REMI 2039. PCR multipatógeno (Septifast) en la sospecha de bacteriemia asociada a cuidados sanitarios: precisión diagnóstica





Artículo original: Diagnostic accuracy of SeptiFast multipathogen real-time PCR in the setting of suspected healthcare-associated bloodstream infection. Warhurst G, Maddi S, Dunn G, Ghrew M, Chadwick P, Alexander P, Bentley A, Moore J, Sharman M, Carlson GL, Young D and Dark P. Intensive Care Med 2015; 41: 86-93. [Resumen] [Artículos relacionados]
      
Introducción: Los pacientes críticos pueden sufrir sobreinfecciones, llegando a ser las bacteriemias el 37% de ellas en las UCI españolas [1]. Su sospecha genera la toma de hemocultivos (HC), cambios de catéteres e inicio empírico de antibióticos que algunas veces se podría evitar. El desarrollo de pruebas microbiológicas basadas en la detección de DNA bacteriano o fúngico circulante podría dar información en pocas horas que ayude a tomar decisiones [2]. SeptiFast fue el primero de estos tests en recibir el mercado europeo para detección de microorganismos en sangre. Detecta la especie y género de hasta 25 de los patógenos causantes de infección más frecuentes entre Gram negativos, Gram positivos y hongos [3].
      
Resumen: Estudio prospectivo multicéntrico. Compara la precisión diagnóstica de SeptiFast frente al hemocultivo en 795 pacientes críticos en los que sospechan 922 episodios de bacteriemia llevando una mediana de 8 días ingresados y antibióticos en las 48 horas previas el 85% de ellos. A nivel del episodio SeptiFast fue positivo en 58,8% casos de HC positivos con una concordancia en la especie del patógeno menor (50%). La prevalencia de bacteriemia confirmada por HC fue 8,7% pero SeptiFast detectó patógenos en el 11,5% de los HC negativos (prevalencia de detección de DNA patógeno del 15,6%). Comparando SeptiFast a nivel de especie y género con el HC tuvo mayor especificidad (0,86; IC 95% 0,83-0,88) que sensibilidad (0,50; IC 95%: 0,39-0,61). Para confirmar bacteriemia la razón de verosimilitud (likelihood ratio, LR) de concordancia de un SeptiFast positivo fue 5,1; IC 95% 3,9-6,6 para el episodio y 3,5; IC 95% 2,7-4,5 para el patógeno, resultando en unas probabilidades post-test tras un SeptiFast positivo de 32,6%; IC 95% 25,1-40,9% y 26,3%; IC 95% 19,8-33,7%, respectivamente. Para descartar bacteriemia los LR de concordancia de un SeptiFast negativo fueron 0,47; IC 95% 0,36-0,61 y 0,69; IC 95% 0,50-0,73 para el episodio y el patógeno, resultando unas probabilidades post-test tras un SeptiFast negativo de 4,2%; IC 95% 2,9-5,9 y 5,6%; IC 95% 4,1-7,4%, respectivamente. Concluyen que en pacientes críticos SeptiFast tiene utilidad limitada para diagnosticar bacteriemia/funguemia.
      
Comentario: El estudio muestra que SeptiFast no permite tomar decisiones seguras para iniciar tratamiento antimicrobiano rápido en enfermos críticos con sospecha de bacteriemia/funguemia. El 12,5% de los patógenos aislados en los HC de esta serie no podía ser detectada por SeptiFast por no estar en su panel y no detectaría alrededor del 6% de los episodios en las UCI españolas [1]. Tampoco da información sobre la sensibilidad del microorganismo aislado a los antimicrobianos, lo que es más importante que conocer el microorganismo para decidir el tratamiento. Estas conclusiones no pueden generalizarse a otros tests rápidos. Por ejemplo, GeneXpert® ha demostrado en muestras respiratorias una sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo y negativo de 99%, 72,2%, 90,7% y 96,3% para detectar S. aureus/S.aureus meticilin resistente comparado con el cultivo respectivamente [4], permitiendo dirigir el tratamiento. Debemos analizar la aplicación individual de estos tests rápidos para mejorar el tratamiento “empírico”. 
      
Fernando Martínez Sagasti
Hospital Clínico San Carlos, Madrid.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2015.
      
Enlaces:
  1. Informe ENVIN 2013. [PDF]
  2. Emerging technologies for the clinical microbiology laboratory. Buchan BW, Ledeboer NA. Clin Microbiol Rev 2014; 27: 783-822. [PubMed]
  3. A multiplex real-time PCR assay for rapid detection and differentiation of 25 bacterial and fungal pathogens from whole blood samples. Lehmann LE, Hunfeld KP, Emrich T, Haberhausen G, Wissing H, Hoeft A, Stüber F. Med Microbiol Immunol 2008; 197: 313-324. [PubMed]
  4. Rapid detection of Staphylococcus aureus in lower respiratory tract secretions from patients with suspected ventilator-associated pneumonia: evaluation of the Cepheid Xpert MRSA/SA SSTI assay. Cercenado E, Marin M, Burillo A, Martin-Rabadan P, Rivera M, Bouza E. J Clin Microbiol 2012; 50: 4095-4097. [PubMed]
Búsqueda en PubMed
  • Enunciado: Septifast en el paciente con bacteriemia
  • Sintaxis: septifast AND bacteremia 
  • [Resultados
      

REMI 2038. Fibrinolisis en pacientes traumatizados

Artículo original: Hiperfibrinolysis, physiologic fibrinolysis, and fibrinolysis shutdown. The spectrum of postinjury fibrinolysis and relevance to antifibrinolytic therapy. Moore HB, Moore EE, Gonzalez E, Chapman MP, Chin TL, Silliman CHC, Banerjee A. J Trauma Acute Care Surg 2014; 6: 811-817. [Resumen] [Artículos relacionados]
      
Introducción: La fibrinolisis es un proceso fisiológico que se altera en el paciente traumatizado grave. La hiperfibrinolisis grave se ha asociado con una mortalidad mayor del 70%, motivo que justificaría el uso de fármacos antifibrinolíticos. Estudios previos han demostrado que pueden existir tres fenotipos distintos: hiperfibrinolisis, fibrinolisis fisiológica e inhibición de la fibrinolisis o fenómeno "shutdown". Los autores estudian la mortalidad asociada a estos tres subgrupos de pacientes.
      
Resumen: Estudio prospectivo de 4 años de todos los pacientes traumatizados graves con un Injury Severity Score (ISS) ≥ 15. Analizan: estado clínico al ingreso, transfusión de hemoderivados, tromboelastograma (TEG) durante las primeras 12 horas de ingreso, administración de hemoderivados y mortalidad. El TEG identificó a tres subgrupos de pacientes: hiperfibrinolisis (≥ 3%), fisiológico (0,81-2,9%) y fenómeno "shutdown" (0-0,8%). Hubo un total de 180 pacientes con edad media de 43 años, el 70% hombres, la mediana de ISS fue 29, la mediana de déficit de bases 9 mEq/L. La mortalidad global fue 20%, siendo el 67% en las primeras 24 horas de ingreso. Los resultados del TEG fueron: shutdown 64% (n=32), fibrinolisis fisiológica 18% (n=32) e hiperfibrinolisis 18% (n=33). La mortalidad fue menor en el grupo con fibrinolisis normal (3%) comparada con el grupo de hiperfibrinolisis (44%) e hipofibrinolisis (17%). La exsanguinación fue la causa de mortalidad en el grupo de hiperfibrinolisis (66%) comparada con el grupo shutdown (15%). En el grupo shutdown fue significativamente mayor la mortalidad atribuible a disfunción de órganos (DMO). 
      
