños [4], tratando de evitar los efectos deletéreos de la intubación traqueal, como la interrupción de las compresiones torácicas, la hiperventilación, el retraso en la desfibrilación o la intubación esofágica inadvertida.
   
Juan B. López-Messa
Complejo Asistencial de Palencia.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Febrero 2017.
      
ENLACES:
  1. European Resuscitation Council Guidelines for Resuscitation 2015: section 3: Adult Advanced Life Support. Soar J, Nolan JP, Böttiger BW, Perkins GD, Lott C, Carli P, Pellis T, Sandroni C, Skrifvars MB, Smith GB, Sunde K, Deakin CD; Adult advanced life support section Collaborators. Resuscitation 2015; 95: 100-147. [PubMed]
  2. Airways in out-of-hospital cardiac arrest: systematic review and meta-analysis. Fouche PF, Simpson PM, Bendall J, Thomas RE, Cone DC, Doi SA. Prehosp Emerg Care 2014;18:244-256. [PubMed]
  3. Wheter to intubate during cardiopulmonary resuscitation. Conventional Wisdom vs Big Data. Angus DC. JAMA 2017; 317: 477-478. [PubMed]
  4. Intubación traqueal durante la reanimación de una parada cardiaca intrahospitalaria en niños. López-Herce Cid J. REMI 2016; 16(11): 2181. [Enlace]

BÚSQUEDA EN PUBMED:
  • Enunciado: Intubación traqueal durante la parada cardiaca y supervivencia
  • Sintaxis: tracheal intubation AND cardiac arrest AND survival 
  • [Resultados]

REMI 2197. Videolaringoscopia en la UCI para facilitar la intubación al primer intento

ARTÍCULO ORIGINAL: Video Laryngoscopy vs Direct Laryngoscopy on Successful First-Pass Orotracheal Intubation Among ICU Patients: A Randomized Clinical Trial. Lascarrou JB, Boisrame-Helms J, Bailly A, Le Thuaut A, Kamel T, Mercier E, Ricard JD, Lemiale V, Colin G, Mira JP, Meziani F, Messika J, Dequin PF, Boulain T, Azoulay E, Champigneulle B, Reignier J; Clinical Research in Intensive Care and Sepsis (CRICS) Group. JAMA. 2017 Feb 7;317(5):483-493 [Resumen] [Artículos relacionados]
   
INTRODUCCIÓN: Desde la aparición de los primeros videolaringoscopios a finales de la década de 1990, su uso se ha ido extendiendo debido a la excelente visión de la laringe que proporcionan, sin necesidad de alinear el eje de la laringe con la línea de visión. La evidencia existente de que el uso de estos dispositivos puede facilitar la intubación traqueal en casos de vía aérea difícil, ha sido suficiente para que la videolaringoscopia se haya incorporado en los algoritmos de manejo de la vía aérea difícil de 2013 de la ASA. También existen datos que sugieren que la videolaringoscopia puede mejorar la tasa de éxitos en la intubación en la UCI y en Urgencias, aunque la validez de estos datos es limitada ya que proceden de estudios observacionales o con tasas anormalmente bajas de éxito en la intubación con la laringoscopia directa. El objetivo de este estudio fue determinar si un determinado videolaringoscopio aumenta la frecuencia de éxito de la intubación al primer intento, comparada con la laringoscopia directa tradicional.
   
RESUMEN: Se trata de un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico con 371 adultos que requirieron intubación en 7 UCI. Dichos pacientes fueron asignados aleatoriamente a intubación usando un videolaringoscopio o mediante laringoscopia directa. Todos los pacientes fueron preoxigenados durante 3 minutos, sedados y relajados. El desenlace primario fue la proporción de pacientes intubados con éxitos al primer intento. Entre los secundarios estuvieron el tiempo empleado desde el comienzo de la sedación a la intubación correcta y las complicaciones.
 
No hubo diferencias significativas en la proporción de pacientes que fueron intubados a la primera con el videolaringoscopio o con laringoscopia directa (67,7% contra 70,3%; diferencia absoluta de -2,5%;  IC 95% -11,9% a 6,9%; P = 0,60). La intubación al primer intento se consiguió más frecuentemente en ambos grupos cuando fue realizada por un experto (91,7%) que cuando lo hizo un no experto (64,6%). La mediana de tiempo hasta la intubación con éxito fue de 3 minutos en ambos grupos. En general, la videolaringoscopia no se asoció con más complicaciones que la laringoscopia directa, pero, en un análisis post hoc, la videolaringoscopia sí se asoció a una tasa mayor de complicaciones graves amenazantes para la vida (9,5% contra 2,8%; diferencia absoluta de 6,7%; IC 95% 1,8% a 11,6%; P = 0,01)
   
COMENTARIO: En este estudio el videolaringoscopio no parece facilitar la intubación en la UCI, en pacientes no seleccionados por probable dificultad en la intubación. No obstante, se trata de un estudio con un solo modelo de videolaringoscopio, por lo que las conclusiones pueden no ser generalizables. La mayor tasa de complicaciones graves encontradas con el videolaringoscopio es un hallazgo inesperado en un análisis post hoc que supone una llamada de atención; no obstante, habrá que esperar ensayos con estas complicaciones como desenlace predeterminado para llegar a una conclusión.
      
