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REMI 2215. qSOFA o SRIS: no hay duda, sobre todo porque no valen para lo mismo

ARTÍCULO ORIGINAL: Systemic Inflammatory Response Syndrome, Quick Sequential Organ Function Assessment, and Organ Dysfunction. Williams JM, Greenslade JH, McKenzie J V., Chu K, Brown AFT, Lipman J. Chest 2017; 151(3): 586-596. [Resumen] [Artículos relacionados]
    
INTRODUCCIÓN: En la última revisión de la definición de sepsis se ha descartado el concepto de Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica (SRIS), basándose en que éste puede estar ausente en algunos pacientes con infección y en cambio estar presente en pacientes que no presentan un cuadro infeccioso. La sepsis se define ahora por la aparición de disfunción orgánica en base a la escala SOFA (Sequential [Sepsis-Related] Organ Failure Assessment), donde se considera una disfunción orgánica un SOFA ≥ 2. Además, se ha desarrollado una nueva escala (que realmente es una herramienta de detección precoz) denominada qSOFA que incluye criterios clínicos fácil y rápidamente identificables a pie de cama [1].
  
RESUMEN: Se realizó un estudio prospectivo durante 3 años donde se incluyeron los pacientes que acudieron al departamento de urgencias de un hospital universitario terciario australiano con sospecha de infección. Se recogieron datos para calcular SRIS, qSOFA, SOFA, morbilidad y mortalidad. El objetivo fue determinar la utilidad pronóstica del SRIS, comparar la precisión diagnóstica de SRIS y qSOFA para la disfunción de órganos y comparar las definiciones anterior (Sepsis-2) y la actual (Sepsis-3). Se incluyeron 8.871 pacientes, el SRIS estuvo presente en el 47,1% y la prevalencia de disfunción aguda de órganos variaba según la definición (Sepsis-2: 17,3%; Sepsis-3: 24,4%); la mortalidad asociada con disfunción de órganos fue similar a los 30 días (Sepsis-2: 12,5%; IC 95% 10,8-14,2%; Sepsis-3: 11,4%; IC 95% 10,1-12,8% y a 1 año (Sepsis-2: 25,5%; IC 95% 23,3-27,7%, Sepsis-3: 26,3%; IC 95% 24,4-28,2%. Las puntuaciones SRIS y qSOFA mostraron una similar discriminación para establecer una disfunción de órgano con un área bajo la curva de 0,72 frente a 0,73. Un qSOFA de ≥ 2 tuvo una especificidad de 96,1%. 
  
COMENTARIO: En este estudio prospectivo con un gran número de pacientes realizado en un servicio de urgencias, el SRIS se asoció con disfunción orgánica y mortalidad con una precisión similar al qSOFA, pero con peor especificidad (efecto buscado por la nueva definición de identificar pacientes realmente en riesgo). El qSOFA debe ser considerado no como parte de la definición de sepsis sino como una herramienta de detección precoz para escalar tratamiento o monitorización de estos pacientes con mayor riesgo de peor pronóstico. En este estudio es especialmente interesante ver como los factores que mayor asociación tienen con el pronóstico son: nivel de conciencia, frecuencia respiratoria e hipotensión (además de los fallos orgánicos establecidos por SOFA).
 
Marcela Homez Guzmán y Federico Gordo Vidal 
Hospital Universitario del Henares y Universidad Francisco de Vitoria.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Mayo 2017.
  
ENLACES:
  1. The third international consensus definitions for sepsis and septic shock (sepsis-3). Singer M, Deutschman CS, Seymour CW, Shankar-Hari M, Annane D, Bauer M, Bellomo R, Bernard GR, Chiche JD, Coopersmith CM, Hotchkiss RS, Levy MM, Marshall JC, Martin GS, Opal SM, Rubenfeld GD, van der Poll T, Vincent JL, Angus DC. JAMA 2016; 315: 801-810. [PubMed]
BÚSQUEDA EN PUBMED:

A230. Pro-Con: ¿Antibióticos en la pancreatitis aguda?: No

DEBATE PRO-CON: ¿ANTIBIÓTICOS EN LA PANCREATITIS AGUDA?
 
Sí: Josep-Maria Sirvent
[http://www.medicina-intensiva.com/2017/03/A229.html]
 
No: Eduardo Palencia Herrejón
[http://www.medicina-intensiva.com/2017/03/A230.html]

La pancreatitis aguda grave (PAG) es un proceso inflamatorio de la glándula pancreática que ocasiona un "síndrome de respuesta inflamatoria sistémica" (SRIS), en muchas ocasiones indistinguible de una infección; sus etiologías más frecuentes son la biliar y la alcohólica, pero en un porcentaje importante de casos la PAG es idiopática. En la fase subaguda las formas necrotizantes presentan un riesgo elevado de presentar sepsis pancreática, que requiere tratamiento antibiótico y drenaje quirúrgico.

La antibioterapia precoz en la PAG tendría un doble sentido: sería el tratamiento de una infección precoz no diagnosticada (y hay que tener en cuenta que en la PAG complicada con fracaso multiorgánico el foco de infección puede ser extrapancreático), y/o podría prevenir la aparición de sepsis pancreática tardía.
 
Sin embargo, los ensayos clínicos realizados para evaluar la utilidad clínica de la antibioterapia iniciada empíricamente en los primeros días de evolución han arrojado resultados negativos: no disminuyen la mortalidad ni el desarrollo de sepsis pancreática tardía, ni mejoran ningún desenlace clínico relevante [4].
 
