Mostrando entradas con la etiqueta Hipoxemia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hipoxemia. Mostrar todas las entradas

REMI 2327. ¿Qué saturación de oxígeno debemos mantener en pacientes con distrés respiratorio?

ARTÍCULO ORIGINAL: Liberal or Conservative Oxygen Therapy for Acute Respiratory Distress Syndrome. Barrot L, Asfar P, Mauny F, Winiszewski H, Montini F, Badie J, Quenot JP, Pili-Floury S, Bouhemad B, Louis G, Souweine B, Collange O, Pottecher J, Levy B, Puyraveau M, Vettoretti L, Constantin JM, Capellier G; LOCO2 Investigators and REVA Research Network. N Engl J Med 2020; 382 (11): 999-1008. [Resumen] [Artículos relacionados]
  
INTRODUCCIÓN: Históricamente, hemos combatido la hipoxemia con la administración generosa de oxígeno. Sin embargo, hoy sabemos que el exceso de oxígeno puede ser tóxico [1, 2]. En los últimos años han aparecido opiniones favorables a tolerar saturaciones de oxigeno (SatO2) bajas en pacientes críticos [3]. Los autores parten de la hipótesis que restringir el aporte de oxígeno puede mejorar el pronóstico.
  
RESUMEN: Estudio multicéntrico francés. Se incluyeron pacientes con distrés respiratorio mayoritariamente moderados y graves que se aleatorizaron a mantener una oxigenación restrictiva (presión parcial arterial de oxígeno, PaO2, de 55-70 mmHg o SatO2 88-92%) durante los primeros 7 días de ventilación frente a una más liberal (PaO2 de 90-105 mmHg o SatO2 ≥ 96%). El estudio se interrumpió prematuramente tras 200 inclusiones, al constatarse una tendencia no significativa a una mayor mortalidad a día 28 en el grupo restrictivo (34% frente 26%) y a día 90 (44% frente 30%). En el grupo restrictivo se objetivaron 5 episodios de isquemia mesentérica y un mayor porcentaje de arritmia cardiaca. Los autores concluyen que una estrategia restrictiva no solo no disminuye la mortalidad sino que puede ser peligrosa.
  
COMENTARIO: Al comparar dos estrategias, muchas veces los investigadores marcan objetivos extremos para buscar la diferencia. En este estudio, impresiona que el límite de 88% pueda ser excesivamente bajo. Al no poder medir la PaO2 de manera continua, debemos trabajar con la SatO2 que a veces, sobretodo en pacientes mal perfundidos, puede ser errónea. Este hecho justificaría que en el grupo restrictivo haya habido pacientes con episodios de hipoxemia grave. Creo que sigue siendo válido evitar SatO2 del 100%, pero mantener SatO2 por debajo o alrededor de 92% en pacientes comprometidos puede ser peligroso. Mantener SatO2 entre 94 y 98% parece razonable en la mayoría de pacientes [4].
  
Ferran Roche Campo
Hospital Verge de la Cinta de Tortosa, Tarragona.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Abril 2020.
  
ENLACES:
  1. Should Oxygen Therapy Be Tightly Regulated to Minimize Hyperoxia in Critically Ill Patients? Kallet RH, Branson RD. Respir Care 2016; 61(6): 801-817. [PubMed] [PDF]
  2. Harmful Effects of Hyperoxia in Postcardiac Arrest, Sepsis, Traumatic Brain Injury, or Stroke: The Importance of Individualized Oxygen Therapy in Critically Ill Patients. Vincent JL, Taccone FS, He X. Can Respir J 2017; 2834956. [PubMed] [PDF]
  3. Effect of Conservative vs Conventional Oxygen Therapy on Mortality Among patients in an Intensive Care Unit: The Oxygen-ICU Randomized Clinical Trial. Girardis M, Busani S, Damiani E, Donati A, Rinaldi L, Marudi A, Morelli A, Antonelli M, Singer M. JAMA 2016; 316 (15): 1583-1589. [PubMed]
  4. Oxygen therapy for acutely ill medical patients: a clinical practice guideline. Siemieniuk RAC, Chu DK, Kim LH, Güell-Rous MR, Alhazzani W, Soccal PM, Karanicolas PJ, Farhoumand PD, Siemieniuk JLK, Satia I, Irusen EM, Refaat MM,Mikita JS, Smith M, Cohen DN, Vandvik PO, Agoritsas T, Lytvyn L, Guyatt GH. BMJ 2018; 363: k4169. [PubMed] [PDF]
BÚSQUEDA EN PUBMED:
  • Enunciado: Oxigenoterapia en el distrés respiratorio.
  • Sintaxis: Oxygen therapy AND Acute respiratory distress syndrome.
  • [Resultados]

