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A238. Diez mitos sobre la celulitis

ARTÍCULO ORIGINAL: Top 10 Myths Regarding the Diagnosis and Treatment of Cellulitis. McCreary EK, Heim ME, Schulz LT, Hoffman R, Pothof J, Fox B. J Emerg Med 2017; 53(4): 485-492. [Resumen] [Artículos relacionados]
Las infecciones bacterianas de piel y partes blandas son un motivo frecuente de consulta en los Servicios de Urgencias y suponen un porcentaje de ingresos nada despreciable. Con la idea de mejorar conocimientos sobre este tipo de infecciones, el artículo presenta 10 “mitos” sobre las celulitis que considera falsos e intenta dar explicación a ellos: 
- Mito 1: “Piel roja y edematosa es definitoria de celulitis”. Ante estos signos debemos considerar siempre otros procesos como enfermedad tromboembólica, insuficiencia venosa, linfedema, dermatitis, gota, herpes zoster, síndrome Sweet. Para ello, debemos apoyarnos en pruebas complementarias y exploración física con maniobras tan simples como la elevación de miembros inferiores para valorar la desaparición del eritema y edema. 
- Mito 2: “La afectación bilateral de miembros inferiores frecuentemente se debe a celulitis”. Ante una clínica y signos bilaterales, las causas no infecciosas deben suponer el primer diagnóstico de presunción, raramente será una celulitis bacteriana. 
- Mito 3: “Toda infección de piel y partes blandas requiere tratamiento antibiótico”. El tratamiento antibiótico debería prescribirse en los casos de abscesos de más de 5 cm (en los menores podría bastar con el drenaje), lesiones múltiples, infección diseminada, áreas de difícil drenaje o en pacientes con factores de riesgo para sepsis. 
- Mito 4: “Dada la alta prevalencia de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM), todo paciente con celulitis debe recibir cobertura antibiótica para este microorganismo”. El antibiótico prescrito debería decidirse teniendo en cuenta la virulencia de la infección, la susceptibilidad del paciente para SAMR y las resistencias del área sanitaria. Ver tabla:




- Mito 5: “Si mi paciente tiene que ingresar, debo cubrir para SARM”. La decisión de la cobertura debe hacerse teniendo en cuenta los puntos expuestos en la tabla anterior; sin embargo, si el paciente está suficientemente afectado como para requerir ingreso, es razonable realizar cultivos y elegir antibióticos que cubran SARM como vancomicina. Si no es posible realizar cultivos, debemos hacer estudio de portador de SARM. 
- Mito 6: “Clindamicina es útil para tratamiento empírico de SARM”. Tener en cuenta las siguientes consideraciones generales, aunque dada la importante variabilidad geográfica es necesario conocer los datos locales de sensibilidad y resistencia: 

  • Existen cepas de SARM con resistencia inducida a clindamicina 
  • La tasa de resistencia a clindamicina alcanza hasta el 35% según el área. 
  • Mayor sensibilidad a clindamicina en las cepas de SARM adquiridas en la comunidad que en las hospitalarias
  • Existe menor resistencia de SAMR a trimetropin-sulfametoxazol y doxiciclina que a clindamicina
  • Asociación entre uso de clindamicina y desarrollo de infección por Clostridium difficile 
- Mito 7: “En las celulitis debemos hacer cobertura antibiótica de amplio espectro para cubrir estreptococos, estafilococos, Gram negativos y anaerobios”. Tener en cuenta las características del paciente y de la infección. Valorar cobertura para Gram negativos y anaerobios en: 

  • Pacientes en UCI
  • Infección necrotizante 
  • Infección en área perirrectal o periorbitaria 
  • Infección secundaria a mordedura animal 
  • Infección de herida quirúrgica 
  • Infección secundaria a traumatismo en ambiente húmedo 
  • Osteomielitis secundaria 
  • Paciente diabético, usuario de drogas intravenosas o paciente inmunodeprimido
- Mito 8: “Si el eritema sobrepasa la zona rotulada, el paciente está empeorando”. En las primeras 48 horas de la infección el eritema puede extenderse sin significar fracaso terapéutico. Más allá de las 72 horas del inicio del antibiótico o en asociación con fiebre, valorar fracaso terapéutico. 
- Mito 9: “Los pacientes con antibiótico profiláctico por recurrencia de infección de piel y partes blandas no suelen tener nuevos episodios de celulitis”. A pesar de que las pautas de profilaxis antibiótica han demostrado ser eficaces para evitar la recurrencia de la infección, los pacientes en este régimen tienen posibilidad de sufrir nuevos cuadros.
  