Ramón Díaz-Alersi
Hospital U. Puerto Real, Cádiz.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Febrero 2017.
   
ENLACES: 
  1. Practice guidelines for management of the difficult airway: an updated report by the American Society of Anesthesiologists Task Force on Management of the Difficult Airway. Apfelbaum JL, Hagberg CA, Caplan RA, Blitt CD, Connis RT, Nickinovich DG, Hagberg CA, Caplan RA, Benumof JL, Berry FA, Blitt CD, Bode RH, Cheney FW, Connis RT, Guidry OF, Nickinovich DG, Ovassapian A; American Society of Anesthesiologists Task Force on Management of the Difficult Airway. Anesthesiology. 2013 Feb;118(2):251-70. [PubMed] [Texto completo]
  2. Comparison of video laryngoscopy versus direct laryngoscopy during urgent endotracheal intubation: a randomized controlled trial. Silverberg MJ, Li N, Acquah SO, Kory PD. Crit Care Med. 2015 Mar;43(3):636-41. [PubMed
  3. Randomized Trial of Video Laryngoscopy for Endotracheal Intubation of Critically Ill Adults. Janz DR, Semler MW, Lentz RJ, Matthews DT, Assad TR, Norman BC, Keriwala RD, Ferrell BA, Noto MJ, Shaver CM, Richmond BW, Zinggeler Berg J, Rice TW; Facilitating EndotracheaL intubation by Laryngoscopy technique and apneic Oxygenation Within the ICU Investigators and the Pragmatic Critical Care Research Group.. Crit Care Med. 2016 Nov;44(11):1980-1987. [PubMed
    BÚSQUEDA EN PUBMED: 
    • Enunciado: estudios sobre el uso de la videolaringoscopia en la UCI
    • Sintaxis: video laryngoscope AND ICU 
    • [Resultados
       

    REMI 2181. Intubación traqueal durante la reanimación de una parada cardiaca intrahospitalaria en niños

    ARTÍCULO ORIGINAL: Association between tracheal intubation during pediatric in-hospital cardiac arrest and survival. Andersen LW, Raymond TT, Berg RA, Ndakarni VM, Grossestreuer AV, Kurth T, Donnino MW, for the American Heart Association´s Get with Guidelines-Resuscitation investigators. JAMA 2016 october doi: 10.1001/jama.2016.14486. [Resumen] [Artículos relacionados]
      
    INTRODUCCIÓN: La intubación endotraqueal es el mejor método para aislar la vía aérea y ventilar. Sin embargo, es una técnica que requiere entrenamiento y en situaciones de urgencia como en la parada cardiaca, los intentos de intubación pueden retrasar o interrumpir otras medidas de resucitación cardiopulmonar (RCP). No hay estudios que hayan analizado si la intubación durante la RCP en niños se asocia con la supervivencia. 
      
    RESUMEN: Se realizó un estudio retrospectivo sobre el registro prospectivo de paradas cardiacas de Estados Unidos. Se analizaron 2.294 pacientes pediátricos con parada cardiaca intrahospitalaria. El 68% fueron intubados durante la RCP. No hubo diferencia en la recuperación de la circulación espontánea entre los intubados y no intubados (68% para ambos grupos). La supervivencia de los pacientes intubados durante la RCP (36%) fue significativamente menor que los que no fueron intubados (41%) [P = 0,03]. No existieron diferencias significativas en el estado neurológico (19% con buen estado neurológico en los intubados, frente a 21% en los no intubados; P = 0,08). La diferencia en la supervivencia se mantuvo en cada grupo de edad y patología.
       
    COMENTARIO: Este estudio, aunque tiene muchas limitaciones ya que es un análisis retrospectivo en el que no se pudo analizar la calidad de la ventilación, el número de intentos de intubación, el tiempo de interrupción de la RCP durante la intubación, ni la experiencia de los reanimadores con la técnica, pone en cuestión la creencia de que en una parada cardiaca en niños la intubación precoz permite una mejor ventilación, realizar masaje cardiaco no coordinado y por tanto una RCP más efectiva. Los hallazgos de este estudio probablemente se expliquen porque el intento de intubación produjo una interrupción significativa del masaje cardiaco y aumentó el tiempo de hipoxia e isquemia. ¿Debemos cambiar completamente nuestra práctica clínica de acuerdo a los resultados de este estudio, y a partir de este momento no realizar la intubación durante la RCP manteniendo a los pacientes con ventilación con bolsa? Probablemente no, son necesarios estudios prospectivos que confirmen estos resultados. Pero sí nos debe hacer cambiar algunos detalles. En primer lugar, no intentar intubar casi inmediatamente y de forma acelerada tras el inicio de la RCP, sobre todo si conseguimos una adecuada ventilación con la ventilación con bolsa; y en segundo lugar controlar el tiempo de interrupción del masaje para intubar, y practicar más la intubación con maniquíes y la intubación sin interrupción del masaje cardiaco. 
       