Sabemos por tanto que: 1) la pancreatitis aguda no es una infección, y 2) en los ensayos clínicos realizados, el tratamiento antibiótico no mejora el pronóstico. Como efecto indeseable añadido, el uso precoz de antibioterapia de amplio espectro (habitualmente se emplea carbapenémico o piperacilina-tazobactam) puede seleccionar microorganismos multirresistentes y privar al paciente y a su entorno de la utilidad de los antibióticos más potentes existentes hoy en día.

Sin embargo, desde el punto de vista científico, el asunto no está ni mucho menos cerrado. Hay argumentos teóricos que soportan la etiología bacteriana del SRIS de la PA grave. Se han encontrado pruebas de la existencia de traslocación bacteriana en la pancreatitis aguda, ligada a un aumento de la permeabilidad intestinal. Aunque los métodos de cultivo tradicionales encuentran bacteriemia en pocos casos, las técnicas modernas de PCR y tipado genético han encontrado restos bacterianos en sangre en muchos casos de pancreatitis aguda, sobretodo en las de mayor gravedad [1, 2]. Ello podría justificar la existencia de SRIS en la PA grave. Sin embargo, el significado de estos hallazgos no está claro, y se ha señalado que podrían tratarse de falsos positivos [3]. En cualquier caso, no se ha estudiado el impacto que la presencia de fragmentos bacterianos tendría en su evolución, o cuál sería el papel de la antibioterapia en dichos casos.
 
Por último, la etiología de la pancreatitis puede tener relevancia a la hora de valorar la indicación o no de tratamiento antibiótico empírico (que no profiláctico): en las de origen biliar que cursan con SRIS y DMO puede ser difícil saber en la práctica que no se trata de una colangitis aguda grave complicada con pancreatitis aguda, y en esos casos podría estar más indicado el tratamiento antibiótico empírico.
   
Eduardo Palencia Herrejón
Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2017.
   
ENLACES:
  1. Detection and identification of bacterial DNA in serum from patients with acute pancreatitis. de Madaria E, Martínez J, Lozano B, Sempere L, Benlloch S, Such J, Uceda F, Francés R, Pérez-Mateo M. Gut. 2005 Sep;54(9):1293-7. [PubMed] [Texto completo]
  2. Bacteremia in patients with acute pancreatitis as revealed by 16S ribosomal RNA gene-based techniques. Li Q, Wang C, Tang C, He Q, Li N, Li J. Crit Care Med. 2013 Aug;41(8):1938-50. [PubMed]
  3. Demonstrating infection in severe acute pancreatitis: a role for polymerase chain reaction and gene sequencing?. Bhutta HY, Ashley SW. Crit Care Med. 2013 Aug;41(8):2048-9. [PubMed]
  4. Ensayos clínicos sobre profilaxis antibiótica en la pancreatitis aguda [PubMed]

A229. Pro-Con. ¿Antibióticos en la pancreatitis aguda?: Sí

DEBATE PRO-CON: ¿ANTIBIÓTICOS EN LA PANCREATITIS AGUDA?

Sí: Josep-Maria Sirvent
[http://www.medicina-intensiva.com/2017/03/A229.html]
 
No: Eduardo Palencia Herrejón
[http://www.medicina-intensiva.com/2017/03/A230.html]
 
La revisión de Forsmark et al. en New England Journal of Medicine [1] sobre pancreatitis aguda comenta que la profilaxis antibiótica sistemática no debe hacerse en la pancreatitis aguda, y se apoyan en estudios bien diseñados [2, 3]. Del mismo modo, se menciona que el antibiótico se administrará sólo para la infección documentada. Sin embargo, en el texto se comenta que la mitad de las muertes se producen en las primeras 2 semanas y son debidas a fracaso multiorgánico. En la práctica clínica, la pancreatitis aguda grave que requiere ingreso en la UCI es indistinguible de la sepsis grave y el shock séptico. Así pues, en la pancreatitis aguda grave, ¿cuántas muertes se deben a sepsis con bacteriemia sin tratamiento antibiótico, ya que así se recomienda en las guías y en los metaanálisis sobre pancreatitis aguda?
  
Afortunadamente, a pesar de estas recomendaciones, los intensivistas tendemos a tratar a los pacientes con pancreatitis aguda grave con antibióticos [4], especialmente en los pacientes de la UCI con fallo multiorgánico. Personalmente, creo que el tratamiento antibiótico debe mantenerse hasta que los cultivos del ingreso sean negativos y la infección haya sido descartada. Debemos considerar la pancreatitis aguda grave como un foco de sepsis y aplicar las guías internacionales que recomiendan el tratamiento antibiótico temprano en la sepsis, sobre todo en aquellos pacientes inestables y con fracaso de dos o más órganos [5]. Una vez que la infección bacteriana inicial esté documentalmente descartada, los antibióticos se podrán retirar con seguridad.

Josep-Maria Sirvent, M.D., Ph.D.
Servicio de Cuidados Intensivos, Hospital Universitario de Girona, Doctor Josep Trueta, Girona.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2017.
  