Comentario: Este estudio identifica tres fenotipos distintos de fibrinolisis en respuesta al traumatismo grave: hiperfibrinolisis, fibrinolisis fisiológica y fenómeno shutdown. Los estudios han demostrado que la hiperfibrinolisis es relativamente infrecuente y que la más frecuente respuesta al traumatismo es el fenómeno shutdown, siendo en este estudio del 64%, y asociándose la mortalidad con la DMO. Los pacientes del grupo con fibrinolisis fisiológica tuvieron la menor mortalidad (nivel de fibrinolisis después de 30 minutos entre 0,81 y 2,9%) y los del subgrupo con hiperfibrinolisis fueron los que presentaron mayor mortalidad, siendo la causa de mortalidad precoz la exanguinación Este estudio no encontró diferencias significativas en la resucitación con fluidos o hemoderivados entre los distintos grupos. Se necesita nuevos estudios que confirmen los hallazgos, ya que según los resultados, habría que valorar cuidadosamente el tratamiento antifibrinolítico en el paciente traumatizado grave.
      
Encarnación Molina Domínguez
Hospital General de Ciudad Real
®REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2015.
      
Enlaces:
  1. Evaluation of rotation thrombelastography for the diagnosis of hyperfibrinolysis in trauma patients. Levrat A, Gros A, Rugeri L, Inaba K, Floccard B, Negrier C, David JS. Br J Anaesth 2008; 100: 792-797. [PubMed] [Texto completo]
  2. Fibrinolysis greater than 3% is the critical value for initiation of antifibrinolytic therapy. Chapman MP, Moore EE, Ramos CR, Ghasabyan A, Harr JN, Chin TL, Stringham JR, Sauaia A, Silliman CC, Banerjee A. J Trauma Acute Care Surg 2013; 75: 961-967. [PubMed] [Texto completo]
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  • Enunciado: Papel del tratamiento antifibrinolítico en el traumatizado
  • Sintaxis: antifibrinolytic therapy AND trauma 
  • [Resultados
      

A204. Actitudes para iniciar (o no iniciar) una resucitación cardiopulmonar. Resultados de una encuesta online

Autores: José Mª Navalpotro Pascual, Juan B. López Messa
       
INTRODUCCIÓN
      
Desde los inicios de la resucitación cardiopulmonar (RCP) se ha cuestionado sobre en qué casos de parada cardiaca (PCR) se han de iniciar maniobras de reanimación y en cuáles no. Ya en 1966, se indicaba que no estaba indicado iniciar la resucitación en un paciente que se sabe que está en la fase terminal de una enfermedad incurable, y se indicaba cuando cesar las maniobras. En las últimas recomendaciones de 2010 hay todo un capítulo que habla de las cuestiones éticas de la RCP, aunque como recomendaciones que son, deben ser los profesionales sanitarios quienes, en última instancia, tienen la palabra.
      
Con esta encuesta hemos querido explorar la actitud de los diferentes profesionales para saber cómo se enfrentan a la decisión de iniciar o no maniobras de RCP.
      
RESULTADOS
      
La encuesta se realizó a personal de extrahospitalaria del 12 de diciembre de 2014 al 19 de enero de 2015, obteniéndose 604 respuestas, y al personal de hospital del 20 de diciembre de 2014 al 22 de enero de 2015, obteniéndose 410 respuestas. La media de edad de los encuestados fue de 41 años con una desviación típica de 9,66. El 55,6% de los encuestados eran hombres y el porcentaje de médicos era del 63,3 % mientras que enfermeros eran el 36,7%.
      
De los que trabajaban en extrahospitalaria, el dispositivo en el que lo hacían era en unidad móvil de emergencias el 74,5%, en vehículo de intervención rápida el 6,3% y en unidad de atención domiciliaria- servicio de urgencias de atención primaria el 19,2%.
      
Del personal de hospital, trabajaba en una Unidad de Cuidados Intensivos / Cuidados intermedios/ Unidad Coronaria el 65,6%, en urgencias el 18,0%, en la unidad de reanimación y anestesia el 8,0% y en hospitalización general el 8,3%. Del personal de hospital el 67% pertenece al equipo de respuesta a la PCR en su hospital.
      
Respecto a la experiencia en su puesto de trabajo la proporción la observamos en el siguiente gráfico: 


El resultado de las respuestas a las preguntas planteadas ha sido el siguiente:
      
1. ¿Qué criterios crees que usarías para no iniciar maniobras de RCP avanzadas?








2.  ¿Qué motivos crees que harían que realizaras maniobras de RCP aun sin estar indicadas según tus criterios?












CONCLUSIONES 
      
Buena acogida de la encuesta. Más de 1.000 respuestas, con mayor porcentaje de personal de servicios de emergencias extrahospitalarios. Unas dos terceras partes médicos y un tercio enfermeras.
      
El 60% de los participantes señalaban una experiencia profesional superior a los 10 años.
      
Una valoración global muestra que en la mayoría de las cuestiones relativas a motivos para no Iniciar la RCP, las opiniones son mayoritarias. 
      
Sin embargo, existe una bipolaridad importante en las respuestas relativas a la realización de RCP no indicada, aunque con cierta dispersión de las mismas, probablemente por las múltiples posibilidades de respuesta a cada cuestión. 
      
Esto confirmaría que se trata de un ámbito en el que las guías o recomendaciones, aun contemplando estos aspectos del campo de la bioética, no son concluyentes para muchos profesionales, dado que entran en el terreno de los valores personales y no propiamente de desempeño técnico.
      
Criterios generales para No iniciar la RCP
  • Nadie dejaría de realizarla si han transcurrido menos de 10 minutos de parada sin soporte vital básico previo, aunque el 37% no lo haría si han pasado más de 10 minutos, y el 66% acumulado no lo haría si han pasado más de 15 minutos, llegando al 86,7% acumulado si han pasado 20 minutos
  • Un 43,6% acumulado no realizaría RCP si han pasado más de 20 minutos de RCP previa con soporte vital básico
  • En cuanto a la edad de la víctima, el 65,6% considera que no es un factor condicionante, dentro de límites razonables
  • Si hubiera enfermedad terminal más del 72,4% no la realizaría
  • Si el estado previo de salud fuera de incapacidad grave o total el 62,1%no la iniciaría
  • En cuanto a la existencia de órdenes de no RCP, el 49,3% las exigiría por escrito y el 46,1% seguiría las indicaciones de los familiares al respecto
  • En caso de intento de suicidio el 96,7% iniciaría la RCP, y de éstos un 35,9% no lo haría si existieran voluntades anticipadas
Realización de RCP aun no estando indicada
      
El 47,8% nunca o casi nunca la realizaría, aunque cuando se exponen los motivos para realizarlas las respuestas difieren.
      