REMI 2046. Hipoxemia y SDRA en el traumatizado grave: características clínicas y factores de riesgo

Artículo original: Differences in degree, differences in kind: Characterizing lung injury in trauma. Howard BM, Kornblith LZ, Hendrickson MC, Redick BJ, Conroy AS, Nelson MF, Callcut RA, Calfee CS, Cohen MJ. J Trauma Acute Care Surg 2015; 78: 735-741. [Resumen] [Artículos relacionados]
      
Introducción: La incidencia de síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) e hipoxemia en el paciente traumatizado grave es significativa. Sin embargo, los factores de riesgo de los pacientes que desarrollan únicamente hipoxemia y SDRA no ha sido bien analizada. 
      
Resumen: Análisis retrospectivo de los pacientes traumatizados graves que precisaron intubación traqueal en un periodo de 9 años. La hipoxemia fue definida por una ratio de paO2/FiO2 ≤ 300 durante los primeros 8 días de ingreso y el SDRA según los criterios de Berlin. Hubo un total de 621 pacientes, 395 (64%) desarrollaron hipoxemia y 183 (46%) SDRA. Se establecieron tres grupos: no hipoxemicos, hipoxemicos y SDRA. No hubo diferencias significativas en demografía y comorbilidades. Los pacientes que desarrollaron SDRA tenían traumatismos graves con mayor frecuencia (83%) que los pacientes no hipoxemicos o sin SDRA (72%). Se encontró un aumento gradual de la gravedad de pacientes que iba de no hipoxémicos a hipoxémicos y SDRA en las variables: Injury Severity Score (ISS), traumatismo torácico y gravedad del traumatismo torácico, número de fracturas costales, puntuación en la escala de Glasgow, taquicardia, déficit de bases, cantidad de cristaloides administrados en las primeras 6 horas de ingreso, transfusión de hemoderivados y transfusión. Los pacientes que desarrollaron SDRA precisaron más días de ventilación mecánica, tuvieron mayor incidencia de neumonía asociada a ventilación mecánica y disfunción multiorgánica comparados con los pacientes que desarrollaron hipoxemia sola. Los pacientes con SDRA también tenían mayor estancia en UCI y hospitalaria y mayor mortalidad. Los factores independientes de hipoxemia fueron: el índice de masa corporal, traumatismo craneoencefálico, traumatismo torácico, transfusión precoz de plasma fresco congelado y administración tardía de cristaloides. Los predictores de SDRA fueron: traumatismo craneoencefálico, traumatismo torácico, administración precoz de cristaloides y transfusión tardía de plaquetas. 
      
Comentario: El estudio muestra que la hipoxemia y el SDRA son dos situaciones clínicas distintas en la disfunción respiratoria del traumatizado grave. Como es lógico suponer, a mayor gravedad de las variables analizadas, mayor probabilidad de que el paciente desarrolle SDRA, aunque los predictores sean similares, de ahí que haya estudios que usen solo la hipoxemia como un estadio más leve de SDRA. Los autores señalan que aunque exista un sustrato común a hipoxemia y SDRA existen otros factores que pueden contribuir a la hipoxemia, como atelectasia, shunt y secreciones. La hipoxemia sola no debe ser considerada sinónimo de lesión pulmonar.
      
Encarnación Molina Domínguez
Hospital General de Ciudad Real
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Abril 2015.
      