ENLACES:
  1. Forsmark CE, Vege SS, Wilcox CM. Acute pancreatitis. N Engl J Med 2016; 375: 1972-1981. [PubMed]
  2. Dellinger EP, Tellado JM, Soto NE, et al. Early antibiotic treatment for severe acute necrotizing pancreatitis: a randomized, double-blind, placebo-controlled study. Ann Surg 2007; 245: 674-683. [PubMed]
  3. Villatoro E, Mulla M, Larvin M. Antibiotic therapy for prophylaxis against infection of pancreatic necrosis in acute pancreatitis. Cochrane Database Syst Rev 2010; 5: CD002941. [PubMed]
  4. De Waele JJ, Rello J, Anzueto A, Moreno R, Lipman J, Sakr Y, et al. EPIC II Investigators. Infections and use of antibiotics in patients admitted for severe acute pancreatitis: data from the EPIC II study. Surg Infect (Larchmt) 2014; 15: 394-398. [PubMed]
  5. Rhodes A, Evans LE, Alhazzani W, Levy MM, Antonelli M, Ferrer R, et al. Surviving sepsis campaign: International guidelines for management of sepsis and septic shock: 2016. Intensive Care Med 2017; 43: 304-377. [PubMed]
      
BÚSQUEDA EN PUBMED:
  • Enunciado: Ensayos clínicos sobre profilaxis antibiótica en la pancreatitis aguda
  • Sintaxis: severe acute pancreatitis AND antibiotic prophylaxis AND randomized controlled trial[ptyp]
  • [Resultados]

A228. Respuestas comentadas al caso clínico: disfunción multiorgánica en el postoperatorio de cirugía citorreductora de mesotelioma peritoneal

Discusión del caso clínico A228: disfunción multiorgánica en el postoperatorio de cirugía citorreductora de mesotelioma peritoneal. [http://www.medicina-intensiva.com/2017/03/A228.html]

Autores: Encarnación Molina Domínguez y Carmen Hornos López
Servicio de Medicina Intensiva Hospital General Universitario de Ciudad Real
©REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2017.

2.- Indique las respuestas correctas respecto a la cirugía citorreductora con HIPEC (cirugía citorreductora con quimioterapia intraperitoneal con cisplatino e hipertermia (HIPEC))
  • A.- El síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) es habitual en las cirugías agresivas y citorreducción con HIPEC
  • B.- El síndrome de disfunción multiórgánica (SDMO) es habitual en las cirugías citorreductoras con HIPEC complicadas
  • C.- El diagnóstico diferencial entre sepsis, SDMO y SRIS es generalmente difícil
  • D.- Hay que hacer diagnóstico diferencial con otras patologías que complican el postoperatorio inmediato y que cursan con similar cuadro clínico
  • E.- Todas son correctas
La respuesta correcta es la E (todas son correctas).
   
El SRIS es una respuesta inflamatoria sistémica que puede ser iniciada por múltiples factores infecciosos y no infecciosos. Fue previamente definido como dos o más alteraciones en temperatura, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y cifra de leucocitos. Un problema de esta definición es que son criterios muy inespecíficos y no establece la etiología del síndrome. Las causas clásicas no infecciósas son: enfermedades autoinmunes, vasculitis, pancreatitis, quemados, tromboembolismo, vasculitis y cirugía [12].
   
En las cirugías citorreductoras e HIPEC es habitual en el postoperatorio inmediato el SRIS, ya que son cirugías muy agresivas, especialmente en las carcinomatosis muy extendidas donde es necesario realizar exéresis multiviscerales y resecciones intestinales amplias o multisegmentarias con varias anastomosis digestivas. Por ello, la morbilidad es de hasta el 50% y la mortalidad del 8%. 
   
Entre las causas no infecciosas asociadas al SIRS durante el postoperatorio inmediato y con las que hay que hacer diagnóstico diferencial son: la pancreatitis aguda postoperatoria, tromboembolismo pulmonar (dada la diátesis trombótica del paciente oncológico), el infarto de miocardio, reacción a hemoderivados y reacción a anestésicos fundamentalmente. Las pruebas de imagen y demás pruebas complementarias ayudan a establecer el diagnóstico. 
   
El organismo pone en marcha su respuesta adaptativa que tiende a controlar la enfermedad causal, reparar tejidos dañados y sintetizar sustratos necesarios. Si la agresión es muy intensa y mantenida, puede evolucionar hacia el síndrome de disfunción multiorgánica (SDMO), definida en el año 2016 por la SCCM/ESICM Task force, como un incremento de dos o más puntos de la escala SOFA. La escala SOFA es una escala que valora exclusivamente la disfunción de órganos, no diagnostica la sepsis, aunque puede identificar a los pacientes que pueden fallecer de infección [9, 10, 11].
   
En las cirugías citorreductoras con HIPEC los pacientes presentan en las primeras horas del postoperatorio un cuadro de SRIS e incluso SDMO leve en la escala SOFA. El fallo hemodinámico debido a la vasodilatación e hipovolemia precisa de noradrenalina y sobrecarga de volumen para controlar el cuadro clínico, que va cediendo progresivamente. Los cultivos microbiológicos son negativos para aislamiento de gérmenes.
   
El diagnóstico diferencial con la sepsis y el shock séptico es difícil en ocasiones [8], ya que el uso de drogas vasoactivas y reposición de volemia ocurre en ambas situaciones. Para hablar de shock séptico tenemos que tener alta sospecha o evidencia de infección, de ahí que los cultivos microbiológicos deban de hacerse de forma rutinaria y deba de iniciarse tratamiento antibiótico empírico [6].
   
En el postoperatorio de cirugía citorreductora con HIPEC, cuando el paciente empeora o no mejora de su SRIS o SDMO leve, hay que pensar en complicaciones asociadas a la cirugía o al tratamiento quimioterápico. Seymur y col. demostraron la validez de un aumento en dos o más puntos en la escala SOFA para diagnosticar sepsis en pacientes críticamente enfermos con sospecha de infección. La escala qSOFA [16, 17] es mejor que los criterios de SRIS, aunque son inferiores en cuanto al pronóstico respecto a la escala SOFA, por tanto, al no tener escalas que nos diagnostiquen con certeza la infección, la sospecha clínica es muy importante en estas cirugías, obligando al clínico a descartar complicaciones, fundamentalmente la dehiscencia de suturas o infección en el paciente oncológico sometido a quimioterapia.
   