Motivos para realizar RCP no Indicada
  • Por presión ambiental, el 26,6% no la realizarían nunca o casi nunca, y el 26,8% en pocas ocasiones
  • Para entrenamiento del equipo, el 50,5% no la haría nunca o casi nunca
  • Por docencia, el 46,4% no la realizaría nunca o casi nunca
  • Para incentivar a los equipos de soporte vital básico que actuaron previamente, el 46,5% nunca las realizaría
  • Por tratarse de que la víctima sea un niño, en un 52% lo realizarían muchas veces o siempre realizarían maniobras aún sin estar indicadas y en un 21,4% nunca o casi nunca las realizaría
  • Por tratarse de víctimas jóvenes, el 46,8% la realizaría muchas veces o siempre, y el 19,0% nunca o casi nunca
  • Por tratarse de embarazadas, el 49% la realizaría muchas veces o siempre, y el 20% nunca o casi nunca
José Mª Navalpotro Pascual
Médico de Emergencias SUMMA 112
Comisión de Investigación
      
Juan B. López Messa
Servicio de Medicina Intensiva
Complejo Asistencial Universitario de Palencia
    
®REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2015.
      

REMI 2037. ¿Corticoides para los casos graves de neumonía adquirida en la comunidad?

Artículo originalEffect of corticosteroids on treatment failure among hospitalized patients with severe community-acquired pneumonia and high inflammatory response: a randomized clinical trial. Torres A, Sibila O, Ferrer M, Polverino E, Menendez R, Mensa J, Gabarrús A, Sellarés J, Restrepo MI, Anzueto A, Niederman MS, Agustí C. JAMA 2015; 313(7): 677-686. [Resumen] [Artículos relacionados]
            
Introducción: Un estudio previo mostró que el fallo del tratamiento en la neumonía comunitaria grave se asocia con una mayor mortalidad, y que es posible usar el fallo del tratamiento como un sustituto de la mortalidad. Además, una respuesta inflamatoria excesiva se asocia con fallo del tratamiento y mortalidad durante la estancia en la UCI. Los corticoides pueden modular la respuesta inflamatoria, pero su beneficio como tratamiento en las neumonías sigue siendo discutido. El objetivo de este estudio fue valorar el efecto de los corticoides sobre el fracaso del tratamiento en la neumonía adquirida en la comunidad (NAC) grave asociada con elevada respuesta inflamatoria.
      
Resumen: Se trata de un ensayo clínico aleatorizado realizado en tres hospitales españoles a lo largo de 8 años con pacientes ingresados por NAC grave con elevada respuesta inflamatoria definida como una PCR mayor de 150 mg/L al ingreso. Estos pacientes fueron aleatorizados a recibir bolos de 0,5 mg/Kg de metilprednisolona (61 pacientes) o a placebo (59) durante 5 días, comenzando en las primeras 36 horas del ingreso en el hospital. El desenlace principal fue el compuesto de fallo del tratamiento precoz (72  primeras horas), tardío (de las 72 a las 120 horas del inicio del tratamiento) o ambos. La mortalidad hospitalaria fue un desenlace secundario, así como el tiempo hasta la estabilización clínica y los eventos adversos (hiperglucemia). Hubo menos fracasos del tratamiento entre los pacientes tratados con metilpredinosolona que entre los del grupo control (13% contra 31%, P = 0,02) con una diferencia entre grupos del 18% (IC 95% 3-32%). La metilprednisolona redujo el riesgo de fallo del tratamiento (OR 0,34; IC 95% 0,14-0,87; P = 0,02). No hubo diferencias significativas para la mortalidad ni para el tiempo hasta la estabilización ni para la hiperglucemia.
      
Comentario: Aunque los resultados parecen prometedores, el ensayo no tiene potencia estadística suficiente para revelar diferencias en desenlaces importantes para el paciente. Así, la mayor diferencia detectada, y la única significativa, para los componentes de los desenlaces,  fue en la progresión de los infiltrados radiológicos a partir de las 72 horas (aunque un análisis post-hoc muestra que la diferencia sigue siendo significativa excluyendo la radiografía). Si una ausencia en la progresión de los infiltrados radiológicos se traduce en una mejoría en la mortalidad o en otros desenlaces importantes, está por demostrar. Hubo una mayor proporción de pacientes del grupo placebo ingresados en la UCI, reflejando una mayor presencia de shock séptico en este grupo con respecto al de la metilprednisolona (31% contra 17%). También hubo una mayor proporción de pacientes que requirieron ventilación mecánica en el grupo placebo. También llama la atención el prolongado periodo de reclutamiento del estudio, con una tasa de inclusión de 5 pacientes por hospital y año.
      
Ramón Díaz-Alersi
Hospital U. Puerto Real, Cádiz.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2015.
   
Definición de fallo del tratamiento:
  • Precoz: deterioro clínico en las primeras 72 horas: desarrollo de shock, necesidad de ventilación mecánica o muerte
  • Tardío: en las 72 - 120 horas:
    • progresión radiográfica (aumento de > 50% de los infiltrados con respecto a la basal)
    • Persistencia de fallo respiratorio grave (PO2/FiO2 < 200 con FR mayor de 30 en pacientes no intubados)
    • Desarrollo de shock
    • Necesidad de VM no presente al inicio
    • Muerte
Enlaces
  1.  Risk factors of treatment failure in community acquired pneumonia: implications for disease outcome. Menéndez R, Torres A, Zalacaín R, Aspa J, Martín Villasclaras JJ, Borderías L, Benítez Moya JM, Ruiz-Manzano J, Rodríguez de Castro F, Blanquer J, Pérez D, Puzo C, Sánchez Gascón F, Gallardo J, Alvarez C, Molinos L; Neumofail GroupThorax 2004; 59: 960-965. [Pubmed][Texto completo
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  • Enunciado: corticoides en la neumonía aguda comunitaria grave
  • Sintaxis: corticosteroids AND severe community acquired pneumonia 
  • [Resultados
            

REMI A202. Un adelanto de las recomendaciones 2015 para RCP

Autor: Juan B. López Messa
      
Sistema ILCOR de Revisión y Evaluación de la Evidencia Científica
SEERS (Scientific Evidence Evaluation and Review System)
       
La Conferencia de Consenso Internacional de la Ciencia sobre Resucitación Cardiopulmonar y Atención de Emergencia Cardiovascular con Recomendaciones de Tratamiento 2015 (CoSTR) se celebró en Dallas desde el 31 enero hasta el 5 de febrero de 2015.
      
Los grupos de trabajo del ILCOR estuvieron acompañados por expertos invitados de todo el mundo. Los temas de resucitación seleccionados fueron discutidos en las sesiones plenarias, mientras que muchos otros temas fueron discutidos por los grupos de trabajo individuales en sesiones de trabajo. Para la realización de la conferencia, el proyecto de consenso sobre las evidencias de la ciencia y las recomendaciones de tratamiento, se completaron cuestiones que se habían priorizado para el año 2015. La mayoría de ellas han estado disponibles para visionado y comentario público hasta el 28 de febrero 2015.
      