- Mito 10: “Todo eritema secundario a picadura de garrapata implica celulitis”. Suelen afectar a área de piel circundante a la picadura y no implican más que una reacción local.
  María Mir Montero
Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid
©REMI, http://medicina-intensiva.com, 2018.
 
BIBLIOGRAFÍA:
  1. Bacterial skin and soft tissue infections in older adults. Compton GA. Clin Geriatr Med. 2013 May;29(2):443-59. [PubMed]
  2. Primary care treatment guidelines for skin infections in Europe: congruence with antimicrobial resistance found in commensal Staphylococcus aureus in the community. van Bijnen EM, Paget WJ, den Heijer CD, Stobberingh EE, Bruggeman CA, Schellevis FG; APRES Study Team. BMC Fam Pract. 2014 Oct 25;15:175. [PubMed] [Texto completo]
  3. Acute bacterial skin and skin structure infections (ABSSSI): practice guidelines for management and care transitions in the emergency department and hospital. Pollack CV Jr, Amin A, Ford WT Jr, Finley R, Kaye KS, Nguyen HH, Rybak MJ, Talan D. J Emerg Med. 2015 Apr;48(4):508-19. [PubMed]
  4. Trends in emergency department management of skin abscesses. Prusakowski MK, Kuehl DR. Am J Infect Control. 2015 Apr 1;43(4):336-40. [PubMed]
   

REMI 2011. CMI para vancomicina y mortalidad en pacientes con bacteriemia por S. aureus





Artículo original: Association between vancomycin minimum inhibitory concentration and mortality among patients with Staphylococcus aureus bloodstream infections: a systematic review and meta-analysis. Kalil AC, Van Schooneveld TC, Fey PD, Rupp ME. JAMA 2014; 312(15): 1552-1564. [Resumen] [Artículos relacionados]
      
Introducción: Tras más de 50 años de uso, la concentración mínima inhibitoria (CMI) de la vancomicina para el Staphylococcus aureus (SA) se ha ido elevando. Según algunos estudios, las CMI más elevadas, aunque aún dentro de la susceptibilidad, se puede asociar con un aumento del fallo del tratamiento y de la mortalidad, lo que ha ocasionado que se empleen otros antibióticos en estos casos. Tres metanálisis previos muestran esta asociación, pero incluyen una población de pacientes muy heterogénea, diferentes sitios de infección y evalúan principalmente el fallo del tratamiento, que es un desenlace susceptible de sesgo. El objetivo de este nuevo metaanálisis es averiguar si una CMI elevada, aunque dentro del rango de la susceptibilidad, se asocia con mayor mortalidad o peores resultados en pacientes con bacteriemia por SA.
      
Resumen: Se buscaron en diversas bases de datos estudios que comunicaran mortalidad y CMI de vancomicina en pacientes con bacteriemia por SA hasta abril de 2014. Se definición como elevada una CMI > 1,5 mg/L. El desenlace principal fue la mortalidad de todas las causas y se usó un modelo de efectos aleatorios. Se encontraron 38 estudios que cumplían los criterios de inclusión, con 8.291 pacientes. La mortalidad global fue del 26,1%. La mortalidad estimada para los pacientes con CMI elevada fue del 26,8% y la de los pacientes con CMI baja de 25,8% (diferencia de riesgo DR ajustada 0,6%; IC 95% -2,3 a -5,6; P = 0,43). En los estudios de mayor calidad, la mortalidad estimada fue de 26,2% para los pacientes con CMI elevada y de 27,8% para los de CMI baja (DR ajustada 0,9%; IC 95% -2,9 a -4,6; P = 0,65). En los estudios que incluyeron solo SARM, las mortalidades fueron respectivamente de 27,6% y 27,4% (DR ajustada 1,6%; IC 95% -2,3 a -5,5; P = 0,41). Los resultados fueron semejantes cuando se valoraron diferentes puntos de corte para la CMI, el tipo de ensayo empleado, la presencia de heterorresistencia a la vancomicina, la presencia de endocarditis o la exposición previa a la vancomicina.
      