También en estos pacientes hay que hacer el diagnóstico diferencial con otras causas que simulan la sepsis, siendo las mismas que las referidas anteriormente en el caso del SRIS y SDMO.
   
3.- Indique las respuestas correctas respecto a la neumatosis intestinal:
  • A.- La neumatosis intestinal es una hallazgo habitual en la cirugía citorreductora e HIPEC
  • B.- Existen múltiples patologías digestivas y no digestivas con las que se le ha relacionado
  • C.- La etiopatogenia de la neumatosis intestinal es incierta, aunque se cree que es de origen multifactorial
  • D.- Es una patología benigna, con mínimos síntomas y que no precisa tratamiento
  • E.- Las pruebas de imagen son necesarias para realizar el diagnóstico.
Respuesta: B, C y E son las correctas
   
La neumatosis intestinal es la presencia de gas dentro de la pared del intestino delgado o grueso, y en ocasiones el estómago y árbol portal. No se considera un hallazgo habitual de las cirugías citorreductoras, obligando al médico buscar patologías importantes como la isquemia intestinal, toxicidad por quimioterapia u obstrucción intestinal, sobre todo el hallazgo de gas en el sistema portal.
   
Su etiología es incierta, aunque se cree que es multifactorial. Se asocia a patología benigna pero también indica la evolución a otras patologías más graves. Es idiopática en el 15% y secundaria en el 85%. La mayoría de casos en el niño se debe a enterocolitis necrotizante.
   
Las patologías más frecuentes asociadas a la neumatosis colónica son [14, 15]:
  1. Cuadros intestinales graves: isquemia intestinal, infarto intestinal, obstrucción intestinal, enterocolitis necrotizante y tiflitis
  2. Lesiones de la mucosa gastrointestinal: enfermedad ulcerosa péptica, enfermedad de Chron, colitis ulcerosa, sonda de yeyunostomia, ingesta de cáusticos, rotura diverticular, quimioterapia
  3. Infecciones: Clostridium difficile, tuberculosis, enfermedad de Whipple, enterocolitis por SIDA: CMV, Mycobacterium avium intracellulare, Cryptosporidium
  4. Procesos pulmonares: EPOC, asma, ventilación mecánica, fibrosis quística
  5. Procedimientos endoscópicos, patologías que afectan a la motilidad intestinal como la esclerodermia, bypass yeyunoileal, diabetes
  6. Alteraciones inmunológicas: SIDA, esteroides, quimioterapia, síndromes linfoproliferativos, transplante de médula ósea y órganos sólidos, enfermedad injerto contra huésped, amiloidosis, enfermedades del colágeno
En el caso clínico que tratamos, la infección por CMV, la ventilación mecánica, la nutrición enteral, la toxicidad por cisplatino y la cirugía han podido contribuir al cuadro clínico; sin embargo, dado que los pacientes son tratados según protocolos clínicos, el único factor nuevo en este caso ha sido el tratamiento con cisplatino, motivo por el que pensamos que ha sido la contribución más importante a la neumatosis intestinal.

Existen distintas hipótesis que intentan explicar la neumatosis intestinal:
  1. Teoría mecánica: el gas diseca la pared intestinal a través de roturas de la mucosa o de la serosa viajando a lo largo de los vasos mesentéricos. Este mecanismo se asocia con la enfermedad pulmonar crónica ya que la tos puede producir rotura alveolar y el aire puede viajar a lo largo de los vasos mediastínicos, diafragma, mesenterio, y posteriormente penetrar en la pared intestinal.
  2. Teoría bacteriana: el gas producido por las bacterias penetra a través de la submucosa desgarrada. La dieta se ha argumentado a favor de esta teoría al contener sustratos utilizados por las bacterias productoras de gas.
  3. Teoría bioquímica: las bacterias en la luz intestinal producen excesiva cantidad de hidrogeniones por fermentación de carbohidratos y otros nutrientes. La presión del gas dentro de la luz intestinal, puede quedar atrapado en la submucosa.
La neumatosis intestinal puede afectar a todo el tubo digestivo, siendo más frecuente en el intestino delgado (42%) y los quistes pueden estar confinados a la mucosa, submucosa o subserosa o una combinación de ellos.
   
Cuando los pacientes están asintomáticos no requieren tratamiento especial, solo cuando existen signos moderados se indica el tratamiento antibiótico (metronidazol) y dieta elemental. Cuando el paciente tiene síntomas moderados o graves se recomienda hospitalizar y administrar antibioterapia, dieta elemental y tratamiento con oxígeno (para alcanzar paO2 de 200-350 mm Hg durante 4-10 días); la cirugía se indica en los pacientes que continúan sintomáticos a pesar de tratamiento o que presentan complicaciones, como obstrucción, perforación, peritonitis y necrosis intestinal. El oxígeno hiperbárico es tóxico para las bacterias anaerobias que producen gas dentro de los quistes, creando un gradiente que favorece la salida de otros gases como el nitrógeno presente en el quiste.
  
Existen diversas pruebas diagnósticas de neumatosis intestinal [13]. En la endoscopia los quistes varían en tamaño y pueden vaciarse al biopsiarlos, produciendo un sonido característico.
   
La TAC establece el diagnóstico, la enfermedad de base y las complicaciones asociadas.
   
La RNM también puede llegar al diagnóstico, indicándonos la morfología quística, lineal o circular, y la presencia de aire libre intraperitoneal (neumoperitoneo).
   
En la radiología simple abdominal se puede apreciar gas portal,  que se identifica como imágenes lineales radiolúcidas y ramificadas, que se extienden desde el hilio hasta la periferia de los lóbulos hepáticos, pero se requieren grandes cantidades de gas para su diagnóstico.
   