    Jesús López-Herce Cid
    Hospital Universitario Gregorio Marañón, Madrid.
    © REMI, http://medicina-intensiva.com. Noviembre 2016.
          
    ENLACES:
    1. Association of presence and timing of invasive airway placement with outcomes after pediatric in-hospital cardiac arrest. Gupta P, Rettiganti M, Gossett JM, Kuo K, Chow V, Dao DT, Roth SJ. Resuscitation. 2015 Jul;92:53-8. [PubMed]
    2. Time to Epinephrine and Survival After Pediatric In-Hospital Cardiac Arrest. Andersen LW, Berg KM, Saindon BZ, Massaro JM, Raymond TT, Berg RA, Nadkarni VM, Donnino MW; American Heart Association Get With the Guidelines–Resuscitation Investigators. JAMA. 2015 Aug 25;314(8):802-10. [PubMed
    BÚSQUEDA EN PUBMED:
    • Enunciado: Vía aérea en la parada cardiaca intrahospitalaria pediátrica
    • Sintaxis: pediatric in-hospital heart arrest airway 
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    REMI 2036. Ecografía para comprobar la intubación endotraqueal





    Artículo originalDirect ultrasound methods: A confirmatory technique for proper endotracheal intubation in the emergency department. Abbassi S, Farsi D, Zare M, Hajimohammadi M, Rezai M, Hafezimoghadam P. Eur J Emerg Med 2015; 22: 10-16. [Resumen] [Artículos relacionados]
          
    Introducción: Una de las situaciones más estresantes para los médicos que trabajamos en cuidados intensivos o en urgencias, es la del paciente con dificultades para la intubación y los riesgos que ello comporta. La ecografía cada vez nos ayuda en más situaciones con nuestros pacientes y también puede ser de ayuda en este campo.
          
    Resumen: Se realiza un trabajo prospectivo en pacientes de urgencias que requieren intubación, sobre la utilidad de la ecografía como método de visualización de intubación apropiada en el momento de la introducción del tubo traqueal y de confirmación de dicha intubación. Usan un ecógrafo con una sonda lineal del 7,5-10 MHz observando a nivel de cartílago cricoides el paso del tubo traqueal y posteriormente realizan ecografia a nivel supraesternal y torácica para intentar identificar la profundidad de intubación y de desplazamiento pulmonar con la ventilación. Se estudia prospectivamente en 60 pacientes del área de urgencias. Se excluyen, entre otros, pacientes en parada cardiaca, trauma cervical y vía aérea anómala. Describen diferentes signos ecográficos para la visualización de la correcta intubación (“signo de la tormenta de nieve” cuando pasa el tubo a la traquea a nivel de la membrana cricotiroidea, el “signo de la bala”: cuando se “abre” la glotis al paso del tubo traqueal, visión de la interfases mucosa-aire para ver si el tubo está en traquea o esófago, etc..), dando unos valores del 98 al 100% en sensibilidad y especificidad para correcta intubación traqueal.
            
    Comentario: El estudio referido tiene las limitaciones de ser realizado en un único centro, por un médico formado en ecografía de urgencias más de 2 años y no incluyendo pacientes con eventual mayor dificultad para la intubación. En cualquier caso, muestra otro nuevo campo en el que la ecografía aparece como una herramienta útil. Cada vez se hace más necesaria la formación en ecografía de los médicos de cuidados intensivos y que atienden pacientes críticos.
       
    Antonio García Jiménez
    Hospital Arquitecto Marcide, Ferrol, A Coruña.
    © REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2015.
          
    Enlaces:

    1. A feasibility study on bedside upper airway ultrasonography compared to waveform capnography for verifying endotracheal tube location after intubation. Adi O, Chuan TW, Rishya M. Crit Ultrasound J 2013; 5(1): 7. [PubMed]
    2. Real-time tracheal ultrasonography for confirmation of endotracheal tube placement during cardiopulmonary resuscitation. Chou HC, Chong KM, Sim SS, Ma MH, Liu SH, Chen NC, Wu MC, Fu CM, Wang CH, Lee CC, Lien WC, Chen SC. Resuscitation 2013; 84: 1708-1712. [PubMed]
    3. Ultrasonography for confirmation of endotracheal tube placement: A systematic review and meta-analysis. Chou EH1, Dickman E2, Tsou PY3, Tessaro M2, Tsai YM4, Ma MH5, Lee CC6, Marshall J2. Resuscitation 2015. [PubMed]
    Búsqueda en PubMed:
    • Enunciado: Ultrasonidos durante la intubación traqueal
    • Sintaxis: intubation, intratracheal[mh] AND ultrasonography[mh] 
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    REMI 1995. Intubación difícil en Cuidados Intensivos pediátricos: registro NEAR4KIDS

    Artículo originalIncidence and associated factors of difficult tracheal intubations in pediatric ICUs: a report from National Emergency Airway Registry for Children: NEAR4KIDS. Graciano AL, Tamburro R, Thompson AE, Fiadjoe J, Nadkarni VM, Nishisaki A. Intensive Care Med 2014.[Resumen] [Artículos relacionados]
          
    Introducción: La intubación en el paciente crítico es una maniobra de riesgo que se asocia con algún tipo de complicaciones hasta en el 20% de los casos. Sin embargo, pocos estudios han analizado los factores asociados con una intubación difícil en el niño críticamente enfermo.
          