Enlaces:
  1. Application of the Berlin definition in PROMMTT patients: the impact of resuscitation on the incidence of hypoxemia. Robinson BR, Cotton BA, Pritts TA, Branson R, Holcomb JB, Muskat P, Fox EE, Wade CE, del Junco DJ, Bulger EM, Cohen MJ, Schreiber MA, Myers JG, Brasel KJ, Phelan HA, Alarcon LH, Rahbar MH, Callcut RA; PROMMTT study group. J Trauma Acute Care Surg 2013; 75(S1): S61-S67. [PubMed]
  2. Acute respiratory distress syndrome in trauma patients: ICU mortality and prediction factors. Navarrete-Navarro P, Ruiz-Bailén M, Rivera-Fernández R, Guerrero-López F, Pola-Gallego-de-Guzmán MD, Vázquez-Mata G. Intensive Care Med 2000; 26: 1624-1629. [PubMed]
      

REMI A129. Tratamiento de rescate en el SDRA

Artículo especial: Tratamiento de rescate en el SDRA. Amado L, Albaiceta G. [REMI 2011; 11(6): A129].

Aunque la mayoría de los pacientes con SDRA sometidos a ventilación mecánica no evolucionan a cuadros de hipoxemia refractaria, existe una creciente preocupación por este aspecto del manejo terapéutico. Los casos de infección por virus de la gripe A-H1N1 en los que se desarrollaban formas muy agresivas de presentación de la lesión pulmonar [1] han acrecentado este interés. Sin embargo, al tratarse de una complicación que hasta ahora era poco frecuente, resulta muy difícil hacer una recomendación firme que no se base en un alto grado de subjetividad [2]. Por supuesto, no existe una evidencia clara sobre qué hacer en estos pacientes. Tampoco hay muchos estudios enfocados al manejo de la hipoxemia refractaria. Por lo tanto, no hay respuestas correctas ni erróneas en esta pregunta.

El tratamiento farmacológico de la lesión pulmonar aguda es una eterna promesa que no acaba de cumplirse. Ningún fármaco ha demostrado ser eficaz en la prevención o en el tratamiento de este síndrome. Los intentos más prometedores han sido los esteroides y los beta-agonistas, con la idea de modular la respuesta inflamatoria y reducir el edema pulmonar, respectivamente. El empleo de esteroides en la fase aguda de la lesión pulmonar es un tema altamente controvertido. El grupo de Meduri ha reportado en diversas ocasiones unos resultados muy prometedores, con mejorías en el intercambio gaseoso y disminución de los índices de lesión pulmonar [3]. Sin embargo, ningún otro grupo ha conseguido replicar estos resultados, por lo que se contemplan con cierto escepticismo. El empleo en fase “crónica” es igualmente controvertido. Hay que recordar que el depósito de colágeno se inicia precozmente en el SDRA. Sin embargo, su empleo en fases tardías no ha mejorado el pronóstico [4]. Respecto a los beta-agonistas, su empleo por vía intravenosa se asoció a una disminución del edema pulmonar y una mejoría de la oxigenación en pacientes con lesión pulmonar [5]. Un intento reciente de obtener este resultado usando el fármaco por vía inhalada no ha demostrado ningún beneficio [6]. En ocasiones los pacientes con lesión pulmonar aguda presentan una obstrucción al flujo aéreo, motivada por el aumento de las resistencias de la vía aérea, causado a su vez por la reducción del volumen pulmonar. Por este motivo se auscultan sibilancias y puede aparecer atrapamiento aéreo. Esta obstrucción al flujo no se resuelve con beta-agonistas, sino con PEEP [7]. 

Los bloqueantes neuromusculares son centro de un debate científico en el momento actual. Por un lado, se insiste en mantener la actividad muscular en el enfermo ventilado. Sin embargo, el uso de relajantes musculares en las fases iniciales del SDRA se asocia a una mejor oxigenación [8]. Más aún, un estudio reciente ha mostrado una disminución de la mortalidad [9]. Este hallazgo no está exento de polémica, y ya ha sido comentado en la REMI. Es posible que estrategias de ventilación “agresivas”, con presiones muy elevadas e hipercapnia, hagan necesaria una relajación muscular para favorecer la distribución homogénea del aire inspirado. 