La ecografia muestra focos ecogénicos móviles en dirección del flujo dentro de la luz de la vena porta y focos ecogénicos parcheados más evidentes en su porción no dependiente. En el eco-doppler se evidencian picos afilados bidireccionales superpuestos al patrón de onda monofásica normal de la vena portal.
   
4.- Indique la respuesta correcta respecto a la toxicidad del cisplatino:
  • A.- La toxicidad por cisplatino es una causa infrecuente de SDMO tras cirugía citorreductora con HIPEC
  • B.- El tratamiento con quimioterapia iv es una causa etiológica de neumatosis intestinal
  • C.- Al cisplatino se le relaciona con producción de neumatosis intestinal, aunque el mecanismo exacto se desconoce
  • D.- La isquemia intestinal puede ser la evolución de la neumatosis intestinal cuando se asocia vasocontricción por drogas, o por bajo flujo intestinal de diversas causas
  • E.- todas son ciertas
Respuesta: La E es a correcta (todas son ciertas).
  
Durante la cirugía citorreductora con HIPEC existe escasa salida de quimioterapia a la circulación sistémica, ya que son moléculas de elevado peso molecular, quedando confinadas al peritoneo; por tanto, los efectos secundarios sistémicos de la quimioterapia son mínimos.
  
No hay descritos casos en la literatura de toxicidad por cisplatino cuando es utilizado en este tipo de cirugías. La toxicidad del fármaco es dosis dependiente, siendo la toxicidad renal, neurológica, hematológica y gastrointestinal las más frecuentes. No es frecuente la neumatosis intestinal.
  
En el caso clínico que nos ocupa, la toxicidad por cisplatino fue la causa de un SDMO inusual con disfunción neurológica, renal, hematológica y gastrointestinal que incluyó marcada elevación de transaminasas y bilirrubina. Las pruebas de imagen realizadas fueron inicialmente compatibles con colecistitis, aunque posteriormente ésta no se documentó en la pieza quirúrgica. Aunque los datos en la literatura dicen que la mayoría son reversibles, el fallo renal y la hiperbilirrubinemia directa fueron los datos que continuaron elevados durante todo el cuadro clínico. 
  
Aunque la pneumatosis intestinal se ha asociado a tratamiento con quimioterapia, la incidencia es infrecuente. En tratamientos combinados se ha descrito que el cisplatino potencia el efecto de otros fármacos. La neumatosis intestinal en el carcinoma de pulmón tratado con docetaxel y cisplatino está documentada, aunque se ha relacionado más con el citostático docetaxel. La citotoxicidad directa de este agente puede ser un factor a tener en cuenta, y puede ser debido a la dosis acumulativa del fármaco [18, 19].
  
La neumatosis intestinal no está descrita en la ficha técnica del fármaco cisplatino. En la base de datos de las Agencia Europea del Medicamento [20] existen documentadas más de 15.000 sospechas de reacción adversa registrada en toda Europa referentes a cisplatino, existiendo solamente 19 notificadas como neumatosis intestinal referidas a cisplatino, de las cuales solo existe un exitus registrado.
  
La quimioterapia es una potencial causa de iatrogenia intestinal, y debe ser sospechada en los pacientes con cáncer que presentan neumatosis intestinal en las pruebas de imagen.
  
Existen dos mecanismos propuestos: la distensión intestinal y la úlcera mucosas (mucositis) permite el acceso de gas a la pared intestinal y venoso portal, o puede existir invasión submucosa de la pared intestinal por la formación de gas de bacterias anaerobias. Otros quimioterápicos relacionados con la neumatosis intestinal son el irinotecan, bezacizumab y sunitinib, desapareciendo la neumatosis intestinal cuando se suspende la medicación. Sin embargo, están descritos cuando son utilizados por vía sistémica y no por vía intraperitoneal.
  
En el caso que hemos descrito la paciente presentó: afasia, pérdida auditiva, neuropatía sensitiva por daño inducido en la célula de Schwann y visión borrosa. La evolución a aplasia medular no es lo habitual, ya que es un fármaco que no disminuye excesivamente la médula ósea; sin embargo, la paciente evolucionó a aplasia medular por toxicidad dosis dependiente. La insuficiencia renal se asocia a daño en los túbulos renales y alteración en la absorción del sodio, y fue la primera manifestación de toxicidad por cisplatino.
  
La isquemia intestinal es una complicación de la neumatosis intestinal, siendo un hallazgo fundamental la presencia de gas en el sistema portal. Puede ser oclusiva o no, siendo la etiología en los cuadros no oclusivos el bajo flujo, daño directo de quimioterapia o el uso de vasopresores. La inflamación y la infección también son causa de isquemia intestinal. En nuestro caso, la paciente al final de la evolución presentó shock séptico de origen pulmonar debido a neumonía por Klebsiella, que precisó dosis elevadas de noradrenalina, pudiendo producir vasoconstricción, isquemia y necrosis intestinal como causa del shock séptico refractario y SDMO.
   