    Resumen: Se realizó un estudio prospectivo de las intubaciones orotraqueales en 15 UCIP a partir del registro nacional de EEUU de vía aérea urgente (NEAR4KIDS), para estudiar la incidencia y factores asociados de la intubación difícil en cuidados intensivos pediátricos. Se definió la intubación difícil como aquella que requirió más de 2 intentos con laringoscopia por un residente de especialidad o un adjunto. Se revisaron 1.516 intubaciones orotraqueales, el 97% de ellas realizadas por laringoscopia. La incidencia de intubación difícil fue del 9%. Los factores asociados a la intubación difícil fueron una edad menor (1 año), la historia previa de intubación difícil y los signos de obstrucción de la vía aérea superior (como retracción esternal importante o estridor audible). La intubación difícil se asoció con una mayor incidencia de hipoxemia, definida como una saturación menor de 80% (48% frente a 15%; P < 0,001), de complicaciones (53% frente a 20%; P < 0,001) y de complicaciones graves (13% frente a 6%; P = 0,003), como la parada cardiaca (6,2 % frente a 1,4 %). No existieron diferencias en la duración de la intubación ni en la mortalidad, aunque los niños con intubación difícil presentaron una mayor duración de ingreso en la UCIP (15 días frente a 11 días).
          
    Comentario: Este estudio demuestra que la intubación difícil es relativamente frecuente en niños críticamente enfermos y que se asocia con un importante riesgo de complicaciones. Sólo la edad, los antecedentes de intubación y la clínica de obstrucción de vía aérea se asociaron con intubación difícil. Sin embargo en el estudio no se controló el grado de entrenamiento de los participantes ni las enfermedades ni situación de base que pueden ser responsables en parte de la frecuencia de algunas complicaciones. Estos resultados subrayan la importancia de desarrollar en cada UCIP un algoritmo de intubación difícil, realizar un entrenamiento estructurado en el proceso de intubación y sobre todo tener prevista y preparada en cada intubación alternativas a la laringoscopia, como los métodos de laringoscopia indirecta o la mascarilla laríngea, y disponible la fibrobroncoscopia.
          
    Jesús López-Herce Cid
    Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Madrid.
    © REMI, http://medicina-intensiva.com. Septiembre 2014.
          
    Enlaces:

    1. A National Emergency Airway Registry for children: landscape of tracheal intubation in 15 PICUs. Nishisaki A, Turner DA, Brown CA 3rd, Walls RM, Nadkarni VM; National Emergency Airway Registry for Children (NEAR4KIDS); Pediatric Acute Lung Injury and Sepsis Investigators (PALISI) Network. Crit Care Med 2013; 41: 874-885. [PubMed]
    2. Site-level variance for adverse tracheal intubation-associated events across 15 North American PICUs: a report from the national emergency airway registry for children*. Nett S, Emeriaud G, Jarvis JD, Montgomery V, Nadkarni VM, Nishisaki A; NEAR4KIDS Investigators and Pediatric Acute Lung Injury and Sepsis Investigators (PALISI) Network. Pediatr Crit Care Med 2014; 15: 306-313. [PubMed]
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    • Enunciado: Intubación difícil en Pediatría
    • Sintaxis: difficult tracheal intubation AND pediatrics
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    REMI A170. Manejo de la vía aérea en la parada cardiaca

    Durante décadas el manejo de la vía aérea en la parada cardiaca ha sido algo prioritario. Para ello comúnmente se ha utilizado la estrategia de la ventilación con mascarilla y bolsa auto-inflable. Sin embargo, para mantener una vía aérea adecuadamente abierta que permita el intercambio de gases y al mismo tiempo proteger los pulmones de la aspiración de contenido gástrico se han utilizado técnicas de manejo de la vía aérea más avanzadas. Éstas han sido fundamentalmente la intubación endotraqueal o la colocación de dispositivos supraglóticos [1], que la mayoría de los servicios de emergencias médicas extrahospitalarios han priorizado en el uso avanzado de la vía aérea, tanto si el personal era médico como paramédico, y en diferentes situaciones agudas aparte de la parada cardiaca.
      
    Sin embargo, algunos estudios han demostrado la aparición de complicaciones con la intubación endotraqueal en diversos grupos de pacientes con traumatismo craneal [2, 3] o con parada cardíaca [2], cuestionando su aplicación, o incluso reservando su empleo solo por personal experimentado [4].
      
    Variar los actuales modelos de práctica es una labor difícil de establecer. Al igual que con la administración intravenosa de adrenalina en la parada cardíaca, la intubación traqueal es percibida por muchos profesionales como de gran valor, y alterar estas convicciones puede ser todo un desafío [2].
      
    La reciente publicación en un estudio realizado con una amplia base de datos de casos de parada cardíaca extra-hospitalaria [5] y su posterior comentario en las páginas de esta revista [6], ofrecen la oportunidad de reflexionar ante un tema en el que probablemente resulta de gran dificultad establecer unas recomendaciones claras y uniformes para todas las situaciones y todo tipo de profesionales.
      