Comentario: Aunque estos hallazgos no pueden descartar definitivamente un aumento del riesgo de mortalidad, el gran tamaño de la muestra y el bajo grado de heterogeneicidad fortalecen los resultados de este metanálisis. Con ellos, una diferenciación rutinaria de valores de CMI de menor o mayor de 1 mg/L no parece necesaria. Debería valorarse más la evolución clínica, el control del foco o la búsqueda de fuentes ocultas de infección antes de cambiar a antibióticos alternativos a la vancomicina basándose en una CMI elevada aunque dentro del rango de sensibilidad. Tampoco se justifica el uso de un antibiótico alternativo en el caso de los SARM por una CMI ≤ 2 mg/L.
      
Ramón Díaz-Alersi
Hospital U. Puerto Real, Cádiz.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Noviembre 2014.
        
Enlaces
  1. The clinical significance of vancomycin minimum inhibitory concentration in Staphylococcus aureus infections: a systematic review and meta-analysis. van Hal SJ, Lodise TP, Paterson DL. Clin Infect Dis 2012; 54: 755-771. [PubMed] [Texto completo]
  2. Impact of vancomycin minimum inhibitory concentration on clinical outcomes of patients with vancomycin-susceptible Staphylococcus aureus infections: a meta-analysis and meta-regression.Mavros MN, Tansarli GS, Vardakas KZ, Rafailidis PI, Karageorgopoulos DE, Falagas ME. Int J Antimicrob Agents 2012; 40: 496-509. [PubMed
  3. High vancomycin minimum inhibitory concentration and clinical outcomes in adults with methicillin-resistant Staphylococcus aureus infections: a meta-analysis. Jacob JT, DiazGranados CA. Int J Infect Dis 2013; 17: e93-e100. [PubMed
Búsqueda en PubMed
  • Enunciado: estudios clínicos sobre la CMI de la vancomicina para el S. aureus 
  • Sintaxis: clinical trial AND vancomycin AND minimum inhibitory concentration AND Staphylococcus aureus 
  • [Resultados
      

REMI 1846. La nueva cara de la endocarditis infecciosa

Artículo original: Preeminence of Staphylococcus aureus in infective endocarditis: a 1-year population-based survey. Selton-Suty C, Celard M, Le Moing V, Doco-Lecompte T, Chirouze C, Iung B, Strady C, Revest M, Vandenesch F, Bouvet A, Delahaye F, Alla F, Duval X, Hoen B. Clin Infect Dis 2012; 54(9): 1230-1239. [Resumen] [Artículos relacionados]
 
Introducción: En los últimos años se asiste a un aumento de la incidencia de casos de endocarditis infecciosa (EI) asociada a cuidados de la salud (ACS). La etiología ha ido variando, dejando a S. aureus en un lugar preeminente en detrimento de los estreptococos orales.
 
Resumen: En un registro prospectivo francés del año 2008 de pacientes hospitalizados con un primer episodio de EI se analizan 497 casos con EI definitiva, siendo el 26,7% ACS. La incidencia estandarizada por edad y año es 33,8 casos/millón, con un aumento en varones de más de 50 años, en los que la mayoría de los casos son ACS. En 53% de los casos no existía cardiopatía previa. 13% portaban marcapasos o DAI y 21% prótesis. El 14% de los pacientes no tuvieron fiebre, 34% sufrieron insuficiencia cardiaca, en 45% hubo eventos embólicos y en el 12% inmunológicos. El 93% tuvieron criterios ecocardiográficos mayores. En 91% de los casos los hemocultivos fueron positivos, y el 5% no pudieron filiarse microbiológicamente. S. aureus fue el microorganismo más frecuente (más del 25% de los casos), siendo el 14% de las cepas resistentes a meticilina. El 10% fueron causados por estafilococos coagulasa negativa (42% resistentes a meticilina). Sumando todas las especies de estreptococos, se aislaron en el 48% de los casos, de los que un 10,5% eran enterococos. Los estreptococos estaban más frecuentemente relacionados con las formas comunitarias y los estafilococos con las ACS. 223 pacientes fueron operados. La mortalidad hospitalaria fue del 23%, mayor en las ACS. La mortalidad de los pacientes con válvulas protésicas fue similar a aquellos con EI sobre válvula nativa. En el análisis de regresión de Cox las variables predictoras de mortalidad fueron: edad, S. aureus, complicaciones cerebrales e insuficiencia cardiaca. En el subgrupo de EI-ACS S. aureus fue el único factor de riesgo independiente de mortalidad.
 