BIBLIOGRAFÍA
  1. Rodriguez D, Cheung MC, Housri N, Koniaris LG. Malignant abdominal mesothelioma: defining the role of surgery. J. Surg Oncol 2009; 99:51.
  2. Gómez-Portilla A, Cendoya I,Muriel J, Olabarria I, Guede N, Moraza N, Fernández E, et al. Mesotelioma peritoneal maligno. Nuestra experiencia con la triple terapia combinada: citorreducción, quimioterapia intraperitoneal perioperatoria e hipertermia. Cir Esp. 2007; 81(2):82-6.
  3. González Moreno S. Cirugía citorreductora y quimioterapia intraperitoneal perioperatoria para las neoplasias con diseminación peritoneal: ha llegado el momento. Cir Esp. 2005; 78(6):341-3.
  4. Farré Alegre J, Bretcha Boix P, Martín ML, Sureda M, Brugarolas A. Carcinomatosis peritoneal. Quimioterapia intraperitoneal con hipertermia. Oncología, 2004; 27(4):262-266.
  5. Turner K, Varghese S, Alexander HR.Current concepts in the evaluation and treatment of patients with diffuse malignant peritoneal mesothelioma. J Natl Compr Cancer Netw. 2012; 10:49-57.
  6. Helm JH, Miura KT, Glenn JA, Marcus RK, Larrieux G, Javakrishnan TT, et al. Cytorreductive Surgery and Hyperthermic Intraperitoneal Chemotherapy for Malignant Peritoneal Mesothelioma: A systematic Review and Meta-analysis. Ann Surg Oncol. 2015. May; 22(5): 1686-93.
  7. García Matus R, Leyva-Gaarcía O, Valencia-Mijares NM, Navarro Hernández QC, Pérez-Sanchez U. Aspectos relevantes en la atención médica oncológica en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca. Investigación en Salud. Vol 6, Supl 1, 2013; s16-219.
  8. Surviving Sepsis Campaign: International Guidelines for Manegement of Sepsis and Septic Shock: 2016. Critical Care Medicine, marzo 2017, 45 (3): 1-67.
  9. Singer M, Deutschman CS, Seymour CW, et al. The third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). Jama 2016; 315:801.
  10. Shankar-Han M, Phillips GS, Seymour CW, et al. Developing a New definition and Assessing New Clinical Criteria for septic Shock: For the Third International Consensus Definition for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). JAMA 2016; 315:775.
  11. Seymour CW, Liu VX, Iwashyna TJ, et al. Assessment of Clinical Criteria for Sepsis: For the Third International Consensus Definitions for Sepsis and Sepsis shock (Sepsis-3). JAMA 2016; 315:762.
  12. Levy MM, Fink MP, Marshall JC, et al. 2001 SCCM/ESICM/ACC/ATS/SIS International Sepsis Definitions Conference. Crit Care Med 2003; 31: 1250.
  13. Pear BL. Pneumatosis intestinalis: a revie. Radiology 1998; 207-13.
  14. Heng Y, Schuffer MD, Haggitt RC, Rohrmann CA.Pneumatosis intestinalis: a review. Am J Gastroenterol 1995; 90: 1747.
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  16. Díaz-Alersi R. Fiabilidad pronóstica del SOFA, qSOFA y SRIS en pacientes de UCI. REMI; artículo 2194.Vol17 nº2, febrero 2017.
  17. Palencia Herrejón E. Comparación de qSOFA con otras escalas para detectar el deterioro de pacientes con infección fuera de la UCI. REMI; atículo 2166. 2016.
  18. Kung D, Ruan DT, Chan RK, Erixsson ML, Saund MS. Pneumatosis Intestinalis and portal Venous Gas Without Bowel Ischemia in a Patient Treated with Irinotecan and Cisplatin. Dig Dis Sci 2008; 53: 217-219.
  19. Kanat O, Evrensel T, Keskin K, manavoglu O. Fatal oschemic bowel necrosis possibly due to docetaxel and cisplatin in a patien with non-small cell lung cancer. Lung Cancer 2007. 56:143-144.
  20. Base de datos europea de informes de presuntas reacciones adversas: http://www.adrreports.eu/es/search_subst.html (fecha de consulta enero de 2017).
Encarnación Molina Domínguez y Carmen Hornos López
Servicio de Medicina Intensiva Hospital General Universitario de Ciudad Real
©REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2017.
        

A228. Caso clínico: disfunción multiorgánica en el postoperatorio de cirugía citorreductora de mesotelioma peritoneal

CASO CLÍNICO
   
Paciente de 44 años de edad con antecedentes de bocio multinodular y menopausia precoz que fue diagnosticada en agosto de 2016 de mesotelioma peritoneal maligno con implantes en trompa uterina, ovario y peritoneo, realizándose en septiembre de 2016 histerectomía y doble anexectomía. La biopsia de omento mostró múltiples implantes de mesotelioma maligno sugestivos de carcinomatosis peritoneal, que fue confirmada por PET-TAC. Se realizó en noviembre de 2016 cirugía citorreductora, con hipertermia y perfusión de cisplatino. Se hicieron resección de implantes peritoneales, omentectomía, apendicectomía, resección de un implante en cápsula hepática y mínima actuación a nivel intestinal. Ingresó en la UCI para control postoperatorio.
    
La evolución fue buena en las primeras 24 horas; sin embargo, posteriormente la paciente inició disfunción multiorgánica: insuficiencia renal oligúrica, disfunción neurológica con delirio y agitación psicomotriz, transaminasemia de hasta 8.000 UI/ml con bilirrubinemia de 10-11 mg/dl y evolución a aplasia medular. La ecocardiografía descartó afectación cardiaca. El eco doppler del árbol portal descartó trombosis portal. La paciente empeoró precisando ventilación mecánica invasiva y depuración extrarrenal. Se inició antibioterapia empírica por fiebre y reacción leucemoide, realizándose ecografía abdominal que fue compatible con colecistitis, realizándose colecistectomía, aunque no se confirmó macroscópicamente. No se aislaron microorganismos en las muestras microbiológicas extraídas. La paciente presentó mejoría relativa, siendo trasladada a planta para reingresar en las siguientes 24 horas en insuficiencia respiratoria con infiltrados pulmonares bilaterales y edema pulmonar que precisó ventilación mecánica, diálisis y ultrafiltración. Se procedió a drenaje de los derrames pleurales y a monitorización mediante sistema PICCO, siendo los datos obtenidos compatibles con shock séptico. El lavado broncoalveolar fue positivo para Klebsiella pneumoniae y se detectó carga viral positiva para CMV, realizándose tratamiento dirigido. 
    