    La intubación traqueal, con el fin de asegurar la vía aérea de los pacientes graves o en parada cardíaca, es una intervención realizada habitualmente por los profesionales de las áreas críticas o de los servicios de emergencias extra-hospitalarias. Su realización está basada en la asunción de que, al igual en la práctica hospitalaria y extra-hospitalaria, una vía aérea comprometida debe asegurarse lo más pronto posible para asegurar la ventilación y la oxigenación [7].
      
    En el entorno extra-hospitalario las situaciones y los escenarios tienen ciertas diferencias con el entorno hospitalario, y la intubación puede presentar más dificultades. Cuando se realiza de forma incorrecta pueden provocar eventos adversos que perjudiquen el resultado final de los pacientes. La práctica extra-hospitalaria de la intubación ha sido ampliamente debatida, pero la mayoría de los estudios realizados son de un valor limitado. La cuestión central sobre si la intubación traqueal supera o no los beneficios de no realizarla todavía no ha sido contestada [7].
      
    El entorno extra-hospitalario, el equipo de que se dispone, los procedimientos que se realizan, la presencia de los reanimadores y sus diferentes habilidades, así como los protocolos de uso de fármacos, varían respecto al ámbito hospitalario e incluso varían dentro de los propios servicios de emergencias y entre los profesionales de un mismo servicio de emergencias. Esta heterogeneidad se ha puesto de manifiesto en diferentes publicaciones científicas relativas al procedimiento de manejo de la vía aérea en el paciente crítico en el ámbito extra hospitalario [8].
      
    Un panel de expertos internacionales ha publicado un consenso para una recogida uniforme de datos sobre el manejo de la vía aérea en el ámbito extra-hospitalario dentro de un "estilo Utstein". Este modelo define los criterios de inclusión, con 28 variables centrales y 16 variables óptimas para documentar y reportar los datos [8]. Una revisión sistemática de la literatura de estudios referidos a la intubación traqueal en adultos en el ámbito extra-hospitalario reveló una información deficiente siguiendo estas recomendaciones. La inconsistencia e imprecisión de los datos reportados puede ser la explicación del hecho de que numerosos estudios publicados sobre este tema mantengan el debate sobre si debe realizarse, cuándo, cómo y por quién el manejo avanzado de la vía aérea en el ámbito extra-hospitalario. La intubación traqueal en este ámbito es una intervención compleja y será difícil establecer unos estándares internacionales de actuación dada la gran variabilidad de factores que siempre van a influir en la misma.
      
    El manejo de la vía aérea durante la resucitación cardiopulmonar no es por tanto extraño a esta situación. El manejo convencional, que considera que la apertura de la vía aérea y la ventilación es esencial durante la resucitación y que las técnicas de manejo avanzado de la vía aérea son el “gold standard” ha dejado de estar universalmente considerada. Sin embargo, en algún momento del proceso de la resucitación la apertura de la vía aérea y la adecuada oxigenación y ventilación pueden ser esenciales, pues sin ellas puede resultar imposible recuperar y mantener un ritmo cardíaco efectivo. Por otro lado, puede ser necesario proteger los pulmones del daño que puedan producirle la aspiración de los contenidos gástricos. La mejor aproximación al manejo de la vía aérea puede ser diferente dependiendo de la causa de la parada cardiaca, e incluso dependiendo del ámbito en que ésta se produzca, extra-hospitalario o intra-hospitalario [7].
      
    La elección de la técnica de manejo de la vía aérea y de la ventilación va a depender fundamentalmente de las habilidades y la experiencia del reanimador. Algunos servicios de emergencias tienen protocolos de manejo de la parada cardíaca que incluyen la apertura de la vía aérea y la utilización de máscaras faciales con aplicación de oxígeno a alto flujo, realizándose la ventilación pasiva durante los primeros minutos de la resucitación, centrándose en las compresiones torácicas [7]. Se han publicado resultados satisfactorios utilizando esta técnica, dentro de un modelo de RCP de calidad mínimamente interrumpida [9]. La ventilación parece por tanto que puede no ser necesaria en una fase muy precoz de la parada cardiaca, y fundamentalmente en aquellos casos en la que la causa es fundamentalmente de origen cardíaco. 
      
    Por el contrario, estudios observacionales han sugerido que la ventilación es necesaria en la RCP que se realiza en niños y en aquellas paradas cardiacas de causa primaria respiratoria. Asimismo, su aplicación será necesaria cuando el proceso de resucitación y la parada cardiaca son prolongados. Será por tanto en estos casos donde el manejo avanzado de la vía aérea sea necesario.
      
    Estudios recientes sugieren que la ventilación con máscara facial y bolsa auto-inflable es la mejor opción para los casos de parada cardiaca, comparado con otras técnicas avanzadas, bien la intubación traqueal o la utilización de dispositivos supraglóticos [10]. El uso de la ventilación con mascarilla y bolsa auto-inflable es un elemento que deben manejar todos los profesionales implicados en resucitación de la parada cardíaca. La utilización de la ventilación con mascarilla y bolsa auto-inflable debe hacerse con la ayuda de elementos como las cánulas orofaringeas o nasofaringeas [7].
      