Finalmente, el óxido nítrico se asocia a una mejoría transitoria en la oxigenación, lo que lo convierte en una alternativa terapéutica válida en aquellos casos en los que el paciente no esté recibiendo este fármaco. Sin embargo, ningún grupo investigador ha demostrado de manera robusta que el empleo de óxido nítrico inhalado mejore el pronóstico de los pacientes [10]. 

No hay estudios sistemáticos sobre el empleo de ninguno de estos fármacos en situaciones de hipoxemia refractaria, lo que nos pone frente a una delicada disyuntiva. Por un lado, los pacientes que llegan a esta situación representan el espectro más grave de la lesión pulmonar aguda; llegados a este punto, cualquier medida tomada es legítima dada la situación de riesgo vital que supone. Pero por otro lado, la aparición de efectos adversos derivados de su manejo también puede ser particularmente grave. En este contexto, sólo la estrecha vigilancia y un adecuado juicio clínico pueden dirigir el tratamiento, que a veces se tiene que basar en el “ensayo y error”. 

Lo mismo puede decirse de las medidas no farmacológicas. En este caso las respuestas no han estado tan diversificadas, centrándose la mayoría en la ventilación en decúbito prono y el empleo de maniobras de reclutamiento. No es de extrañar, dado que las otras opciones (ECMO y ventilación líquida parcial) requieren entrenamiento y material específico. 

Hay un interés creciente en el empleo de técnicas de intercambio gaseoso extracorpóreo en el SDRA [11], ya sea para asegurar la oxigenación o para retirar CO2. Es evidente que estas técnicas resuelven en gran medida el problema de la hipoxemia, si bien no están exentas de otros problemas, relacionados en parte con la canulación vascular. Probablemente, en los próximos años veremos resultados de trabajos de investigación que arrojarán más luz sobre esta estrategia. En cuanto a la ventilación líquida parcial, su aplicación puede ayudar a mejorar la oxigenación gracias al aumento del reclutamiento que consigue eliminando gran parte del componente de tensión superficial. Sin embargo, desde la publicación de un estudio que mostraba una mayor mortalidad con este procedimiento [12], ha sido prácticamente abandonado. De hecho, incluso sorprende el porcentaje de respuestas que incluían esta opción. 

Lo que nos deja con las opciones mayoritarias. Las maniobras de reclutamiento son modificaciones del patrón ventilatorio encaminadas a aumentar el volumen de pulmón aireado. De esta manera disminuye el shunt intrapulmonar y mejora la oxigenación. El principal problema de estas maniobras es que su efecto es transitorio si no se aplica un nivel suficiente de PEEP tras la misma. Por tanto, el problema de las maniobras se traslada al empleo de una PEEP suficiente. En el caso que nos ocupa de hipoxemia refractaria, hay que recordar que incluso las tablas del ARDS-Net obligan al empleo de una PEEP de 24 cmH2O cuando la FiO2 es de 1 y no se consigue el objetivo de oxigenación [13]. Aunque no se incluía como opción, posiblemente la primera maniobra ante una hipoxemia refractaria, si la hemodinámica lo permite, es subir el nivel de PEEP. En los grandes ensayos clínicos de PEEP alta frente a baja, los pacientes asignados al grupo de PEEP alta presentaron sistemáticamente una menor incidencia de hipoxemia y una menor necesidad de tratamientos de rescate [14, 15]. 

Si un paciente mejora con una maniobra de reclutamiento, el siguiente paso ha de ser subir su nivel de PEEP. La duda surge con la estrategia inversa: si se sube el nivel de PEEP, ¿es necesario hacer una maniobra de reclutamiento? Muchas veces el reclutamiento inducido por el volumen tidal puede mejorar la aireación si luego ésta se mantiene con la PEEP adecuada [16]. En este contexto, las maniobras de reclutamiento pueden ayudar a “ganar tiempo”, especialmente si ha habido algún suceso que promueva el desreclutamiento (desconexiones del ventilador, intubación reciente…). 