La evolución posterior de la paciente fue mala con distensión abdominal, vómitos muy abundantes en posos de café y deterioro hemodinámico. Se solicitó Angio-TAC abdomino-pélvico (figuras), que objetivó neumatosis intestinal extendida hasta estómago y signos indirectos de aire en el sistema portal. Se decidió inicialmente actitud expectante; sin embargo, la paciente empeoró y fue intervenida, objetivándose isquemia de intestino delgado, sin viabilidad de yeyuno e íleon excepto 15 cm proximales de yeyuno y 40 cm distales de íleon, extirpándose el intestino no viable. Durante la cirugía se mantuvo muy inestable, con noradrenalina a dosis muy altas y precisando transfusión de hemoderivados. Posteriormente en UCI fue exitus en shock refractario y disfunción multiorgánica.




PREGUNTAS:
  • ¿Cuáles son las posibles causas de la disfunción multiorgánica postoperatoria en esta paciente?
  • ¿Qué significado tiene la neumatosis intestinal? ¿A qué causas puede deberse?
 
Autores: Encarnación Molina Domínguez y Carmen Hornos López
Servicio de Medicina Intensiva Hospital General Universitario de Ciudad Real
©REMI, http://medicina-intensiva.com, marzo 2017.
    

REMI 2194. Fiabilidad pronóstica de SOFA, qSOFA y SRIS en pacientes de UCI

ARTÍCULO ORIGINAL: Prognostic Accuracy of the SOFA Score, SIRS Criteria, and qSOFA Score for In-Hospital Mortality Among Adults With Suspected Infection Admitted to the Intensive Care Unit. Raith EP, Udy AA, Bailey M, McGloughlin S, MacIsaac C, Bellomo R, Pilcher DV; Australian and New Zealand Intensive Care Society (ANZICS) Centre for Outcomes and Resource Evaluation (CORE). JAMA. 2017 Jan 17;317(3):290-300. [Resumen] [Artículos relacionados]
   
INTRODUCCIÓN: En relación con los nuevos criterios SEPSIS 3, Seymour y col. [1] publicaron un estudio en el que demostraban la validez de un aumento en 2 o más puntos de la escala SOFA como un medio de diagnosticar sepsis en pacientes críticamente enfermos con sospecha de infección. Para ello, utilizaron retrospectivamente datos procedentes de varias cohortes de pacientes procedentes de Norteamérica y una de Alemania. El objetivo de este nuevo trabajo es la validación externa del estudio de Seymour.
   
RESUMEN: Se trata de un estudio retrospectivo de cohorte que incluyó 184.875 pacientes mayores de 17 años que ingresaron en una UCI de Australia o Nueva Zelanda con el diagnóstico de sospecha de infección durante los años 2000-2015. El desenlace principal, de acuerdo con el estudio anterior, fue la mortalidad hospitalaria. Como desenlace secundario se estudió el compuesto de la mortalidad hospitalaria y tres o más días de estancia en la UCI. La edad media fue de 62,9 años y el 44,6% de ellos fueron varones. El diagnóstico más común fue el de neumonía bacteriana (17,7%). El 18,7% murieron durante su estancia hospitalaria y el desenlace secundario de muerte o 3 o más días de estancia en UCI ocurrió en un 55,7% de los casos. A todos los pacientes se les midió SOFA, qSOFA y criterios de síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) durante las primeras 24 horas de su ingreso.
   
El incremento en 2 puntos de la escala SOFA ocurrió en un 90,1% de los pacientes incluidos. Un 86,7% tuvieron dos o más criterios de SRIS y un 54,4% tuvieron una puntuación de 2 o más en la escala qSOFA. Basándose en el análisis del área bajo la curva ROC, la escala SOFA (0,753; IC 99% 0,750-0,757) tuvo estadísticamente una mayor fiabilidad pronóstica para la mortalidad hospitalaria que qSOFA (0,607; IC 99% 0,603-0,611) y SRIS (0,589; IC 99% 0,585-0,593).
   
COMENTARIO: Los resultados obtenidos confirman los de Seymour. La escala qSOFA se comporta en la UCI de manera algo superior a los criterios de SRIS, pero ambos son claramente inferiores en cuanto al pronóstico que la escala SOFA. La ventaja de la escala qSOFA es su sencillez y la rapidez con que puede ser aplicada, pero va perdiendo ventaja en aquellas situaciones en que se puede disponer de datos más precisos. Esto es así en la UCI, pero también en pacientes ingresados en planta en hospitales que tengan en funcionamiento mecanismos de alerta temprana. Así, parece que su función principal quedará reservada a los servicios de Urgencias.
   
Ramón Díaz-Alersi
Hospital U. Puerto Real, Cádiz.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Febrero 2017.
   