Comentario: S. aureus es el microorganismo aislado más frecuente en esta serie, lo que confirma los hallazgos de observaciones previas. Su importancia no se limita a las ACS, sino que ha ganado peso en los casos comunitarios. S. aureus fue el principal factor pronóstico tanto globalmente con en el análisis de subgrupos. Las principales limitaciones señaladas por los propios autores son el diseño fundado en notificación y no en búsqueda activa y la incertidumbre sobre la incidencia real de EI-ACS. La EI-ACS es pues un problema emergente que obliga a reflexionar sobre cómo prevenir y tratar la bacteriemia nosocomial/ACS. Los cambios en el perfil etiológico deben hacernos también adecuar las pautas empíricas a los mapas microbiológicos de nuestros centros.
   
Beatriz Sánchez Artola
Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Abril 2013.

Enlaces:
  1. Staphylococcus aureus endocarditis: a consequence of medical progress. Fowler VG Jr, Miro JM, Hoen B, Cabell CH, Abrutyn E, Rubinstein E, Corey GR, Spelman D, Bradley SF, Barsic B, Pappas PA, Anstrom KJ, Wray D, Fortes CQ, Anguera I, Athan E, Jones P, van der Meer JT, Elliott TS, Levine DP, Bayer AS; ICE Investigators. JAMA 2005; 293: 3012-3021. [PubMed]
  2. Healthcare-associated infective endocarditis: an undesirable effect of healthcare universalization. Lomas JM, Martínez-Marcos FJ, Plata A, Ivanova R, Gálvez J, Ruiz J, Reguera JM, Noureddine M, de la Torre J, de Alarcón A; Grupo Andaluz para el Estudio de las Infecciones Cardiovasculares (Andalusian Group for the Study of Cardiovascular Infections) at the Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas (SAEI). Clin Microbiol Infect 2010; 16: 1683-1690. [PubMed]
  3. Endocarditis caused by Staphylococcus aureus: A reappraisal of the epidemiologic, clinical, and pathologic manifestations with analysis of factors determining outcome. Fernández Guerrero ML, González López JJ, Goyenechea A, Fraile J, de Górgolas M. Medicine (Baltimore) 2009; 88: 1-22. [PubMed]
Búsqueda en PubMed:
  • Enunciado: Endocarditis asociada a cuidados de la salud
  • Sintaxis: "health care associated" AND endocarditis[mh]
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REMI 1735. CMI para vancomicina de Staphylococcus aureus resistente a meticilina: ¿qué relevancia tiene?

Artículo original: The Clinical Significance of Vancomycin Minimum Inhibitory Concentration in Staphylococcus aureus Infections: A Systematic Review and Meta-analysis. van Hal SJ, Lodise TP, Paterson DL. Clin Infect Dis 2012; 54(6): 755-771. [Resumen] [Artículos relacionados]

Introducción: La resistencia de S. aureus resistente a meticilina (SARM) en términos absolutos a vancomicina es un fenómeno raro. Sin embargo, en los últimos años hay evidencia creciente de que valores de CMI altos aún dentro del intervalo de sensibilidad se asocian a fracaso clínico y mortalidad. El CLSI recientemente ha reducido a la mitad el punto de corte a vancomicina (a 2 mcg/ml), y se debate si esta reducción resulta aún insuficiente en infecciones graves.

Resumen: Este metaanálisis incluye 22 estudios aleatorizados controlados. En 17 estudios se evalúa la mortalidad estratificada por CMI >= 1,5 o < 1,5. El aumento de CMI de vancomicina se asoció de forma significativa (OR 1,64; IC 95% 1,14-2,73; P < 0,01) con la mortalidad a los 30 días en pacientes con infecciones por SARM, independientemente del foco de infección y del método de determinación de la CMI (microdilución o E-test). En el análisis de subgrupos se aprecia que el exceso de mortalidad recae en los pacientes bacteriémicos (OR 1,58; IC 95% 1,06-2,37; P = 0,03), no existiendo esta asociación en ausencia de bacteriemia (OR 1,42; IC 95% 0,82-2,43; P = 0,21). Ocho de los estudios (todos mediante E-test) aportan datos de mortalidad con CMI elevadas. No hay diferencias en mortalidad entre el subgrupo de pacientes con CMI = 1,5 μg/ml y aquellos con CMI ≤ 1 μg/ml, pero las CMI ≥ 2 μg/ml sí se se relacionaron fuertemente con la mortalidad, independientemente de que exista o no bacteriemia.