    Aunque los resultados de los diferentes estudios parecen indicar que el manejo avanzado de la vía aérea con intubación traqueal o dispositivos supraglóticos no mejora la utilización de la ventilación con mascarilla y bolsa auto-inflable, muchos pacientes habrán de necesitar un manejo avanzado de la vía aérea en alguna fase del proceso de resucitación, bien durante la misma RCP, en el caso de recuperar la circulación espontánea para facilitar su transporte o como parte de los cuidados post resucitación.
      
    En relación a los dispositivos supraglóticos, todo parece orientar a que no ofrecen ventajas o incluso tienen peores resultados que la intubación traqueal [5, 10]. Bien es verdad que en los estudios realizados ha habido variabilidad en el tipo de dispositivo utilizado, no habiendo sido comprobados los de última generación como LMA-supreme o iGel [7].
      
    La intubación traqueal en escenarios de emergencia como la parada cardiaca no está exenta de complicaciones. Se ha demostrado que la intubación ofrece dificultades hasta en un 10,3% de los casos practicados en el ámbito hospitalario y el 13% de los realizados en el ámbito extra-hospitalario. Por otro lado, casi un 10% de los casos de intubación extra-hospitalaria presentaron alguna complicación, como la necesidad de varios intentos para establecer la intubación definitiva, la intubación selectiva del bronquio derecho, el desplazamiento del tubo durante el transporte o la permanencia del mismo por encima de las cuerdas vocales [7].
      
    La intubación traqueal requiere un importante entrenamiento y una práctica regular para evitar la pérdida de habilidades. Estudios realizados en Norteamérica y Alemania han demostrado que las posibilidades de supervivencia eran mayores en los pacientes que eran intubados por reanimadores con una alta experiencia en intubación traqueal, asociándose también con una menor incidencia de dificultades en la realización del procedimiento.
      
    Elegir entre la ventilación con mascarilla y bolsa auto-inflable, con dispositivos supraglóticos o a través de la intubación traqueal dentro del proceso de RCP en la parada cardiaca va a depender de diferentes factores que habrá que tener en cuenta y que no habrán de ser uniformes en todas las situaciones. La ventilación con bolsa y mascarilla requiere cierto entrenamiento, acarrea pausas en las compresiones torácicas, puede favorecer la dilatación gástrica y el riesgo de regurgitación. La utilización de dispositivos supraglóticos, que se ha favorecido fundamentalmente desde el ámbito anglosajón argumentando una moderada dificultad para su inserción, no requiere interrumpir las compresiones torácicas, tiene un menor riesgo de dilatación gástrica y de aspiración de contenido gástrico y requiere un nivel de entrenamiento y experiencia no muy prolongados. Finalmente, la intubación traqueal tiene la ventaja de no interrumpir las compresiones torácicas durante la ventilación (aunque sí durante el proceso de intubación), impide la dilatación gástrica y la regurgitación, pero tiene el inconveniente de requerir un alto nivel de entrenamiento y la práctica de mantenimiento de habilidades. Cada reanimador deberá conocer sus propias preferencias y nivel de competencias para utilizar una u otra técnica. El profesional poco habituado o entrenado a la intubación traqueal o los dispositivos supraglóticos no deberá detenerse en maniobras de intubación y deberá centrarse en las compresiones torácicas de alta calidad y la ventilación con bolsa y mascarilla, hasta la llegada de reanimadores más expertos. Y éstos de preferencia utilizar la intubación traqueal, realizando el procedimiento con la menor interrupción de las compresiones torácicas.
      
    La mayoría de la evidencia disponible reforzando el empleo de la intubación traqueal proviene de estudios observacionales o realizados con maniquí [11, 12], que en mi opinión no refuerzan el uso de una técnica de vía aérea avanzada sobre técnicas básicas como la ventilación con bolsa y mascarilla. La mejor opción será probablemente diferente en diferentes tipos de reanimadores, en diferentes momentos del proceso de resucitación y en diferentes lugares donde se produzca la parada cardiaca [13]. Y aunque los expertos consideran que la única forma de determinar el manejo óptimo de la vía aérea durante la parada cardiaca es la realización de ensayos clínicos adecuadamente diseñados [7], la realidad de la práctica clínica y la diversidad de reanimadores y de situaciones hace que esta situación continúe siendo un desafío y donde la uniformidad de la práctica a seguir no sea lo más adecuado al depender de diferentes factores [14]. El objetivo fundamental debe ser mantener la ventilación y la oxigenación dentro del concepto de RCP de calidad, como las recientes recomendaciones de consenso de la AHA han establecido [15].
      
    Finalmente, recordar que las técnicas avanzadas de manejo de la vía aérea comparadas con la ventilación con mascarilla y bolsa auto-inflable parecen mejorar los resultados en los sistemas de emergencia que disponen de médico [11, 16[, por lo que los estudios que se realicen con reanimadores “paramédicos”, como suele ser habitual en el ámbito norteamericano o japonés, probablemente no puedan ser superponibles a equipos de emergencia en los que se disponga de un médico en el equipo, como es el caso de España.
     