Los siete grupos de trabajo del ILCOR son: síndrome coronario agudo (SCA); soporte vital avanzado (SVA); soporte vital básico (SVB); educación, implementación y equipos (EIE); primeros auxilios; reanimación neonatal (RN); y soporte vital pediátrico (SVP).
      
El documento de Consenso Internacional sobre Ciencia de la Resucitación Cardiopulmonar y Atención de Emergencia Cardiovascular con Recomendaciones de Tratamiento (CoSTR) 2015, está siendo redactado y será publicado en las revistas Resuscitation y Circulation el 15 de octubre de 2015. Las Guías 2015 del European Resuscitation Council también están siendo redactadas, y se publicarán en Resuscitation (en versión impresa y on-line) el mismo día.
       
La metodología seguida por el ILCOR, con el rigor y la transparencia de ediciones anteriores, se ha basado en la utilización del sistema GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation). El método GRADE es un sistema para la clasificación de la calidad de la evidencia científica en revisiones sistemáticas y otras síntesis de la evidencia, tal como la evaluación de tecnologías sanitarias, guías clínicas y gradación de las recomendaciones en cuidados sanitarios. Ofrece un proceso estructurado y transparente para el desarrollo y presentación de resúmenes y para llevar a cabo los pasos necesarios para el desarrollo de recomendaciones.
      
La aplicación del método GRADE comienza por la definición de cuestiones, a través del sistema PICO, en términos de la población de interés (P), las estrategias de manejo alternativas (Intervención y comparador) (I, C) y todos los resultados posibles ("outcomes") en los pacientes (O), de diversas intervenciones, procedimientos o pruebas, abordando estrategias alternativas en las revisiones sistemáticas u otros tipos de estudios.
      
El método clasifica la calidad de la evidencia en:
  • Alta
  • Moderada
  • Baja
  • Muy baja
Finalmente establece dos tipos de recomendaciones (a favor o en contra, de una intervención o de una prueba):
  • Sugiere (recomendación débil)
  • Recomienda (recomendación fuerte)
Se presentan a continuación las cuestiones que han estado disponibles al público y a los profesionales en general, hasta el día 28 de febrero de 2015 en la web del ILCOR, resumiendo las recomendaciones finales a cada una de ellas, para 3 de los grupos de trabajo: Soporte Vital Avanzado, Soporte Vital Básico y Educación, Implementación y Equipos. La información aportada debe considerarse únicamente como “borradores” y no como versión final. Así mismo, otras cuestiones no presentadas aquí, habrán sido analizadas y de ellas también surgirán las próximas recomendaciones.
      
A. Soporte vital avanzado
      
A1. Intubación endotraqueal y dispositivos supraglóticos
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere utilizar alternativamente una vía aérea supraglótica o un tubo endotraqueal como manejo inicial avanzado de la vía aérea durante la RCP, tanto para la PCR extrahospitalaria como intrahospitalaria (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A2. Manejo básico de la vía aérea (bolsa, mascarilla y tubo orofaringeo, frente a vía aérea avanzada, endotraqueal o supraglótica)
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere utilizar tanto una vía aérea avanzada como un manejo básico de la vía aérea con bolsa y mascarilla, durante la RCP tanto para la PCR extrahospitalaria como intrahospitalaria (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A3. ETCO2 para predecir el resultado de la parada cardíaca
      
Tipo de cuestión: pronóstico.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere que un valor de ETCO2 ≥ 10 mmHg, medido tras la intubación o a los 20 minutos de la resucitación, puede ser un predictor de recuperación de la circulación espontánea (recomendación débil, evidencia de baja calidad). Se sugiere que un valor de ETCO2 ≥10 mmHg, medido tras la intubación o ≥20 mmHg medido a los 20 minutos de la resucitación, puede ser un predictor de supervivencia al alta (recomendación débil, evidencia de baja calidad). Aunque ciertos valores de corte de ETCO2 pueden ser un fuerte predictor de recuperación de la circulación espontánea y mortalidad, su utilidad en predecir con exactitud el resultado de la RCP no se ha establecido. De esta manera se recomienda nuevamente utilizar valores de corte de ETCO2 sólo como un predictor de mortalidad o en la decisión de cesar en los intentos de resucitación (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
A4. Fiebre tras parada cardíaca
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se recomienda prevención y tratamiento de la fiebre persistente en pacientes adultos, después de un manejo con objetivo de temperatura entre 32 y 36 °C (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A5. Soporte hemodinámico post-resucitación
       
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere la aplicación de objetivos hemodinámicos, de presión arterial sistólica o media, durante los cuidados post-resucitación como una parte de cualquier paquete de medidas de las intervenciones en esta fase (recomendación débil, evidencia de baja calidad). Existe evidencia insuficiente para recomendar objetivos hemodinámicos específicos y los mismos deben ser considerados individualizando cada paciente y estarán influenciados por el estado post-resucitación y las comorbilidades preexistentes que sean consideradas (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
A6. Dispositivo de umbral de impedancia (DUI)
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: no se recomienda el uso rutinario del DUI junto con la RCP estándar (recomendación fuerte, evidencia de alta calidad). Se sugiere la no utilización rutinaria del DUI junto con sistemas de RCP compresión-descompresión (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad). Se sugiere la no utilización rutinaria del DUI junto con sistemas de RCP compresión-descompresión como una alternativa a la RCP estándar (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A7. Hipotermia terapéutica inducida
       
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se recomienda el manejo con objetivo de temperatura en contra del manejo sin el mismo, en pacientes adultos con parada cardíaca extrahospitalaria, con ritmo inicial desfibrilable y que permanecen en coma, tras la recuperación de la circulación espontánea (recomendación fuerte, evidencia de baja calidad). Se sugiere el manejo con objetivo de temperatura en contra del manejo sin el mismo, en pacientes adultos con parada cardíaca extrahospitalaria, con ritmo inicial no desfibrilable, que permanecen en coma tras la recuperación de la circulación espontánea (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A8. Dispositivos mecánicos para RCP
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere que los dispositivos mecánicos de compresión torácica no deben ser considerados como un estándar de cuidados para los pacientes en parada cardíaca, pero pueden ser considerados como una alternativa razonable a las compresiones torácicas manuales de alta calidad en algunas situaciones (recomendación débil, evidencia de moderada calidad).
      
A9. Donación de órganos
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se recomienda que todos los pacientes con recuperación de la circulación espontánea tras la RCP y que progresan a la muerte cerebral deben ser evaluados para la donación de órganos (recomendación fuerte, evidencia de baja calidad). Se sugiere que los pacientes que fracasan para conseguir recuperación de la circulación espontánea tras la PCR y que en otras situaciones se consideraría el cese de los esfuerzos en resucitación deben ser considerados para la donación de riñón o hígado, en aquellos lugares donde existan los programas correspondientes (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
A10. Dosificación de oxígeno tras la recuperación de la circulación espontánea en adultos
      
Tipo de cuestión: intervención.
       