Comentario: Desde el punto de vista farmacocinético es difícil alcanzar con vancomicina valores idóneos de ABC/CMI para SARM cuando la CMI es > 2 μg/ml sin tener que emplear para ello dosis potencialmente muy nefrotóxicas [1]. Sin embargo, los datos de este metaanálisis no demuestran que las cepas de SARM con CMI de vancomicina de 1,5 y 2, actualmente consideradas susceptibles, se asocien a peores resultados que las cepas con CMI <= 1. Queda además por aclarar la controversia sobre la correspondencia de los distintos métodos de determinación de la CMI (microdilución y E-test) [2], y conocer qué papel tienen otros posibles factores confusores potencialmente no controlados en estos estudios de eficacia clínica. Por último, existe el riesgo de que un aumento en el uso de los modernos fármacos antiestafilocócicos conlleve el desarrollo más o menos rápido de resistencias a los mismos, que ya se están empezando a producir.

Beatriz Sánchez Artola
Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid
© REMI. http://medicina-intensiva.com. Marzo 2012.

Enlaces:
  1. Vancomycin therapeutic guidelines: a summary of consensus recommendations from the infectious diseases Society of America, the American Society of Health-System Pharmacists, and the Society of Infectious Diseases Pharmacists. Rybak MJ, Lomaestro BM, Rotschafer JC, Moellering RC, Craig WA, Billeter M, Dalovisio JR, Levine DP. Clin Infect Dis 2009; 49(3): 325-327. [PubMed] [Texto completo]
  2. Methicillin-resistant Staphylococcus aureus vancomycin susceptibility testing: methodology correlations, temporal trends and clonal patterns. van Hal SJ, Barbagiannakos T, Jones M, Wehrhahn MC, Mercer J, Chen D, Paterson DL, Gosbell IB. J Antimicrob Chemother 2011; 66(10): 2284-2287. [PubMed]

Búsqueda en PubMed:
  • Enunciado: Importancia de la CMI a vancomicina del Staphylococcus aureus resistente a meticilina
  • Sintaxis: vancomycin[mh] AND minimum inhibitory concentration AND methicillin-resistant Staphylococcus aureus[mh]
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REMI 1723. Linezolid frente a vancomicina en neumonía nosocomial por Staphylococcus aureus resistente a meticilina

Artículo original: Linezolid in Methicillin-Resistant Staphylococcus aureus Nosocomial Pneumonia: A Randomized, Controlled Study. Wunderink RG, Niederman MS, Kollef MH, Shorr AF, Kunkel MJ, Baruch A, McGee WT, Reisman A, Chastre J. Clin Infect Dis 2012; 54(5): 621-629. [Resumen] [Artículos relacionados] [Texto completo]

Introducción: El Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) es uno de los principales patógenos implicados en la neumonía asociada a cuidados sanitarios (NACS), la neumonía adquirida en el hospital (NAH) y la neumonía asociada a ventilación mecánica (NAV). El tratamiento convencional con vancomicina se considera insatisfactorio, por su insuficiente tasa de curaciones clínicas, el riesgo de nefrotoxicidad, la dificultad en su dosificación, y la aparición de cepas con sensibilidad disminuida (CMI > 1 mg/l) [1]. El linezolid ofrece mejor penetración en el tejido pulmonar [2], características PK/PD más predecibles y menor toxicidad; sin embargo, hasta ahora no ha demostrado superioridad de forma inequívoca [3].

Resumen: Se llevó a cabo un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico y doble ciego en pacientes adultos hospitalizados con NACS o NAH producida por SARM. Los pacientes fueron aleatorizados a recibir linezolid 600 mg iv/12 horas o vancomicina 15 mg/kg/12 horas durante 7-14 días, con ajuste de las dosis de vancomicina según los niveles valle. El desenlace principal del estudio fue la curación clínica, analizada por protocolo (en aquéllos que cumplieron los criterios de inclusión y exclusión y recibieron el fármaco asignado). Se incluyeron 1.184 pacientes por intención de tratar; se excluyeron del análisis 736 en que no se aisló SARM, y otros 100 por distintos motivos; finalmente se analizaron 348 por protocolo, y en ellos se consiguió curación clínica al final del estudio en el 57,6% con linezolid y en el 46,6% con vancomicina (diferencia de riesgo 11%; IC 95% 0,5-21,6%; P = 0,042). La ventaja del linezolid fue homogénea en los distintos subgrupos analizados (con o sin bacteriemia, con o sin ventilación mecánica, etc.). Al final del tratamiento, el 81,9% de los tratados con linezolid y el 60,6% con vancomicina tuvieron curación bacteriológica. Los resultados en el análisis por intención de tratar fueron similares. No hubo diferencias en la mortalidad por cualquier causa a los 60 días (15,7% con linezolid y 17% con vancomicina). Hubo más nefrotoxicidad con vancomicina (elevación de la creatinina en 0,5 mg/dl o en un 50% si insuficiencia renal previa: 18,2% frente a 8,4%).