    Juan B. López-Messa
    Complejo Hospitalario de Palencia
    © REMI, http://medicina-intensiva.com. Julio 2013.
      
    Bibliografía:
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    2. Out-of-hospital endotracheal intubation and outcome after traumatic brain injury. Wang HE et al. Ann Emerg Med 2004; 44: 430-450.
    3. Pre-hospital tracheal intubation in patients with traumatic brain injury: systematic review of current evidence. Von Elm E et al. Br J Anaesth 2009; 103: 371-386.
    4. Part 1: Executive summary.2010 International Consensus on ardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science With Treatment Recommendations. Nolan JP et al. Resuscitation 2010; 81S: e1-e25.
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    8. Revisiting the value of pre-hospital tracheal intubation: an all time systematic literature review extracting the Utstein airway core variables. Lossins HM et al. Crit Care 2011; 15(1): R26.
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    10. Out-of-hospital airway management and cardiac arrest outcomes: a propensity score matched analysis. Shin SD et al. Resuscitation 2012; 83: 313-319.
    11. Performance of supraglotic airway devices and 12 month skill retention: a randomized controlled study with manikins. Fischer H, et al. Resuscitation 2011; 82: 326-331.
    12. Emergency airway management in Japan: interim analysis of a multi-center prospective observational study. Hasegawa K et al. Resuscitation 2011; 83: 428-433.
    13. The Difficult Airway Society ADEPT guidance on selecting airway devices: the basis of a strategy for equipment evaluation. Pandit et al. Anaesthesia 2011; 66: 726-737.
    14. Emergency airway management: the need to refine – And redefine – The state of the art. Wang HE. Resuscitation 2012; 83: 405-406.
    15. CPR Quality: improving resuscitation outcomes both inside and outside the hospital: A consensus statement of the American Heart Association. Meaney PA et al. Circulation 2013. http://circ.ahajournals.org/content/early/2013/06/25/CIR.0b013e31829d8654
    16. Prehospital airway management for out-of-hospital cardiac arrest. Bernhard M et al. JAMA 2013; 309: 1888.
        

    REMI 1863: Asociación entre manejo avanzado de la vía aérea y buen resultado neurológico en la PCR extrahospitalaria

    Artículo original: Association of prehospital advanced airway management with neurologic outcome and survival in patients with out-of-hospital cardiac arrest. Hasegawa K, Hiraide A, Chang Y, Brown DF. JAMA 2013; 309(3): 257-266. [Resumen] [Artículos relacionados]
     
    Introducción: Aunque recomendado con menor énfasis en las últimas guías [1], el soporte avanzado de la vía aérea mediante intubación endotraqueal o dispositivos supraglóticos se considera el criterio estándar para pacientes con parada cardiaca extrahospitalaria (PCEH). No obstante, no hay estudios grandes que evalúen la asociación entre el manejo avanzado de la vía aérea y la supervivencia o el estado neurológico [2].
     
    Resumen: Estudio prospectivo de ámbito nacional basado en el registro "All-Japan Utstein Registry" de la "Fire and Disaster Management Agency" de Japón [3] que incluyó a 649.654 pacientes adultos consecutivos que sufrieron una PCEH y que fueron tratados por equipos de emergencias y trasportados a continuación a hospitales entre 2005 y 2011. El desenlace principal fue el resultado neurológico favorable al mes, definido por un rendimiento cerebral, medido mediante la escala de Glasgow-Pittsburgh, de 1 (buen rendimiento) o 2 (discapacidad moderada). Los desenlaces secundarios fueron el retorno de la circulación espontánea antes de la llegada al hospital y la superviviencia al mes. De los 649.654 elegibles, un 57% fueron ventilados mediante mascarilla y bolsa y un 43% mediante intubación endotraqueal o dispositivo supraglótico. En la cohorte completa, el manejo avanzado de la vía aérea se asoció un una menor frecuencia de resultado neurológico favorable, comparado con la ventilación mediante mascarilla y bolsa (1,1% contra 2,9%; OR 0,38; IC 95% 0,36-0,39). En la regresión logística multivariable, el manejo avanzado de la vía aérea tuvo una OR de resultado neurológico favorable de 0,38 (IC 95% 0,37-0,40) tras ajustar para edad, sexo, etiología de la parada, primer ritmo registrado, presencia de testigos, tipo de RCP por testigos, uso de desfibrilador automático, administración de adrenalina e intervalos de tiempo. Igualmente, la probabilidad de supervivencia con estado neurológico favorable fue significativamente menor tanto para la intubación endotraqueal (OR ajustada 0,41; IC 95% 0,37-0,45) como para los dispositivos supraglóticos ( OR ajustada 0,38; IC 95% 0,36-0,40). En una cohorte de 357.288 pacientes emparejos por grado de propensión, la probabilidad de resultado neurológico favorable también fue significativamente inferior tanto para la intubación endotraqueal (OR ajustada 0,45; IC 95% 0,37-0,55) como para los dispositivos supraglóticos (OR ajustada 0,36; IC 95% 0,33-0,55).
     