ENLACES: 
  1. Assessment of Clinical Criteria for Sepsis: For the Third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). Seymour CW, Liu VX, Iwashyna TJ, Brunkhorst FM, Rea TD, Scherag A, Rubenfeld G, Kahn JM, Shankar-Hari M, Singer M, Deutschman CS, Escobar GJ, Angus DC. JAMA 2016; 315: 762-774. [PubMed] [Texto completo] [REMI
  2. qSOFA, SIRS, and Early Warning Scores for Detecting Clinical Deterioration in Infected Patients Outside the ICU. Churpek MM, Snyder A, Han X, Sokol S, Pettit N, Howell MD, Edelson DP. Am J Respir Crit Care Med. 2016 Sep 20. [PubMed] [REMI
  3. Assessment of Clinical Criteria for Sepsis: For the Third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). Seymour CW, Liu VX, Iwashyna TJ, Brunkhorst FM, Rea TD, Scherag A, Rubenfeld G, Kahn JM, Shankar-Hari M, Singer M, Deutschman CS, Escobar GJ, Angus DC. JAMA 2016; 315(8): 762-774. [PubMed] [Texto completo] [REMI
BÚSQUEDA EN PUBMED: 
  • Enunciado: estudios sobre escalas de alerta temprana para la sepsis 
  • Sintaxis: early warning score AND sepsis 
  • [Resultados
   

REMI 2166. Comparación de qSOFA con otras escalas para detectar el deterioro clínico de pacientes con infección fuera de la UCI

ARTÍCULO ORIGINAL: qSOFA, SIRS, and Early Warning Scores for Detecting Clinical Deterioration in Infected Patients Outside the ICU. Churpek MM, Snyder A, Han X, Sokol S, Pettit N, Howell MD, Edelson DP. Am J Respir Crit Care Med. 2016 Sep 20. [Resumen] [Artículos relacionados]
 
INTRODUCCIÓN: La escala qSOFA [1] es una nueva herramienta recomendada por la 3ª International Consensus Definitions Task Force para identificar a los pacientes con alto riesgo por sepsis fuera de la UCI, en sustitución de los criterios de síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS), ya que parece ser más fiable prediciendo la mortalidad en la UCI, una vez los pacientes son ingresados. Sin embargo, la escala qSOFA no ha sido validada aún fuera de su publicación original ni ha sido comparada con otras escalas de alerta ya en uso. El objetivo de este estudio fue comparar el qSOFA con otras tres escalas de alerta ampliamente utilizadas (criterios SRIS y dos escalas generalistas, MEWS [2] y su derivada NEWS [3]).
    RESUMEN: Se trata de un estudio observacional, practicado en el Hospital de la Universidad de Chicago, que incluyó a todos los pacientes ingresados durante 7 años. Se excluyó a los que recibieron ventilación mecánica o vasopresores antes de la primera sospecha de infección, ya que esas herramientas de decisión no son adecuadas para ellos, así como los que ingresaron directamente en la UCI. El desenlace principal fue la mortalidad hospitalaria y el secundario, el compuesto de muerte o estancia en UCI en cualquier momento tras reunir los criterios de sospecha de infección por primera vez. De 30.766 pacientes incluidos, el 5,4% murieron y el 24% experimentaron el desenlace secundario compuesto. El 60% de ellos, reunieron por primera vez los criterios de sospecha de infección en Urgencias. La discriminación de la mortalidad hospitalaria fue mayor para el NEWS (Área bajo la curva ROC ABC 0,77; IC 95% 0,76-0,79), seguido por el MEWS (0,73; IC 95% 0,71-0,74), qSOFA (0,69; IC 95% 0,67-0,70) y SRIS (0,65; IC 95% 0,63-0,66). Usando la puntuación más elevada extra-UCI, 2 puntos de SRIS tuvieron una sensibilidad del 91% con una especificidad del 13% para el desenlace compuesto, comparadas con 54% y 67% para un qSOFA ≥2, 59% y 70% para un MEWS ≥5 y 67% y 66% para un NEWS ≥8. La mayoría de los pacientes reunieron ≥2 criterios SRIS 17 horas antes del desenlace combinado, comparados con 5 horas para ≥2 y 17 horas para ≥1 criterios qSOFA.
   
COMENTARIO: Cualquiera de las otras tres herramientas fue más fiable para predecir la muerte y el ingreso en UCI de los pacientes que el qSOFA. Aunque es un estudio practicado en un solo centro y comparte el mismo problema de todos ellos de la ausencia de un gold estándar para diagnosticar la infección, estos datos parecen confirmar las sospechas de algunos autores de que esta escala puede detectar el empeoramiento de los pacientes demasiado tarde. Por ello, debería usarse con precaución, especialmente en aquellos centros que ya han implementado MEWS o NEWS, que, aunque más complejas de usar, parecen bastante más efectivas.

   
Ramón Díaz-Alersi
Hospital U. Puerto Real, Cádiz.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Octubre 2016.
  
ENLACES:
  1. The Third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). Singer M, Deutschman CS, Seymour CW, Shankar-Hari M, Annane D, Bauer M, Bellomo R, Bernard GR, Chiche JD, Coopersmith CM, Hotchkiss RS, Levy MM, Marshall JC, Martin GS, Opal SM, Rubenfeld GD, van der Poll T, Vincent JL, Angus DC. JAMA. 2016 Feb 23;315(8):801-10. [PubMed] [Texto completo] [REMI]
  2. Validation of a modified Early Warning Score in medical admissions. Subbe CP, Kruger M, Rutherford P, Gemmel L. QJM. 2001 Oct;94(10):521-6 [PubMed] [Texto completo
  3. The ability of the National Early Warning Score (NEWS) to discriminate patients at risk of early cardiac arrest, unanticipated intensive care unit admission, and death. Smith GB, Prytherch DR, Meredith P, Schmidt PE, Featherstone PI. Resuscitation. 2013 Apr;84(4):465-70 [PubMed
      BÚSQUEDA EN PUBMED: 
      • Enunciado: estudios sobre escalas de alerta temprana para la sepsis
      • Sintaxis: early warning score AND sepsis 
      • [Resultados

      REMI 2354. Factores pronósticos de la parada cardiaca recuperada

      ARTÍCULO ORIGINAL: Predictores de mortalidad y función neurológica en pacientes de UCI que se recuperan de una parada cardíaca: estudio pros...