Recomendaciones de tratamiento: se recomienda evitar la hipoxia en adultos con recuperación de la circulación espontánea tras la parada cardíaca en cualquier situación (recomendación fuerte, evidencia de muy baja calidad). Se sugiere evitar la hiperoxia en adultos con recuperación de la circulación espontánea tras parada cardíaca en cualquier situación (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad). Se sugiere el uso de una fracción inspirada de oxígeno de uno hasta que la saturación arterial de oxígeno o la presión parcial arterial de oxígeno puedan ser medidas de forma fiable, en adultos con recuperación de la circulación espontánea tras parada cardíaca en cualquier situación (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A11. Pronóstico durante la hipotermia
      
Tipo de cuestión: pronóstico.
      
Recomendaciones de tratamiento:

Examen clínico: en pacientes en coma tras la RCP por parada cardíaca y que son tratados con manejo por objetivos de la temperatura, se recomienda utilizar la ausencia de reflejos pupilares fotomotores o la ausencia de reflejos corneales y pupilares, a las 72 horas de la recuperación de la circulación espontánea, como predictores de mal pronóstico. No se sugiere la utilización de respuesta motora extensora o ausente únicamente para predecir un mal pronóstico, dado el alto porcentaje de falsos positivos. Sin embargo, debido a su alta sensibilidad este signo puede utilizarse para identificar a los pacientes con estado neurológico muy deteriorado que necesitan evaluación pronóstica para predecir la evolución final, en combinación con otros predictores más robustos. Se sugiere la utilización de la presencia de un estado mioclónico en las primeras 72 horas tras la recuperación de la circulación espontánea, en combinación con otros predictores, para la predicción de un resultado neurológico pobre. Se sugiere prolongar la observación de los signos clínicos cuando existe interferencia con sedación residual o miorelajantes, de forma que la posibilidad de obtener resultados falsos positivos se reduzca. Se recomienda que, para establecer un pronóstico neurológico malo, lo más temprano debe hacerse a las 72 horas tras recuperación de la circulación espontánea. Debe extenderse más tiempo sin el efecto residual de sedación o miorelajantes, que puede confundir en la exploración clínica.
      
Electrofisiología: en pacientes en coma tras la resucitación de parada cardíaca y tratados con un manejo de temperatura por objetivos, se recomienda utilizar la ausencia bilateral de ondas N20 en el estudio de potenciales evocados somatosensoriales, a las 72 horas tras la recuperación de la circulación espontánea, como predictor de mal pronóstico. El registro de potenciales evocados requiere experiencia y habilidades apropiadas, y en su realización deben evitarse interferencias eléctricas de artefactos musculares o de equipos del entorno en las unidades de críticos. En pacientes en coma tras la resucitación y tratados con manejo de temperatura por objetivos se sugiere utilizar el EEG como predictor de mal pronóstico, si se observa ausencia de reactividad a estímulos externos, presencia de brotes-supresión tras la recuperación de la temperatura corporal o signos de estado epiléptico 72 horas después de la recuperación de la circulación espontánea, en combinación con otros predictores de mal resultado neurológico. No se sugiere utilizar el índice biespectral (BIS) para predecir mal pronóstico durante el manejo de temperatura por objetivos en pacientes en coma tras la resucitación.
      
Biomarcadores: en pacientes en coma tras la resucitación y que son tratados con manejo por objetivos de la temperatura se sugiere utilizar valores séricos elevados de enolasa neuro-específica a las 48-72 horas tras la recuperación de la circulación espontánea, en combinación con otros predictores de mal resultado neurológico. Sin embargo, no puede recomendarse un valor umbral de predicción. Se sugiere repetir las determinaciones de la misma en múltiples momentos para evitar resultados falsos positivos debidos a hemólisis.
      
Técnicas de imagen: en pacientes en coma tras la resucitación y tratados con manejo de la temperatura por objetivos se sugiere la utilización de una marcada reducción del ratio GM/WM en el TAC cerebral en las dos primeras horas tras la recuperación de la circulación espontánea, o una reducción extensa de la difusión cerebral en la RM a los dos-seis días tras la recuperación de la circulación, en combinación con otros predictores de mala evolución neurológica. Se sugiere la utilización de estudios de imagen cerebral para realizar un pronóstico, sólo en aquellos centros donde de se disponga de experiencia específica.
      
A12. Pronóstico en normotermia
      
Tipo de cuestión: pronóstico.
      
Recomendaciones de tratamiento: Similares a las descritas en situaciones de hipotermia.
      
A13. Parada cardíaca por tromboembolismo pulmonar
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere la administración de agentes trombolíticos en la parada cardíaca cuando el embolismo pulmonar es la causa sospechada de la misma (recomendación débil, bajo nivel evidencia). Se sugiere el uso de agentes trombolíticos o embolectomía quirúrgica o trombectomía mecánica cuando el embolismo pulmonar es la causa conocida de la parada cardíaca (recomendación débil, bajo nivel evidencia). Se sugiere en contra de la embolectomía quirúrgica de rutina cuando el embolismo pulmonar es la causa de sospecha en la parada cardíaca (recomendación débil, evidencia de muy bajo nivel). Se sugiere en contra del uso rutinario de trombectomía mecánica en la parada cardíaca cuando el embolismo pulmonar es la causa sospechada (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A14. Momento de la administración de fármacos (adrenalina)
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: para la parada cardíaca extrahospitalaria o intrahospitalaria, con un ritmo inicial no desfibrilable, se sugiere que la adrenalina debe ser administrada tan pronto como sea posible tras el comienzo de la parada (recomendación débil, evidencia de baja calidad). En la parada cardíaca intrahospitalaria con ritmo inicial desfibrilable se han encontrado datos insuficientes para sugerir una recomendación en relación al momento de la administración de adrenalina (no se han encontrado estudios sobre este aspecto). Para la parada cardíaca extrahospitalaria o intrahospitalaria con un ritmo inicial desfibrilable, no se ha encontrado evidencia suficiente para sugerir un tratamiento con respecto al momento de administración de adrenalina, particularmente en relación con la desfibrilación, y el tiempo óptimo puede variar en diferentes grupos de pacientes y en diferentes circunstancias.
      
A15. Vasopresores en la parada cardíaca (adrenalina frente a placebo)
      
Tipo de cuestión: intervención.
       
Recomendaciones de tratamiento: dado el beneficio observado en los resultados a corto plazo se sugiere que debe administrarse una dosis estándar de adrenalina a los pacientes en parada cardíaca (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
A16. Vasopresores en la parada cardíaca (adrenalina frente a dosis alta de adrenalina)
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: a pesar de la evidencia de alta calidad de que las altas dosis de adrenalina mejoran los resultados a corto plazo, se recomienda contra el uso rutinario de las mismas en el tratamiento de la parada cardíaca (recomendación fuerte, evidencia de moderada calidad).
      
A17. Vasopresores en la parada cardíaca (adrenalina frente a vasopresina)
       
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere en contra de la utilización de vasopresina junto a las dosis estándar de adrenalina en la parada cardíaca (recomendación débil, evidencia de calidad moderada).
      