    Comentario: Aunque se trata de un estudio observacional y no se pueden probar relaciones de causalidad, los resultados son concordantes con estudios previos. Posiblemente, el tiempo necesario para asegurar la vía aérea en el ambiente extrahospitalario exija una ventana temporal excesiva sin masaje cardiaco que puede ser una causa de estos resultados desfavorables. Otras pueden estar relacionadas con complicaciones de la VM.
     
    Ramón Díaz-Alersi
    Hospital U. Puerto Real
    © REMI, http://medicina-intensiva.com. Junio 2013.
     
    Enlaces:
    1. European Resuscitation Council Guidelines for Resuscitation 2010 Section 1. Executive summary. Nolan JP, Soar J, Zideman DA, Biarent D, Bossaert LL, Deakin C, Koster RW, Wyllie J, Böttiger B; ERC Guidelines Writing Group. Resuscitation 2010; 81: 1219-1276. [PubMed] [Texto completo] [REMI]
    2. Advanced airway management does not improve outcome of out-of-hospital cardiac arrest. Hanif MA, Kaji AH, Niemann JT. Acad Emerg Med 2010; 17: 926-931. [PubMed]
    3. Regional variability in survival outcomes of out-of-hospital cardiac arrest: The All-Japan Utstein Registry. Hasegawa K, Tsugawa Y, Camargo CA Jr, Hiraide A, Brown DF. Resuscitation 2013. [PubMed]
    Búsqueda en PubMed:
    • Enunciado: estudios sobre manejo avanzado de la vía aérea y PCR extrahospitaria
    • Sintaxis: advanced airway management AND out-of-hospital cardiac arrest
    • [Resultados
        

    REMI 1858. Atropina en la intubación traqueal de niños en estado crítico

    Artículo original: Jones P, Dauger S, Denjoy I, da Costa NP, Alberti C, Boulkedid R, Peters MJ. The Effect of Atropine on Rhythm and Conduction Disturbances During 322 Critical Care Intubations. Pediatr Crit Care Med 2013. [Resumen] [Artículos relacionados].
       
    Introducción: La atropina ha sido recomendada para la intubación de niños en estado crítico para inhibir la bradicardia producida por el reflejo vagal secundario a la hipoxia o a la estimulación mecánica de la faringe y laringe o por fármacos como los mórficos, el propofol o el suxametonio utilizados durante la inducción. Sin embargo, no hay estudios que hayan analizado de forma prospectiva su efecto terapéutico.
     
    Resumen: Se realizó un estudio observacional prospectivo en neonatos y niños menores de 8 años ingresados en la unidad de cuidados intensivos o en el equipo de transporte que requirieron intubación. Se estudió la presencia de arritmias y anomalías de la conducción asociadas a la intubación. Se administró atropina (dosis mínima 20 mcg/kg) en un 47% de las intubaciones. La atropina produjo un aumento significativo de la frecuencia cardiaca de 153 a 171 lpm, y ésta ocurrió tanto en neonatos como en niños, sin producir arritmias ventriculares. El efecto fue similar en los neonatos y en los niños mayores. No se detectaron anomalías en el ECG en el minuto siguiente a la administración de la atropina. La frecuencia cardiaca disminuyó de forma significativa cuando no se administró atropina. Se produjo una mayor incidencia de alteraciones del ritmo y de la conducción en los pacientes que no recibieron atropina (26,5%) que en los tratados (4,5%) (OR 0,14; IC 95% 0,06-0,35; P < 0,001). La incidencia de arritmias fue mayor en los niños que en los neonatos. No hubo diferencias en el número de intentos de intubación ni en la saturación entre ambos grupos. Sólo un niño murió durante la intubación. Los autores concluyeron que la atropina reduce la frecuencia de bradicardia y del riesgo de arritmias y puede aumentar la seguridad de la intubación.
     
    Comentario: Este estudio muestra que la atropina es segura en la intubación del neonato y el niño críticamemte enfermo y reduce la incidencia de bradicardia y de alteraciones en la conducción.
      
    Jesús López-Herce Cid
    Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Madrid.
    © REMI, http://medicina-intensiva.com. Junio 2013.

    Enlaces:
    1. Atropine for critical care intubation in a cohort of 264 children and reduced mortality unrelated to effects on bradycardia. Jones P, Peters MJ, Pinto da Costa N, Kurth T, Alberti C, Kessous K, Lode N, Dauger S. PLoS One 2013; 8: e57478. [PubMed]
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    3. Bradycardia during critical care intubation: mechanisms, significance and atropine. Jones P, Dauger S, Peters MJ. Arch Dis Child 2012; 97: 139-144. [PubMed]
    Búsqueda en PubMed:
    • Enunciado: Atropina en la intubación traqueal en pediatría
    • Sintaxis: atropine AND pediatrics AND tracheal intubation
    • [Resultados]
      

    REMI 2354. Factores pronósticos de la parada cardiaca recuperada

    ARTÍCULO ORIGINAL: Predictores de mortalidad y función neurológica en pacientes de UCI que se recuperan de una parada cardíaca: estudio pros...