La ventilación en decúbito prono es otra estrategia que mejora la oxigenación en los pacientes con lesión pulmonar. Aunque una minoría pueden mejorar tardíamente, el aumento de la oxigenación se da en las primeras horas tras el cambio de posición. Una vez más, existen dudas sobre el impacto de este tratamiento sobre el pronóstico. Recientes análisis de los estudios publicados sugieren que los pacientes más graves (aquellos con hipoxemias más profundas) son los que más se benefician [17]. 

Evidentemente, la ventilación en prono es compatible con el empleo de una PEEP elevada y maniobras de reclutamiento. Ante una situación de hipoxemia grave y refractaria, parece juicioso emplear una combinación de ambas estrategias (colocar al paciente en decúbito prono, subir la PEEP, valorar una maniobra de reclutamiento). 

Insistiendo sobre los conceptos expuestos anteriormente, debemos recordar que una hipoxemia refractaria es una situación de riesgo vital para la cual no tenemos evidencia de alta calidad acerca del mejor tratamiento. Ninguna estrategia farmacológica parece lo suficientemente potente para revertir esta situación. Respecto a las maniobras ventilatorias, la mejor opción sería una optimización del reclutamiento con una combinación de decúbito prono, PEEP elevada y, si procede, maniobras de reclutamiento. En los próximos años veremos sin duda resultados del empleo de técnicas extracorpóreas. Como conclusión, y dado que todas estas técnicas tienen también sus riesgos, el único elemento esencial para el tratamiento de la hipoxemia refractaria es un intensivista entrenado a pie de cama, capaz de integrar la información proveniente de una monitorización exhaustiva para detectar la respuesta al tratamiento y evitar las complicaciones.

Laura Amado Rodríguez, Guillermo M Albaiceta. 
Servicio de Medicina Intensiva. Hospital Universitario Central de Asturias. Oviedo, España.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Junio 2011.