A18. Frecuencia de ventilación durante las compresiones torácicas continuas
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones tratamiento: se sugiere una frecuencia de ventilación de 10 por minuto, en adultos con parada cardíaca y una vía aérea segura que reciban al mismo tiempo compresiones torácicas continuas (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
A19. Estrategia ventilatoria en el estado post-resucitación
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: hay estudios que demuestran mejores resultados con la ventilación a unos niveles específicos de PaCO2 en pacientes con recuperación de la circulación espontánea. Se sugiere mantener unos niveles de PaCO2 dentro del rango fisiológico normal como parte de un paquete de medidas post-resucitación (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad). La hipocarbia se asocia con empeoramiento del pronóstico y se sugiere que debe ser evitada siempre que sea posible (recomendación moderada, evidencia de muy baja calidad). El límite superior en el que la PaCO2 se considera dañina no está determinado, aunque una hipercapnia suave puede tener algún efecto neuroprotector (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad.
      
B. Soporte vital básico
      
B1. Análisis del ritmo cardíaco durante las compresiones torácicas
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere contra el uso de algoritmos que filtren artefactos para el análisis del ritmo del ECG durante la RCP, salvo dentro de un programa de investigación.
      
B2. Comprobación de la circulación durante el soporte vital básico
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: no existen datos en estudios en humanos para responder a esta cuestión específica. En base a ello se mantienen las recomendaciones de 2010. Debe mantenerse el énfasis en proporcionar compresiones torácicas y en que las pausas para comprobar el pulso, sin una sospecha fuerte de recuperación de la circulación espontánea, pueden provocar un retraso innecesario.
      
B3. Profundidad de las compresiones torácicas
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se recomienda una profundidad de las compresiones torácicas entre 4,5 y 5,5 cm durante la RCP manual en adultos con parada cardíaca (recomendación fuerte, evidencia de moderada calidad).
       
B4. RCP con sólo compresiones torácicas frente a RCP convencional
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se recomienda a los reanimadores realizar compresiones torácicas a todos los pacientes en parada cardíaca (recomendación fuerte, evidencia de moderada calidad). Se recomienda sólo compresiones torácicas para reanimadores legos no entrenados (recomendación fuerte, evidencia de baja calidad). Se sugiere realizar sólo compresiones torácicas por personas legas entrenadas si no son capaces de realizar maniobras sobre la vía aérea y respiraciones de rescate (recomendación débil, evidencia de baja calidad). Se sugiere aplicar ventilaciones por personas legas entrenadas que son capaces de realizar RCP con compresiones torácicas y ventilaciones, y están dispuestos a hacerlo así (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
B5. Frecuencia de las compresiones torácicas
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere compresiones trágicas manuales a una frecuencia de 100 a 120 compresiones por minuto para adultos en parada cardíaca en cualquier situación (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
B6. Retroceso de la pared torácica
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones tratamiento: se sugiere que el apoyo sobre la pared torácica debe evitarse y así ignorar la necesidad de retroceso de la pared torácica, tanto en adultos como en niños en parada cardíaca de cualquier situación (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
B7. Relación compresiones/ventilaciones
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere una relación de 30:2 (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
B8. RCP previa a desfibrilación
       
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones tratamiento: se sugiere un período inicial de RCP de 30-60 segundos mientras el desfibrilador está siendo aplicado (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
B9. Asistencia telefónica a la RCP
     
Tipo de cuestión intervención.
      
Recomendaciones tratamiento: se recomienda que los reguladores telefónicos deben proporcionar instrucciones para la RCP a los reanimadores alertantes, de cara a mejorar la supervivencia de la parada cardíaca extrahospitalaria (recomendación fuerte, evidencia de moderada calidad). Se recomienda que los reguladores telefónicos proporcionen instrucciones para la RCP a los reanimadores alertantes de cara a mejorar los porcentajes de RCP realizada por testigos (recomendación fuerte, evidencia de calidad baja a muy baja).
      
B10. Ahogamiento
      
Tipo de cuestión: pronóstico.
      
Recomendaciones tratamiento: se recomienda que un rescatador puede utilizar una duración de la inmersión inferior a 10 minutos como un factor para predecir una muy alta probabilidad de resultado favorable y supervivencia, en adultos y niños sumergidos en agua (recomendación fuerte, evidencia de alta calidad). Se sugiere una duración de la inmersión superior a 25 minutos como factor para predecir una muy baja probabilidad de resultado favorable (recomendación débil, evidencia de baja calidad). Se sugiere que un tiempo de respuesta del SEM superior a 10 minutos se puede utilizar como factor para predecir una probabilidad muy baja de supervivencia en adultos y niños sumergidos en agua (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad). Se recomienda contra el uso de la edad, el tipo de agua (dulce/salada), la temperatura del agua o la presencia de testigos, como factores para predecir un resultado adverso en adultos y niños sumergidos en agua (recomendación fuerte, evidencia de muy baja calidad).
      
B11. Sólo compresiones torácicas frente a RCP convencional por los servicios de emergencias
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere realizar compresiones trágicas sin ventilaciones con presión positiva (hasta tres ciclos de 120 segundos de 200 compresiones torácicas continuas, con descargas de desfibrilación si es preciso) en paradas cardíacas por ritmos desfibrilables presenciadas por los equipos de emergencia (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
B12. Sistemas de retroalimentación de la calidad de la RCP
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere contra la implementación rutinaria de dispositivos de retroalimentación de la RCP en sistemas en los que no se estén utilizando en la actualidad (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad). En los sistemas que actualmente utilicen dispositivos de retroalimentación de la RCP se sugiere que pueden seguir siendo utilizados y que no hay evidencia de que produzcan daño significativo (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
       
B13. Daños por RCP a víctimas sin parada cardíaca
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se recomienda que las personas legas inicien la RCP sin tener en cuenta posibles daños a los pacientes que no estuvieran en parada cardíaca (recomendación fuerte, evidencia de muy baja calidad).
      
B14. Minimizar pausas durante las compresiones torácicas
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere que las ventilaciones deben aplicarse en 10 segundos (recomendación débil, evidencia de baja calidad). Cuando la vía aérea está aislada, se recomienda que las ventilación se apliquen en cinco segundos. Se sugiere que las pausas pre y post desfibrilación sean lo más cortas posibles. Para la desfibrilación manual se sugiere que las pausas pre-descarga sean menores o iguales a 10 segundos (recomendación débil, evidencia de baja calidad). Se sugiere que la fracción de compresiones torácicas debe ser superior al 60% (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
B15. Técnicas de ventilación pasiva
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere que en la parada cardíaca en el entorno prehospitalario, los reanimadores de los servicios de emergencias pueden considerar la ventilación pasiva utilizando un tubo orofaringeo y una máscara de administración de oxígeno, mientras se realizan compresiones torácicas continuas (recomendación débil, baja calidad de la evidencia).
      
B16. Programas de acceso público a la desfibrilación
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere la implementación de programas de acceso público a la desfibrilación para pacientes con parada cardíaca extrahospitalaria (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
B17. Momento para la comprobación del ritmo
     
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere contra la comprobación del ritmo cardíaco inmediatamente después de la desfibrilación en comparación a la inmediata reasunción de compresiones torácicas con posterior comprobación del ritmo cardíaco (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
B18. Inicio de la RCP
      
Tipo de cuestión: intervención.
       