Comentario: Se trata del primer estudio que compara ambos antibióticos solo en neumonía por SARM, y sus resultados confirman los de estudios previos, que sugerían mayor eficacia de linezolid. Es destacable la mayor nefrotoxicidad de la vancomicina, aunque en base a criterios solo analíticos (elevación de creatinina) con impacto clínico cuestionable. Sin embargo, la mayor tasa de erradicación bacteriológica y curación clínica y la menor nefrotoxicidad con linezolid no se acompañan de una menor mortalidad, y no se analizan desenlaces clínicos relevantes como la duración de la ventilación mecánica o de la estancia hospitalaria, lo que deja abierta la discusión sobre la efectividad real de ambos fármacos y su relación coste-beneficio. Podemos concluir diciendo que linezolid parece el antibiótico más aconsejable para la neumonía nosocomial por SARM, al menos en las siguientes circunstancias: pacientes graves, riesgo alto de disfunción renal, y en lugares donde la incidencia de sensibilidad disminuida del SARM a vancomicina sea elevada.

Eduardo Palencia Herrejón
Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Enero 2012.

Enlaces:
  1. Relationship between the MIC of vancomycin and clinical outcome in patients with MRSA nosocomial pneumonia. Choi EY, Huh JW, Lim CM, Koh Y, Kim SH, Choi SH, Kim YS, Kim MN, Hong SB. Intensive Care Med 2011; 37(4): 639-647. [PubMed] [REMI]
  2. The importance of tissue penetration in achieving successful antimicrobial treatment of nosocomial pneumonia and complicated skin and soft-tissue infections caused by methicillin-resistant Staphylococcus aureus: vancomycin and linezolid. Stein GE, Wells EM. Curr Med Res Opin 2010; 26(3): 571-588. [PubMed]
  3. Vancomycin, unbeatable for methicillin-resistant Staphylococcus aureus hospital-acquired pneumonia? Really?  Luna CM, Bruno D, Aruj P. Crit Care Med 2010; 38(9): 1910-1912. [PubMed]
Búsqueda en PubMed:
  • Enunciado: Ensayos clínicos de linezolid y vancomicina
  • Sintaxis: vancomycin AND linezolid AND randomized controlled trial[ptyp]
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REMI 1653. Complicaciones neurológicas de la endocarditis infecciosa

Artículo original: Neurologic complications and outcomes of infective endocarditis in critically ill patients: The ENDOcardite en REAnimation prospective multicenter study. Sonneville R, Mirabel M, Hajage D, Tubach F, Vignon P, Perez P, Lavoué S, Kouatchet A, Pajot O, Dessap AM, Tonnelier JM, Bollaert PE, Frat JP, Navellou JC, Hyvernat H, Hssain AA, Tabah A, Trouillet JL, Wolff M; for the ENDOcardite en REAnimation Study Group. Crit Care Med 2011; 39(6): 1474-1481. [Resumen] [Artículos relacionados]

Introducción: La epidemiología de las complicaciones neurológicas en las endocarditis que requieren de UCI no es bien conocida. El objetivo de este estudio multicéntrico francés fue describir la incidencia de eventos neurológicos y su implicación en el pronóstico.

Resumen: Se incluyeron de manera prospectiva 198 episodios de endocarditis izquierda, de los cuales 108 (55%) presentaron al menos una complicación neurológica. Las más frecuentes fueron el ictus isquémico, la hemorragia cerebral, la meningitis, los abscesos y los aneurismas micóticos. La infección por S. aureus, la afectación de la válvula mitral y la presencia de eventos embólicos no neurológicos se asociaron con la presencia de complicaciones neurológicas. De entre estos pacientes, solo el 30% presentó un estado neurológico aceptable a los 3 meses (escala modificada de Rankin < 3). El 70% restante fallecieron o quedaron muy incapacitados. El análisis multivariable identificó tres variables asociadas de manera independiente a mortalidad: fallo neurológico (puntuación en la escala de Glasgow < 10 al ingreso), infección por S. aureus y presencia de comorbilidades antes del ingreso (puntuación de Charlson > 2). El 63% de los pacientes fueron intervenidos, aunque según un comité de seguimiento médico externo hasta el 80% presentaban indicación quirúrgica. El 85% de los que presentaban indicación y no fueron intervenidos fallecieron, frente al 36% de los intervenidos (P = 0,003).