Bibliografía:
  1. Rodriguez A, Martin-Loeches I, Bonastre J, Olaechea P, Alvarez-Lerma F, Zaragoza R, Guerrero J, Blanco J, Gordo F, Pozo F, et al. First influenza season after the 2009 pandemic influenza: Report of the first 300 icu admissions in spain. Med Intensiva 2011; 35: 208-216. 
  2. Gordo-Vidal F. Refractory hypoxemia: How to treat it in the real world. Crit Care Med 2011; 39: 1562-1563. 
  3. Meduri GU, Golden E, Freire AX, Taylor E, Zaman M, Carson SJ, Gibson M, Umberger R. Methyl-prednisolone infusion in early severe ARDS: Results of a randomized controlled trial. Chest 2007; 131: 954-963. 
  4. Steinberg KP, Hudson LD, Goodman RB, Hough CL, Lanken PN, Hyzy R, Thompson BT, Ancukiewicz M. Efficacy and safety of corticosteroids for persistent acute respiratory distress syndrome. N Engl J Med 2006; 354: 1671-1684. 
  5. Perkins GD, McAuley DF, Thickett DR, Gao F. The beta-agonist lung injury trial (balti): A randomized placebo-controlled clinical trial. Am J Respir Crit Care Med 2006; 173: 281-287. 
  6. Matthay MA, Brower RG, Carson S, Douglas IS, Eisner M, Hite D, Holets S, Kallet RH, Liu KD, Macintyre N, et al. Randomized, placebo-controlled clinical trial of an aerosolized beta-2 agonist for treatment of acute lung injury. Am J Respir Crit Care Med 2011 (e-pub ahead of print). 
  7. Koutsoukou A, Bekos B, Sotiropoulou C, Koulouris NG, Roussos C, Milic-Emili J. Effects of positive end-expiratory pressure on gas exchange and expiratory flow limitation in adult respiratory distress syndrome. Crit Care Med 2002; 30: 1941-1949. 
  8. Gainnier M, Roch A, Forel JM, Thirion X, Arnal JM, Donati S, Papazian L. Effect of neuromuscular blocking agents on gas exchange in patients presenting with acute respiratory distress syndrome. Crit Care Med 2004; 32: 113-119. 
  9. Papazian L, Forel JM, Gacouin A, Penot-Ragon C, Perrin G, Loundou A, Jaber S, Arnal JM, Perez D, Seghboyan JM, et al. Neuromuscular blockers in early acute respiratory distress syndrome. N Engl J Med 2010; 363: 1107-1116. 
  10. Adhikari NK, Burns KE, Friedrich JO, Granton JT, Cook DJ, Meade MO. Effect of nitric oxide on oxygenation and mortality in acute lung injury: Systematic review and meta-analysis. BMJ 2007; 334: 779. 
  11. Davies A, Jones D, Bailey M, Beca J, Bellomo R, Blackwell N, Forrest P, Gattas D, Granger E, Herkes R, et al. Extracorporeal membrane oxygenation for 2009 influenza a(h1n1) acute respiratory distress syndrome. JAMA 2009; 302: 1888-1895. 
  12. Kacmarek RM, Wiedemann HP, Lavin PT, Wedel MK, Tutuncu AS, Slutsky AS. Partial liquid ventilation in adult patients with acute respiratory distress syndrome. Am J Respir Crit Care Med 2006; 173: 882-889. 
  13. Ventilation with lower tidal volumes as compared with traditional tidal volumes for acute lung injury and the acute respiratory distress syndrome. The acute respiratory distress syndrome network. N Engl J Med 2000; 342: 1301-1308. 
  14. Mercat A, Richard JC, Vielle B, Jaber S, Osman D, Diehl JL, Lefrant JY, Prat G, Richecoeur J, Nieszkowska A, et al. Positive end-expiratory pressure setting in adults with acute lung injury and acute respiratory distress syndrome: A randomized controlled trial. JAMA 2008; 299: 646-655. 
  15. Meade MO, Cook DJ, Guyatt GH, Slutsky AS, Arabi YM, Cooper DJ, Davies AR, Hand LE, Zhou Q, Thabane L, et al. Ventilation strategy using low tidal volumes, recruitment maneuvers, and high positive end-expiratory pressure for acute lung injury and acute respiratory distress syndrome: A randomized controlled trial. JAMA 2008; 299: 637-645. 
  16. Lim SC, Adams AB, Simonson DA, Dries DJ, Broccard AF, Hotchkiss JR, Marini JJ. Intercomparison of recruitment maneuver efficacy in three models of acute lung injury. Crit Care Med 2004; 32: 2371-2377. 
  17. Gattinoni L, Carlesso E, Taccone P, Polli F, Guerin C, Mancebo J. Prone positioning improves survival in severe ards: A pathophysiologic review and individual patient meta-analysis. Minerva Anestesiol 2010; 76: 448-454.

REMI 1622. Hipoxemia refractaria como causa de muerte en los pacientes con SDRA secundario a gripe A(H1N1)

Artículo original: Nin N, Soto L, Hurtado J, Lorente JA, Buroni M, Arancibia F et al. Clinical characteristics and outcomes of patients with 2009 influenza A(H1N1) virus infection with respiratory failure requiring mechanical ventilation. J Crit Care 2011; 26: 186-192. [Resumen] [Artículos relacionados]

Introducción: El virus Influenza A(H1N1) produjo en nuestro país un número importante de ingresos en UCI en relación con un cuadro de neumonitis vírica con SDRA (72,5% de los ingresados en UCI con esta infección), con una mortalidad del 33% de los pacientes que precisaron intubación [1-3]. En un elevado porcentaje de los casos la mortalidad se pudo atribuir a hipoxemia refractaria. El SDRA en un 40% de los casos presentó afectación radiológica con opacidades que afectaron a los cuatro cuadrantes pulmonares y en general se asocia con fracaso multiorgánico precoz y con otras manifestaciones extrapulmonares (miocarditis, rabdomiolisis y encefalitis). La lesión histológica del pulmón consiste daño alveolar difuso asociado a bronquiolitis necrotizante y zonas extensas hemorrágicas junto con daño citopático y necrosis del epitelio alveolar y bronquial, todo ello asociado a una respuesta inflamatoria aberrante en el pulmón.