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere que el algoritmo de resucitación CAB es preferible al ABC para adultos y niños en parada cardíaca en cualquier situación (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
B19. Duración de los ciclos de RCP (dos minutos frente a otros)
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere mantener las recomendaciones actuales de detener las compresiones torácicas cada dos minutos para valorar el ritmo cardiaco (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
C. Educación, implementación y equipos
      
C1. Métodos de instrucción en RCP (auto-instrucción frente a método tradicional)
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere que la auto-instrucción basada en video/dispositivo digital con práctica puede ser una alternativa efectiva a los cursos dirigidos por instructor (recomendación débil, evidencia de baja calidad).
      
C2. Entrenamiento de alta fidelidad
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere la utilización de maniquíes de baja fidelidad para el entrenamiento estándar en soporte vital avanzado en un entorno educacional. Se sugiere la utilización de maniquíes de alta fidelidad cuando los centros/organizaciones de entrenamiento tengan infraestructura, personal entrenado y recursos para mantener el programa (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad).
      
C3. Medida del desempeño de los sistemas de resucitación
     
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere de forma favorable el uso de estrategias de mejora de la calidad en organizaciones que traten parada cardíaca (evidencia de muy baja calidad). Las estrategias estudiadas han incluido la valoración de datos del proceso de RCP o registros en vídeo de las resucitaciones, equipos de “debriefing” tras la parada cardíaca o sistemas de entrenamiento para mejorar los tiempos de respuesta de la desfibrilación (evidencia de muy baja calidad).
      
C4. Preparación pre-curso en cursos avanzados
      
Tipo de cuestión: intervención.
      
Recomendaciones de tratamiento: se sugiere a favor de la preparación pre-curso sobre la no realización de la misma en entrenamiento en soporte vital avanzado (recomendación débil, evidencia de baja calidad.
      
Comentarios
      
¿Qué podemos por tanto, esperar cuando se publiquen las nuevas recomendaciones?
      
No hay garantías absolutas de qué será incluido y qué no en las nuevas guías, aunque se han presentado y discutido distintas posibilidades, como se ha expuesto anteriormente. Probablemente otras muchas cuestiones se habrán presentado en la conferencia de Dallas y no han sido mostradas en la web del ILCOR.
      
De forma resumida podemos considerar y especular sobre qué novedades presentarán las nuevas guías:
  • Un mayor énfasis en la RCP de alta calidad e incluso con incremento del número de compresiones torácicas que deben realizarse 100-120 por minuto. En este sentido es más que seguro se remarque la necesidad de mínimas interrupciones de la RCP, en lo que los dispositivos mecánicos pueden jugar su papel.
  • Es muy posible también que se hará un énfasis especial en las paradas cardíacas no presenciadas. Desde este punto de vista parece que está claro que existen grandes diferencias en la actitud ante un paro cardiaco con testigos o sin ellos. En este aspecto podrían introducirse estrategias de utilización de dispositivos de monitorización, instalados en pacientes en riesgo y que en ausencia de testigos puedan activar los servicios emergencias en caso de un paro cardiaco.
  • También será importante en las futuras guías valorar el tiempo máximo que debe realizarse la RCP, puesto que estudios han demostrado que continuándola hasta 45 minutos puede conseguirse la recuperación de la circulación espontánea y posteriormente la supervivencia de las víctimas.
  • Puesto que el paso previo a la supervivencia es la recuperación de la circulación espontánea, los procedimientos que acompañen un incremento de ésta probablemente serán destacados.
  • Es más que probable se reduzca el énfasis en la realización de hipotermia, en base a los últimos estudios presentados, y que se insista en el control de la temperatura en base a objetivos alrededor de 36°C.
  • Es posible que se valore la utilización junto a adrenalina de otros fármacos como esteroides o vasopresina; esta última ya aparecía en las recomendaciones de la AHA. Aunque por lo revisado no queda claro su papel.
  • El empleo de sistemas de retroalimentación de la calidad de la RCP para los equipos de resucitación, es muy probable que reciba mención destacada.
  • La utilización de la ECMO (Oxigenación de Membrana Extracorpórea) en casos de PCR sin otra comorbilidad y refractariedad a las medidas convencionales, puede ser otra técnica que parezca recomendada para centros con disponibilidad y experiencia.
  • Finalmente, y en lo que concierne a las recomendaciones del ERC deberemos esperar a ver si se concretan modificaciones en la estructura de los algoritmos de soporte vital básico y de soporte vital avanzado, adaptando una estructura circular, tal como hizo la AHA en el año 2010.
A pesar de todo ello, y de la gran expectación que las nuevas recomendaciones irán teniendo según transcurra el año y se acerque la fecha del 15 octubre, los datos presentados aquí son sólo meras aproximaciones para los lectores interesados. Asimismo, debe tenerse en cuenta que a pesar del minucioso y exhaustivo proceso de evaluación de la evidencia para la elaboración de las recomendaciones, sólo entre un 10 y un 20% de las mismas estarán basadas en ensayos clínicos aleatorizados, siendo la mayor parte de las recomendaciones basadas en evidencia de bajo o muy bajo nivel de calidad.
      
Enlaces
  1. Cuestiones ILCOR 2015 Soporte Vital Avanzado [PDF]
  2. Cuestiones ILCOR 2015 Soporte Vital Básico [PDF]
  3. Cuestiones ILCOR 2015 Educación, Implementación y Equipos [PDF]
  4. Resuscitation algorithms-Linear or circular? Perkins GD, Handley AJ, Raffay V, Monsieurs KG, Castren M. Resuscitation 2015. [PubMed]
  5. Expectations for the 2015 AHA Guidelines [Enlace]
Juan B. López Messa
Complejo Asistencial Universitario de Palencia
®REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2015.
      

REMI 2036. Ecografía para comprobar la intubación endotraqueal





Artículo originalDirect ultrasound methods: A confirmatory technique for proper endotracheal intubation in the emergency department. Abbassi S, Farsi D, Zare M, Hajimohammadi M, Rezai M, Hafezimoghadam P. Eur J Emerg Med 2015; 22: 10-16. [Resumen] [Artículos relacionados]
      
Introducción: Una de las situaciones más estresantes para los médicos que trabajamos en cuidados intensivos o en urgencias, es la del paciente con dificultades para la intubación y los riesgos que ello comporta. La ecografía cada vez nos ayuda en más situaciones con nuestros pacientes y también puede ser de ayuda en este campo.
      
Resumen: Se realiza un trabajo prospectivo en pacientes de urgencias que requieren intubación, sobre la utilidad de la ecografía como método de visualización de intubación apropiada en el momento de la introducción del tubo traqueal y de confirmación de dicha intubación. Usan un ecógrafo con una sonda lineal del 7,5-10 MHz observando a nivel de cartílago cricoides el paso del tubo traqueal y posteriormente realizan ecografia a nivel supraesternal y torácica para intentar identificar la profundidad de intubación y de desplazamiento pulmonar con la ventilación. Se estudia prospectivamente en 60 pacientes del área de urgencias. Se excluyen, entre otros, pacientes en parada cardiaca, trauma cervical y vía aérea anómala. Describen diferentes signos ecográficos para la visualización de la correcta intubación (“signo de la tormenta de nieve” cuando pasa el tubo a la traquea a nivel de la membrana cricotiroidea, el “signo de la bala”: cuando se “abre” la glotis al paso del tubo traqueal, visión de la interfases mucosa-aire para ver si el tubo está en traquea o esófago, etc..), dando unos valores del 98 al 100% en sensibilidad y especificidad para correcta intubación traqueal.
        