Comentario: Los eventos neurológicos en pacientes con endocarditis infecciosa que requieren ingreso en UCI son frecuentes y se asocian a mal pronóstico. El estudio es importante porque realza una patología no muy frecuente pero sí muy grave, cuya evolución probablemente dependa de la premura en su diagnóstico y tratamiento [1]. Por su diseño, no es posible extraer conclusiones sobre el papel de la cirugía [2], aunque tanto en la discusión del artículo como en el editorial acompañante los autores “invitan” a intervenir más y de manera más precoz.
      
Ferran Roche Campo
Hospital de Sant Pau, Barcelona.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Julio 2011.

Enlaces:
  1. Guidelines on the prevention, diagnosis, and treatment of infective endocarditis: the Task Force on the Prevention, Diagnosis, and Treatment of Infective Endocarditis of the European Society of Cardiology (ESC). Endorsed by the European Society of Clinical Microbiology and Infectious Diseases (ESCMID) and the International Society of Chemotherapy (ISC) for Infection and Cancer. Eur Heart J 2009; 30(19): 2369-2413. [PubMed] [PDF]
  2. Surgery for infective endocarditis: who and when? Prendergast BD, Tornos P. Circulation 2010; 121(9): 1141-1152. [PubMed] [PDF]
Búsqueda en PubMed:
  • Enunciado: Complicaciones neurológicas de la endocarditis infecciosa en pacientes críticos
  • Sintaxis: endocarditis AND neurological complications AND (intensive care OR critically ill OR critical care)
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REMI 1636. Intervención para reducir la transmisión de bacterias resistentes en la UCI

Artículo original: Intervention to reduce transmission of resistant bacteria in intensive care. Huskins WC, Huckabee CM, O'Grady NP, Murray P, Kopetskie H, Zimmer L, Walker ME, Sinkowitz-Cochran RL, Jernigan JA, Samore M, Wallace D, Goldmann DA. The New England journal of medicine 2011; 364(15): 1407-1418. [Resumen] [Artículos relacionados]

Introducción: En el mismo número del New England Journal of Medicine se publicó otro estudio que valora la utilidad de medidas adicionales a las estándar para la prevención de la transmisión nosocomial de S. aureus resistente a meticilina (SARM) [1, 2]; en éste se llega a conclusiones distintas.

Resumen: El ensayo de Huskins y col., controlado y aleatorizado, incluye más de 9.000 pacientes procedentes de 18 UCI de pacientes médicos y/o quirúrgicos adultos con una incidencia de al menos 10 infecciones por SARM o ERV por 1.000 pacientes-día. En las UCI de intervención se realizan cultivos de vigilancia de SARM y ERV a todos los pacientes y se ponen en aislamiento de contacto ante el antecedente de colonización o infección durante el año previo o en cualquier momento durante el ingreso actual. El resto de los pacientes de este grupo se manejan con uso sistemático (en cualquier aproximación al paciente o su entorno) de guantes durante toda su estancia en UCI. En las UCI control se toman cultivos de vigilancia igualmente, pero no se informa de los resultados al personal sanitario; se identifican los pacientes colonizados o infectados mediante el protocolo habitual de cada centro; se aplican las medidas de aislamiento pertinentes (generalmente de contacto) en los casos detectados y en el resto se utilizan las precauciones estándar sin el uso sistemático de guantes. El desenlace primario es la incidencia de colonización o infección de novo por SARM o ERV por 1000 pacientes-días en riesgo. Tras ajustar por la incidencia basal no se encuentran diferencias significativas entre los dos grupos. La intervención no consiguió mejorar los resultados del grupo control, incluso siendo la adherencia de los profesionales sanitarios a precauciones estándar (uso de guantes limpios durante el contacto e higiene de manos tras el contacto) mayor en el grupo de intervención que en el control (47% de los contactos frente a 25% (4-61, P = 0,02) y a pesar de detectar una prevalencia de colonización en la admisión sustancialmente mayor que en otros estudios previos.