Resumen: Estudio observacional de casos confirmados o con alta sospecha de infección por H1N1 en 10 centros en Chile y Uruguay, que precisan soporte ventilatorio. 96 pacientes con una edad media de 45 años. 72% desarrolla SDRA en las primeras 72 horas de ingreso. En el 45% de los pacientes se realiza un intento de soporte con VMNI, que fracasó en el 77%. En 39 pacientes emplearon estrategias de tratamiento de hipoxemia refractaria siendo la mas frecuente el decúbito prono (26%), mientras que se emplearon ECMO y alta frecuencia en el 7% de los casos. La mortalidad global en UCI fue del 50% asociándose el riesgo de muerte en análisis multivariable al APACHE II y a la aparición de neumonía en la primera semana (OR 4,6; IC 95% 1,3-15,5). Se atribuyó la causa de muerte a hipoxia en el 38,5% de los casos, llegando a ser el 53% en la primera semana de evolución.

Comentario: Los propios autores de este estudio refieren las limitaciones del mismo que derivan fundamentalmente de su carácter local. Sin embargo sus resultados son similares a los descritos previamente. Es interesante comprobar en las diferentes series el diferente manejo de los casos de hipoxemia refractaria en base no a la evidencia científica sino a la disponibilidad tecnológica, sin que podamos estar seguros de que este manejo supone realmente un cambio en el pronóstico de los pacientes [4]. Es un tema que no ha finalizado, ya que seguimos viendo casos en fase postpandémica [5].

Federico Gordo Vidal
Hospital del Henares, Coslada, Madrid
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Abril 2011.

Enlaces:
  1. Rodríguez A, Socías L, Guerrero JE, Figueira JC, González N, Maraví-Poma E, Lorente L, Martín M, Albaya-Moreno A, Algora-Weber A, Vallés J, León-Gil C, Lisboa T, Balasini C, Villabón M, Pérez-Padilla R, Barahona D, Rello J; Grupo Español de Trabajo de Gripe A Grave/Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias. Pandemic influenza A in the ICU: experience in Spain and Latin America. GETGAG/SEMICYUC/(Spanish Working Group on Severe Pandemic Influenza A/SEMICYUC) Med Intensiva 2010; 34(2): 87-94. [PubMed]
  2. Rello J, Rodríguez A, Ibañez P, Socias L, Cebrian J, Marques A, Guerrero J, Ruiz-Santana S, Marquez E, Del Nogal-Saez F, Alvarez-Lerma F, Martínez S, Ferrer M, Avellanas M, Granada R, Maraví-Poma E, Albert P, Sierra R, Vidaur L, Ortiz P, Prieto del Portillo I, Galván B, León-Gil C; H1N1 SEMICYUC Working Group. Intensive care adult patients with severe respiratory failure caused by Influenza A (H1N1)v in Spain. Crit Care 2009; 13(5): R148. [PubMed]
  3. Rodriguez A, Lisboa T, Rello J, Grupo Español de Trabajo de Gripe A Grave/SEMICYUC. Pandemic influenza A (H1N1)v in the intensive care unit: what have we learned? Arch Bronconeumol 2010; 46 Suppl 2: 24-31. [PubMed]
  4. Mozo-Martin T, Gordo-Vidal F. Strategies against refractory hypoxemia in the cases of severe H1N1 influenza]. Med Intensiva 2010; 34(6): 431. [PubMed]
  5. Rodriguez A, Martin-Loeches I, Bonastre J, Olaechea P, Alvarez-Lerma F, Zaragoza R, et al. First Influenza season after the 2009 pandemic influenza: Report of the first 300 ICU admissions in Spain. Med Intensiva 2011; In Press.
Búsqueda en PubMed:
  • Enunciado: Síndrome de dificultad respiratoria aguda en la gripe A
  • Sintaxis: "respiratory distress syndrome, adult"[mh] AND influenza A
  • [Resultados]

REMI 2354. Factores pronósticos de la parada cardiaca recuperada

ARTÍCULO ORIGINAL: Predictores de mortalidad y función neurológica en pacientes de UCI que se recuperan de una parada cardíaca: estudio pros...