Comentario: El estudio referido tiene las limitaciones de ser realizado en un único centro, por un médico formado en ecografía de urgencias más de 2 años y no incluyendo pacientes con eventual mayor dificultad para la intubación. En cualquier caso, muestra otro nuevo campo en el que la ecografía aparece como una herramienta útil. Cada vez se hace más necesaria la formación en ecografía de los médicos de cuidados intensivos y que atienden pacientes críticos.
   
Antonio García Jiménez
Hospital Arquitecto Marcide, Ferrol, A Coruña.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Marzo 2015.
      
Enlaces:

  1. A feasibility study on bedside upper airway ultrasonography compared to waveform capnography for verifying endotracheal tube location after intubation. Adi O, Chuan TW, Rishya M. Crit Ultrasound J 2013; 5(1): 7. [PubMed]
  2. Real-time tracheal ultrasonography for confirmation of endotracheal tube placement during cardiopulmonary resuscitation. Chou HC, Chong KM, Sim SS, Ma MH, Liu SH, Chen NC, Wu MC, Fu CM, Wang CH, Lee CC, Lien WC, Chen SC. Resuscitation 2013; 84: 1708-1712. [PubMed]
  3. Ultrasonography for confirmation of endotracheal tube placement: A systematic review and meta-analysis. Chou EH1, Dickman E2, Tsou PY3, Tessaro M2, Tsai YM4, Ma MH5, Lee CC6, Marshall J2. Resuscitation 2015. [PubMed]
Búsqueda en PubMed:
  • Enunciado: Ultrasonidos durante la intubación traqueal
  • Sintaxis: intubation, intratracheal[mh] AND ultrasonography[mh] 
  • [Resultados]
                   

REMI 2035. Traqueostomía precoz o tardía en pacientes críticos: efectos sobre la mortalidad y la neumonía asociada a ventilación mecánica

Artículo original: Effect of early versus late or no tracheostomy on mortality and pneumonia of critically ill patients receiving mechanical ventilation: a systematic review and meta-analysis. Siempos II, Ntaidou TK, Filippidis FT, Choi AM. Lancet Respir Med 2015; 3(2): 150-158. [Resumen] [Artículos relacionados]
      
Introducción: Más de un tercio de los pacientes en ventilación mecánica (VM) terminan traqueostomizados. Aunque no exenta de riesgos, sobre todo la percutánea, la traqueostomía aumenta la seguridad de la vía aérea, mejora el confort del paciente y facilita el destete. Actualmente, la práctica más habitual es realizarla tras dos semanas de intubación. Sin embargo, sigue sin establecerse cuándo es el mejor momento para ello. El objetivo de esta revisión sistemática y metaanálisis es investigar los posibles beneficios de una traqueostomía realizada precozmente, comparada con la realizada más tardíamente o con no realizarla en cuanto a mortalidad en los pacientes críticos sometidos a VM invasiva.
      
Resumen: Se buscaron ensayos clínicos aleatorizados que compararan la traqueostomía realizada dentro de la primera semana tras la intubación con la realizada más tarde o con la ausencia de traqueostomía, y que estudiaran la mortalidad o la incidencia de neumonía en pacientes críticos bajo VM en PubMed, CINAHL, Embase, Web of Science, DOAJ y la Cochrane Library, así como en la literatura gris hasta agosto de 2013. Los desenlaces principales fueron la mortalidad de todas las causas durante la estancia en UCI y la incidencia de neumonía asociada a la VM (NAV). El análisis de 13 ensayos (2.434 pacientes con 648 muertes) mostraron que la mortalidad de todas las causas fue menor, pero de manera no estadísticamente significativa en los pacientes asignados a la traqueostomía precoz (OR 0,80; IC 95% 0,59-1,09; P = 0,16). Este resultado persiste cuando se consideran solo los ensayos con bajo riesgo de sesgo. La incidencia de NAV, sin embargo, fue significativamente menor en los pacientes asignados a traqueostomía precoz (691 casos, OR 0,60; IC 95% 0,41-0,90; P = 0,01 en 13 ensayos con 1.599 pacientes). No hubo diferencias significativas en la mortalidad al año entre los dos grupos (de tres ensayos con 1.529 pacientes y 788 muertes, RR 0,93; IC 95% 0,85-1,02; P = 0,14).
      
Comentario: Este estudio es una reelaboración de otro, publicado en junio de 2014. Los autores se retractaron de las conclusiones de dicho estudio por discrepancias en los datos que afectaban a la mortalidad en UCI. No obstante, se encuentra una disminución en la incidencia de NAV que podrían justificar la realización de traqueostomías tempranas, al menos en aquellas UCI con altas tasas de NAV y con bajas tasas de complicaciones asociadas con la técnica. Como ya comentábamos [4], es evidente la necesidad de una herramienta que nos permita predecir la duración de la VM, ya que acortar el tiempo hasta la traqueostomía puede significar aumentar el número de las realizadas innecesariamente.
       
Ramón Díaz-Alersi
Hospital U. Puerto Real, Cádiz.
© REMI, http://medicina-intensiva.com. Febrero 2015
     
Enlaces
  1. Effect of early versus late or no tracheostomy on mortality of critically ill patients receiving mechanical ventilation: a systematic review and meta-analysis. Siempos II, Ntaidou TK, Filippidis FT, Choi AM. Lancet Respir Med 2014. [REMI
  2. Effect of early vs late tracheostomy placement on survival in patients receiving mechanical ventilation: the TracMan randomized trial. Young D, Harrison DA, Cuthbertson BH, Rowan K; TracMan Collaborators. JAMA 2013; 309: 2121-2129. [PubMed] [Texto completo] [REMI
  3. Early percutaneous tracheotomy versus prolonged intubation of mechanically ventilated patients after cardiac surgery: a randomized trial. Trouillet JL, Luyt CE, Guiguet M, Ouattara A, Vaissier E, Makri R, Nieszkowska A, Leprince P, Pavie A, Chastre J, Combes A. Ann Intern Med 2011; 154: 373-383. [PubMed] [Texto completo
  4. Modelo de predicción de ventilación mecánica prolongada. Añón JM, Gómez-Tello V, González-Higueras E, Oñoro JJ, Córcoles V, Quintana M, López-Martínez J, Marina L, Choperena G, García-Fernández AM, Martín-Delgado C, Gordo F, Díaz-Alersi R, Montejo JC, Lorenzo AG, Pérez-Arriaga M, Madero R. Med Intensiva 2012; 36: 488-495. [PubMed] [Texto completo
Búsqueda en PubMed
  • Enunciado: estudios sobre traqueostomía precoz en pacientes ventilados en la UCI 
  • Sintaxis: early tracheostomy AND mechanical ventilation AND critical care 
  • [Resultados
      

REMI 2354. Factores pronósticos de la parada cardiaca recuperada

ARTÍCULO ORIGINAL: Predictores de mortalidad y función neurológica en pacientes de UCI que se recuperan de una parada cardíaca: estudio pros...