Comentario: Los resultados de este estudio contrastan radicalmente con los de Jain y col.  [1, 2]. El cribado universal mediante cultivos de vigilancia y el uso sistemático de guantes no disminuye la transmisión en UCI de Gram-positivos resistentes. Sin ambargo, el diseño de ambos estudios no es comparable y tampoco la población, ya que el de Huskins se restringe a UCI. La demora (5 días) en la obtención de los resultados de los cultivos de vigilancia probablemente influya en el resultado limitando el beneficio de esta intervención, pero por contra la utilización universal de guantes puede contrarrestar la desventaja anterior. Por otro lado, en el estudio de Jain podrían haber influido otras medidas de prevención y de mejora en los protocolos asistenciales que constituirían factores de confusión. Se mantiene la incertidumbre en este ámbito y, aunque algunos centros en todo el mundo ya las han adoptado, parece razonable pedir mayor evidencia que justifique la incorporación universal de medidas costosas.

Beatriz Sánchez Artola
Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Mayo 2011.

Enlaces:
  1. Veterans Affairs initiative to prevent methicillin-resistant Staphylococcus aureus infections. Jain R, Kralovic SM, Evans ME, Ambrose M, Simbartl LA, Obrosky DS, Render ML, Freyberg RW, Jernigan JA, Muder RR, Miller LJ, Roselle GA. N Engl J Med 2011; 364(15): 1419-1430. [Resumen]
  2. Sánchez Artola, B. Intervención para reducir la infección por S. aureus resistente a meticilina (SARM) en el hospital. [REMI 2011; 11(5): 1635]
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  • Enunciado: Prevención y control de las infecciones por SARM
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REMI 1635. Intervención para reducir la infección por S. aureus resistente a meticilina (SARM) en el hospital

Artículo original: Veterans Affairs initiative to prevent methicillin-resistant Staphylococcus aureus infections. Jain R, Kralovic SM, Evans ME, Ambrose M, Simbartl LA, Obrosky DS, Render ML, Freyberg RW, Jernigan JA, Muder RR, Miller LJ, Roselle GA. N Engl J Med 2011; 364(15): 1419-1430. [Resumen] [Artículos relacionados]

Introducción: Las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) son un problema de gran magnitud en el entorno sanitario; de hecho es el patógeno resistente más frecuente en las infecciones asociadas a los cuidados de salud en todo el mundo. A pesar de la tendencia a la estabilización en los últimos años, en nuestro país, en 2009, casi un 26% de los aislamientos clínicos de S. aureus eran resistentes y en un tercio de los países europeos las frecuencias son superiores al 25%. Se estima que hasta el 30% de las infecciones nosocomiales por este microorganismo podrían prevenirse extremando las medidas de higiene y optimizando programas de control. No obstante, los resultados sobre la efectividad de la instauración de dichos programas son contradictorios.

Resumen: El estudio presenta los resultados de una estrategia de mejora de la calidad realizada en Pittsburg con amplio soporte institucional. El paquete de "medidas-SARM" consistió en cribado universal en los enfermos con estado de portador nasal, mejorar la higiene de manos y, en los pacientes colonizados o infectados (en el presente o los 12 meses previos), las precauciones de contacto; y un cambio "cultural" en los trabajadores de los centros sanitarios hacia una mayor implicación en el control de la infección nosocomial. Se realizó entre 2007 y 2010, con la indicación de implementar estas medidas en una unidad de cada centro, preferiblemente la UCI. Se apreció una disminución de la tasa de transmisión de SARM en las UCI y también en otras áreas de hospitalización. En los dos años previos a la instauración de este programa las tasas de infección habían permanecido estables. Tras introducir el programa, hubo una significativa disminución en la incidencia de infección nosocomial en UCI por SARM, tanto global como bacteriemias relacionadas o no con dispositivos intravasculares, neumonía relacionada o no con ventilación mecánica, infección urinaria e infección de piel y partes blandas. Además se logró reducir la infección nosocomial por enterococo resistente a vancomicina en las UCI y por C. difficile en las unidades de hospitalización convencional.

Comentario: El programa de mejora de la calidad obtiene resultados claramente positivos comparados con los dos años previos al estudio sin que se describan otros posibles condicionantes, tales como cambios en las tendencias de uso de antimicrobianos. El diseño del estudio no permite analizar cuál de los componentes de la estrategia tiene mayor influencia, lo que sería interesante en términos de coste por lo que implica la instauración de un cribado universal (y no sólo en pacientes de alto riesgo) del estado de portador.

Beatriz Sánchez Artola
Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Mayo 2011.

Enlaces:
  1. Informe epidemiológico anual de enfermedades comunicables en Europa, 2010 [PDF 3,1 Mb]
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